Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Totes les cartes del dia

Whatsapp

Eutanasia por demás o por de menos

La guía, Bioética al final de la vida, editada por la Fundación Jérôme Lejeune, consta de cuatro capítulos: ética, medicina, derecho y soluciones. Entre algunos dilemas que aclara, advierte por ejemplo que la eutanasia se puede provocar intencionalmente, al administrar conscientemente una dosis letal de un producto para provocar la muerte (esto incluye la sobredosis voluntaria de calmantes prescritos en dosis mortales para acelerar la muerte del enfermo).

También se puede provocar por omisión, que consiste en no dar a un enfermo un cuidado normalmente debido, con el fin de provocar intencionadamente su muerte, por ejemplo interrumpir los medios de apoyo vitales (alimentación, oxígeno, respirador, hidratación, etc.). La eutanasia por omisión se distingue del rechazo del encarnizamiento terapéutico, es decir, del uso de tratamientos desproporcionados para evitar la muerte La obstinación terapéutica constituye una mala práctica médica.

Este manual explica asimismo, cuando es ético desistir de un esfuerzo terapéutico, por ejemplo, renunciar a comenzar una nueva quimioterapia cuando se está al final de la vida sin posibilidad de éxito o dejar de seguir la reanimación de un enfermo en coma severo con técnicas de suplencia vital cuando, después de un plazo suficiente, parece que las posibilidades de sobrevivir de la persona son prácticamente nulas.

Pedro García

(Sant Feliu de Guíxols)

¿Educación en Catalunya?

¿Qué pasa en Cataluña? A nivel educativo su consejera, Meritxell Ruiz, afirma que España educa con un modelo el siglo XIX mientras que Cataluña ya lo hace con uno del XXI. Así lo afirmó por televisión el pasado mes de marzo. Este modelo educativo, el llamado por competencias, ha eliminado en Cataluña las asignaturas en Primaria y ofrece informes muy complejos a los padres. De hecho han eliminado, y por decreto ley, el boletín de notas por materias a cambio de algo mucho más amplio: hojas y más hojas con tablas de decenas de conceptos. Muchos padres no entienden el corolario de tecnicismos marcados con cruces en las cientos de casillas de estas mallas. Al final muchos padres no saben si su escolar va bien, regular o muy mal.

Cuando ya se había abandonado el Progresa Adecuadamente por notas claras, ahora se revierten las cosas con nuevas frases ambiguas. Pero este abril, y nuevamente por televisión, la consejera ha afirmado que gracias a este sistema, y en Cataluña, se ha reducido abismalmente el fracaso escolar.

Sin notas, sin materias y sin apenas repetición en Primaria, resulta obvio que en esta etapa ya no exista nada, ni el fracaso escolar. Pero en Secundaria, y tras unos años de una nueva evaluación de centros, Meritxell Ruiz también ha reducido su fracaso escolar. ¿Saben pues más los alumnos catalanes que los españoles? Pues no, el asunto es que la evaluación de los institutos catalanes, el AVAC, califa al centro con una nota numérica. Si el centro NO promociona demasiados alumnos esa nota es baja y sus docentes reciben menos puntos en méritos curriculares. En consecuencia aquellos institutos que poseen muchos alumnos con dificultades promueven un mayor número de aprobados para mejorar su evaluación y no hundir así a sus docentes en el barro. Ello es lo que explica el aumento de aprobados catalanes en Secundaria. La pregunta, y ante estos hechos, es: ¿hay mala intención en todo ello?, ¿o simplemente tiene malos consejeros la consejera?

David Rabadà i Vives

(Profesor de Ciencias Geológicas)

Temas

  • CARTAS AL DIRECTOR

Lea También