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Todo por la 'pela'

Decenas de personas mueren cada día porque las farmacéuticas no ven claro el negocio
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Mientras contemplamos, entre absortos y admirados, cómo se pintan de blanco las montañas cercanas, llega el eco de las muchas familias que se encuentran en quiebra energética. No solo personal – que también – sino de luz. Se dice que entre cuatro y siete millones – millones, sí – de conciudadanos han de pasear por su casa con una manta encima o bien abrigados porque no pueden pagar la factura de la luz. Que, además, ha subido un 17%.

España, siglo XXI. No hace falta ir a las chabolas que han vuelto a florecer, es un decir, en las afueras de las ciudades, como verrugas de esta sociedad desalmada. En muchos hogares de clase media ocurre este insulto a la Constitución, tan traída y tan llevada, mientras vemos en los titulares de prensa y TV cómo unos sinver- güenzas han abusado con sus tarjetas “black” de los dineros de sus clientes.

O partidos y sindicatos que ocultan sus miserias y la caída de votantes poniéndose “de perfil”, como se dice ahora. Creen que así no les va a llegar – al menos con fuerza – la indudable bofetada electoral que los ciudadanos conscientes les van a dar en los comicios que se acercan como una nube negra de verano.

No somos Grecia. Pero aquí hay “marea verde” de alumnos y profesores contra un ministro indigno. Hay una “marea blanca” contra la privatización y recortes en la necesaria sanidad. Hay una “marea negra” de jueces, fiscales y abogados contra una adminsitración de justciia que tiene de todo menos de su nombre, con unas tasas impuestas para que solamente los que tengan dinero puedan plantear sus derechos ante los tribunales. Se fue un ministro criticado por casi todos y sigue otro que no se sabe si está o se va. No se sabe el número exacto, pero varias decenas de personas, afectadas de hepatitis C, mueren cada día, o están a punto, porque los negociantes farmaceúticos no ven claro que sea negocio darles remedios adecuados.

Como siguen miles de desahucios. Por falta de pago de las rentas a los propietarios: bancos y particvualres. Los bancos han sido salvados mediante inyeccciones de Bruselas y desembolso de los ciuadanos en más de 300.000 millones de euros. Por su mala gestión, muchas veces criminal, apenas hay unos cuantos imputados, en libertad, desde luego. Porque es mejor expulsar a un juez entrometido que poner en la cárcel a unos caraduras. El país está mareado por todas partes y las costuras institucionales se sostienen por puro aguante social. Pero se oyen ruidos de descosidos. Que PODEMOS evitar.

Se dice que los créditos necesarios para que este país mejore serían precisos más de 200.000 millones de euros para las empresas y los particulares. Porque este es un país que sostienen los autónomos, los pequeños empresarios, no los bancos ni los que tienen su dinero en Andorra, Luxemburgo o las Bahamas. O se abre de una vez, con cautela y prudencia si se quiere, el grifo del crédito, o la explosión social nos pondrá a nivel griego. No lo duden: todo por la “pela”.

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