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Gracias a las mujeres

El 8 de marzo fue el Día de la Mujer. Una fiesta que sirve para recordar al mundo lo difícil que es nacer y ser mujer. Una fiesta que nos tiene que hacer reflexionar sobre la fuerza y el coraje que cada día demuestran tener.

No quiero felicitarlas porque es lo normal, ellas no tienen la necesidad de ser felicitadas o de recibir una flor este día, no necesitan una fiesta que les recuerde lo fuertes que son. Ellas son capaces de sonreír igualmente incluso con el corazón a trozos. Ellas son capaces de no rendirse nunca incluso hasta cuando ya no tengan esperanzas.

No, yo quiero decirles «felicidades» que en realidad quieren decir «¡gracias!».

Gracias a las mujeres porque sin ellas el mundo en el que vivo seria un asco, y se merecen que hoy todos los hombres se lo recuerden. Sobretodo aquellos que sobreviven gracias a sus fuerzas. Sobretodo aquellos que se olvidan de tratarlas con amor y respeto. ¡Gracias a todas las mujeres! Madres, abuelas o hijas, estudiantes o trabajadoras, confundidas o racionales, inseguras o egocéntricas.

Xavi Llambrich Franch

(Deltebre)

Internet en nuestras vidas

La conferencia que nos han ofrecido hoy en Les Aules d’Extensió Universitària per a la Gent Gran, ha tratado sobre el uso de internet. Está en nuestras vidas y ya no podríamos vivir sin él.

Los más pequeños aprenden a dominar el uso del ordenador casi al tiempo que aprenden a hablar, sin olvidar los móviles. No piden consejos de uso, ya que ellos solitos lo van encontrando. Distinto ocurre con las personas mayores, que hacen grandes esfuerzos para poder ponerse un poco al día y beneficiarse de su uso, pero el caso es seguir paso a paso y no dejarlo.

En contra, el móvil hace que poco a poco se vaya dejando la conversación con amigos y familia, para estar pendientes todo el tiempo de los correos, los whatsapps y demás. ¿Cuántas veces vemos grupos de jóvenes sentados en un banco de la Rambla o cualquier otro lugar, pendientes de su móvil, con los pulgares a todo tren y con la articulación forzada, que mucho me temo, acabará pasándoles factura?

Otro tema es que lo que se cuelga en internet, allí se queda, o sea que mucho cuidado con lo que se escribe porque, pasado un tiempo, puede volverse contra uno mismo, tal como está ocurriendo actualmente en el terreno político, donde se les recrimina algunas frases escritas en momentos acalorados, o cuando aún estaban con el cerebro a medio desarrollar.

En las opiniones que dan algunos de los lectores en los periódicos digitales, parece que se descargan de algún peso que les tiene atrapados y maltratan a placer a personas que no conocen (eso espero), simplemente porque no piensan como ellos. Muy fatuas tienen que ser estas personas, para escribir estos exabruptos dirigidos a lectores ajenos a su entorno y que se limitan simplemente a expresar su opinión sobre los temas actuales.

Las nuevas tecnologías nos facilitan la vida y nos abren una maravillosa ventana al mundo, lástima que todo lo que vemos a través de ella, no sea del todo idílico, sino que la maldad y la barbarie, también tienen cabida muy a pesar nuestro.

Hagamos lo posible para mejorar esta situación, empezando por el respeto.

Mª Elisa Aragonés Domènech

(Tarragona)

No construir murs

La conversa del Papa amb els periodistes a l’avió de retorn del seu viatge a Mèxic oferia un aclariment sobre diverses qüestions d’actualitat que afecten l’Església i al món. En diverses ocasions va repetir que el Papa no entra en la lliça política ni es fica en el que fan els parlaments, però sí que ofereix criteris que neixen de la comprensió cristiana de la persona i de la relacions socials. En aquest sentit recordava, en abordar el problema migratori entre Mèxic i els Estats Units de construir murs, en comptes de construir ponts, no és una posició cristiana. Aquest mateix problema, potser més greu, el tenim ara entre Orient i Europa. Més a prop nostre, a Catalunya, potser també seria millor construir ponts en comptes de murs.

Jesús Domingo Martínez

(Girona)

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