Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Opinion EDITORIAL

Una moción poco oportuna

Reiterar en la moción independentista no ayuda a la libertad de los presos ni a las conversaciones entre Torra y Sánchez.

 

Diari de Tarragona

Whatsapp
Quim Torra en su escaño del Parlament. EFE

Quim Torra en su escaño del Parlament. EFE

El independentismo se empeña en persistir en sus errores. Mientras por una parte voces autorizadas del soberanismo catalán, que incluyen al mismísimo Oriol Junqueras, plantean la necesidad de «ampliar las bases» para poder alcanzar los objetivos, los grupos independentistas del Parlament, JxCat, ERC y la CUP, han aprobado una moción transaccionada que reafirma la resolución independentista del 9 de noviembre de 2015, a pesar de que los letrados del Parlament han advertido al presidente Roger Torrent de que la moción contraviene las resoluciones del Tribunal Constitucional. La moción ha salido adelante con los 68 votos a favor de los tres grupos, la abstención de los 8 diputados de Catalunya en Comú-Podem, y con la decisión del Cs, PSC y PP de no votar en protesta por la propia votación. Si el objetivo primordial del independentismo en estos momentos es conseguir la libertad de los políticos que están en prisión, poco ayudan estas iniciativas a disipar los temores de «reiteración delictiva» en la que se basan los jueces para mantener la prisión preventiva. El texto aprobado subraya que el Parlament «reitera los objetivos políticos que contiene la Resolución 1 / XI, del 9 de noviembre, sobre el inicio del proceso político en Catalunya como consecuencia de los resultados electorales del 27 de septiembre de 2015, legitimados por los resultados del referéndum del 1 de octubre y de las elecciones del 21 de diciembre de 2017». Quienes han ejercido la razonada autocrítica desde el independentismo han convenido en reconocer que los resultados electorales no otorgan ninguna mayoría que habilite ni siquiera moralmente a tomar una iniciativa del calado de proclamar la independencia de Catalunya, y mucho menos el referéndum del 1-0, desarrollado sin las más elementales garantías, bien es cierto que no por culpa de los partidos independentistas. Tampoco ayuda esta resolución a crear un buen clima para el inicio de las conversaciones entre el president de la Generalitat y el presidente el Gobierno. A algunos les cuesta aprender la lección.

 

Temas

Comentarios

Lea También