Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Trias prefiere el abrazo del oso

Trias, dado que el CIS le quita la alcaldía, la quiere recuperar arañando votos a ERC
Whatsapp

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha optado por el abrazo del oso al iniciar su campaña electoral firmando una proclama independentista al lado de Carme Forcadell, la todavía presidenta de la Assemblea Nacional de Catalunya. Trias no solo avala y abraza el proceso catalán hacia la independencia, sino que se alía con el ala más independentista del panorama político catalán: la ANC.

¿Cuáles son los objetivos de Trias? Es evidente que Barcelona es una capital complicada, con un electorado complejo y oscilante. Trias lo sabe y, por eso, dado que la encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), la más seria, le quita la alcaldía, la quiere recuperar arañando votos a Esquerra Republicana, partido este al que la encuesta del CIS otorga cuatro concejales.

Ada Colau (Bé Comú), que encabeza la coalición de la izquierda radical, puede ser la alcaldesa de los escraches, según el CIS, pero deberá pactar con tres o cuatro partidos si quiere gobernar, además de tener que gobernar el lío de su coalición electoral. La demagogia ha empezado en todos los partidos: prometen 100.000 empleos, 6.000 pisos públicos, salario mínimo de 800 euros, etc. Como Syriza.

Trias nunca se ha declarado independentista, hasta ahora. Tampoco se ha declarado amante del populismo, hasta ahora. Nunca ha estado entre sus preferencias la lucha contra la pobreza y la marginación, hasta ahora. Trias representa al nacionalista medio, sin carisma personal, burgués y pujolista. Cambiar de imagen en un plis-plas es muy arriesgado, aunque las encuestas ya le hayan quitado la alcaldía. ¿Pondrá la estelada en la cima del ayuntamiento?

En Tarragona, el candidato de CiU, Albert Abelló, presentó su candidatura sin Els segadors ni proclamas independentistas. Igual que hacía Pasqual Maragall que escondía las siglas del PSC y la rosa socialista, y que ahora ya no es ni socialista.

La campaña electoral ha empezado con la poderosa encuesta del CIS, que ha dado un baño de realismo al mapa político español. Podemos pierde el tirón de hace unos meses, mientras que sube como tercera fuerza –la fuerza bisagra– Ciudadanos, de Albert Rivera.

¿Cómo gestionará Albert Rivera su prevista victoria como partido bisagra? Por vez primera, la política española tiene el fiel de la balanza en Barcelona, porque Ciudadanos es Rivera. Hemos visto lo que ha hecho con Andalucía; dar la callada por respuesta y aplazar su decisión hasta después de las elecciones del 24 de mayo. ¿Cómo gestionará los pactos? Es una incógnita; no ha gobernado nunca y nunca se ha visto en tal aprieto a sus 36 años, aunque se sabe que sus votos los coge especialmente del PP.

Para amenizar esta campaña, en la que ERC y CiU (cada vez más a la baja) piden el voto a las listas independentistas (las suyas), han entrado con fuerza las elecciones de Gran Bretaña en este inicio electoral español, y cuyos resultados han desmentido todas las encuestas. La verdad es que es habitual que los encuestadores británicos se equivoquen, como se equivocaron en el referéndum escocés, y mejor sería que cambiaran de oficio.

De los resultados británicos, con David Cameron con mayoría absoluta, se desprende que el pueblo de aquellas islas no quiere aventuras y ha optado por lo que ya conoce, con la recuperación económica y la promesa de un referéndum para el 2017 sobre la permanencia en la Unión Europea. ¡Qué bien juegan los diplomáticos ingleses con Bruselas! Sacan siempre ventaja de todo.

De Londres nos vienen dos lecciones: la primera es la dimisión inmediata de los líderes perdedores de las elecciones; la segunda es que los nacionalistas escoceses, que han arrasado con el 90 por ciento de los votos, dicen que nada de declarar la independencia: ‘ahora no toca’. Son democracias maduras: cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.

Temas

  • TRIBUNA

Comentarios

Lea También