Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

Víctimas al cuadrado

El 17 de setiembre de 2008, un atraco a una empresa de Vila-seca acabó en tragedia
Whatsapp

El 17 de setiembre de 2008, un atraco a una empresa de Vila-seca acabó en tragedia. Uno de los trabajadores murió a consecuencia del disparo de los asaltantes. Los testigos, compañeros de la víctima, precisaron tratamiento psicológico ante las escenas que vivieron aquella mañana. Finalmente, los cuatro autores fueron detenidos.

Al cabo de poco más de un año se celebró en el Juzgado de Menores de Tarragona el juicio contra los dos jóvenes que cuando ocurrieron los hechos tenían menos de 18 años. Las personas que presenciaron el crimen fueron citadas a declarar como testigos. Para ellos, revivir aquella sangrienta escena les supuso un fuerte golpe emocional. Pero para ellos todavía no había terminado su pesadilla. Hace unos días se tenía que celebrar en la Audiencia Provincial de Tarragona el juicio contra los dos adultos. Finalmente no hubo vista ya que las partes llegaron a un acuerdo. Ello evitó que los testigos tuvieran que volver a recordar lo ocurrido aquel día.

Las víctimas no lo pueden ser por segunda o tercera vez. Es algo inhumano. Hace unas semanas entró en vigor el Estatuto de la Víctima, que señala, entre otros puntos, que los poderes públicos tienen que dar una respuesta «no sólo reparadora del daño en el marco de un proceso penal, sino también minimizadora de otros efectos traumáticos en lo moral que su condición puede generar, todo ello con independencia de su situación procesal». Pero como pasa muchas veces, las leyes quedan en papel mojado. O que se lo pregunten a los testigos del caso de Vila-seca.

Temas

  • OPINIÓN & BLOGS

Comentarios

Lea También