Desde las elecciones del 23 de julio han pasado casi cuatro meses para elaborar una Ley de Amnistía, pero pasarán al menos otros cuatro para que tenga efectos.
Carlota Guindal detalla la carrera de obstáculos. Comenzará con el debate en el Congreso; seguirá con el del Senado, que la retrasará un par de meses, hasta regresar al Congreso y votar de nuevo, y entonces la publicará el BOE.
Mientras tanto cabe que el Supremo plantee su constitucionalidad ante el TC, y algún tribunal puede presentar una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la UE, que ya ha pedido explicaciones. Finalmente será un juez quién determine si los favorecidos están dentro del Procés que cubre la amnistía.
Se augura un largo camino con posibles sobresaltos.

El largo camino de la amnistía