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Un merecido homenaje

'La Plumilla' de Antoni Coll describe la actualidad de manera original y humanística
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El DIARI-Ebre, del domingo día 18, me sorprendió con una fotografía que en su parte central resaltaba lo que podríamos decir mesa presidencial, en la que se veía al Señor Antoni Coll Gilabert, con el Excmo. Sr. Arzobispo a su derecha y el historiador Sr. Andreu a su izquierda; y una segunda fotografía en la que el Sr. Andreu hacía entrega de una obra para recuerdo de aquel acto. Así la prensa me enteró del agradable acto llevado a cabo por la ASOCIACIÓN CULTURAL DE SAN FRUCTUOSO, por mediación de los miembros de la misma, celebraron el acto recogido por aquellas fotografías, para conmemorar el 25 Aniversario de su fundación, que ha servido, en frase del Sr. Muñoz, para homenajear la figura del “monumental periodista, brillante y comprometido con su Ciudad”. Y no me sorprendió leer que tras pronunciar LA PLUMILLA titulada “SOMNIS D’UNA NIT D’HIVERN”, que no verá la luz, se pusieran de pie todos los congregados. Leída la crónica “LA PASIÓN QUE NO CESA”, del historiador y periodista Don Carlos Izquierdo, por estar por mi parte muy conforme con su contenido, decidí de inmediato escribir unas líneas para decir al Sr. Coll lo que muchos si estuvieran a mi lado, repetirían conmigo: GRACIAS por ser usted como es y muchas felicidades por haberle sido ofrecido y usted recibido, el reconocimiento del público que le admira y comprende. Y ello les permitió, además disfrutar de poder expresar su contento y satisfacción de pie, como manera adecuada, correcta y conveniente, cuando aquella persona es merecedora de agradecimiento y aplauso, por su sabiduría de saber tratar a los demás y aplicarla en todos los momentos de nuestro paso por este mundo y para todas las personas. Además LA PLUMILLA describe la actualidad de manera original y humanística. Tener amigos es un don de Dios. Pero saber quiénes son los que tenemos cerca, los que calladamente sufren como propios nuestros pesares y felicitan pie a tierra, por ser uno como es y también es un don que transmite alegría y contento.

La vida nos enseña que recibir un premio, mediante un escrito o un pergamino o una medalla o condecoración para recuerdo de un acontecimiento es muy agradable. Pero saber que tenemos amigos, unos conocidos y otros por conocer, pero todos con carácter recíproco y con amistad, que es afecto verdadero y es cosa de más valor y aprecio que aquellas concesiones mundanas.

Quiero decir al Sr. Antoni Coll –y mi esposa comparte mi parecer- que sabemos su valía y personalidad y también que es mi amigo. Por ello, modestamente pido tenga la certeza de la reciprocidad en la amistad de este viejo abogado, ahora ya solo licenciado en Derecho por imperativo de la edad, para, con alegría, repetirle, de corazón felicidades señor Coll, que Dios le ayude proteja siempre. Y pueda sorprendernos cada día con La Plumilla.

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