La lideresa de Sumar, Yolanda Díaz, ha propuesto como gran idea para que los partidos nacionalistas e independentistas voten a favor de la investidura de su querido Pedro que se pueda hablar en las lenguas cooficiales (euskera, catalán y gallego) en el Congreso. Como si el Gran Hombre Blanco permitiera a un grupo de apaches expresarse en su idioma. ¿En serio que ERC y Junts tienen que conformarse con esas migajas?
Lo penoso del caso es que es una vieja aspiración, nunca satisfecha, de las formaciones catalanas y vascas. Vox ya ha puesto el grito en el cielo por la propuesta. Los que tanto utilizan la Constitución como arma arrojadiza se olvidan de su artículo 3: «La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección».

¡Hau, Yolanda!