Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

Nuestros niños mimados

Los jóvenes de hoy. Serán menos, ergo tendrán que competir también menos, porque la demografía es el futuro de los estados y los hijos que no hemos tenido ya no nacerán y los inmigrantes dejarán de llegar

| Actualizado a 14 octubre 2022 07:00
Lluís Amiguet
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Tres mil euros anuales de ayudas del Estado para pagar el alquiler si tienes entre 18 y 35 años; las becas y ayudas más cuantiosas de nuestra historia para estudios universitarios; un bono cultural de 400 euros; bono social de la luz de hasta un 40% en la factura; bono social térmico para calefacción...Y el aumento continuado de las pensiones de padres y abuelos, el 8% en estos presupuestos, porque, según el propio Gobierno Sánchez reconoce, son «el sostén de los jóvenes en las crisis»... (y de paso la más efectiva inversión en votos para un partido, todos la hacen, con el dinero de todos).

Muchos de nuestros jóvenes de entre 20 y 35 años siempre tienen a sus padres dispuestos a echar una mano echándosela ellos a su propia cartera o poniendo el hogar familiar a su disposición, nietos incluidos. No me extraña –y sé que me van a machacar por este artículo– que los estudiantes de mis clases de la URV no tengan la urgencia que nosotros, los ‘boomers’ nacidos en los 60 y 70, teníamos, en encontrar un primer trabajo de lo que fuera.

Me alegro, además, de que puedan elegirlo y no como nosotros, que lo mendigábamos, porque estos chavales son mucho menos –ya somos un país envejecido con más perros que niños– de los que éramos los ‘boomers’. Pero no dejo de sorprenderme cuando alguno de estos veinteañeros me comenta que ha dejado tal o cual empleo, que a mí me hubiera parecido alucinante en su día, porque «tenía que coger el tren cada día».

Nuestros jóvenes están, en conjunto, mejor preparados que nosotros, ya que han disfrutado de clases más reducidas –nosotros en la universidad llegamos a sentarnos en el suelo, porque no cabíamos o seguíamos las clases por cámara desde el pasillo–; enseñanza del inglés ubicua desde parvulitos (a mí me dieron más latín y la verdad es que ahora me alegro); y porque han sido, en general, menos hermanos y también han tenido así más atención económica y afectiva.

Por si fuera poco, ahora mismo nuestros veinteañeros compiten por su primer empleo con los niveles de paro juvenil –30,1% hasta los 24 años y el tramo 25-29 años en el 18% de desempleo– más bajos de nuestra historia reciente... Y, aunque aún vergonzosos, descendiendo. En el último año hay un 36% menos de desocupación en esas edades.

Cuando encontré mi primer trabajo –por cierto, en este ‘Diari de Tarragona’–, el paro juvenil estaba al 60 por ciento. Hoy, en cambio, los jóvenes abogados de mi clase del MUA de ESADE obtienen salarios en su primer año de hasta 50.000 euros anuales.

¿Al tener más oportunidades nuestros veinteañeros relajarán su esfuerzo y dedicación? Espero que sean mejores que nosotros a los 40 y 50. Pero de lo que estoy seguro es de que también serán menos, ergo tendrán que competir también menos, porque la demografía es el futuro de los estados y los hijos que no hemos tenido ya no nacerán y los inmigrantes dejarán de llegar, como predicen las estadísticas en sus países de origen, donde la píldora y el aborto están reduciendo la población como la redujeron aquí.

El mundo cambia más deprisa que nuestros análisis y percepciones, pero menos que el calendario electoral y lo que hemos visto estos días en los presupuestos es que los políticos, en España y toda la UE, tratan de conseguir votos de la mayoría ‘boomer’, cada vez más pensionista y cada vez más mayoría, aumentando sus pensiones. Así que los jóvenes tendrán más oportunidades. Pero también siempre la de volver a casa. Y no solo por Navidad.

Comentarios
Multimedia Diari