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¿quién manda en Catalunya?

Mandan las asambleas de la CUP, la ANC y Òmnium y TV3, la televisión autonómica

Salvador Aragonès

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Pase lo que pase en el pleno del Parlament de hoy martes, la sociedad catalana está rota, hay mucha preocupación por la marcha de los acontecimiento: qué será de los pensionistas, de la Seguridad Social, de quienes cobran seguro de desempleo… hay preocupación, pero también hay mucha ansiedad y también –hay que decirlo– odio, desinformación, manipulación, mentiras. 
Se usa hasta altos límites las redes sociales, que a veces parece el estercolero donde la gente vomita sus peores instintos. Lo que vi en la manifestación del domingo fue muchas personas con banderas españolas recién estrenadas y no vi recuerdos del franquismo. Algunos lloraron al ver tantas banderas españolas: nunca visto en los últimos 40 años. El discurso de Josep Borrell, expresidente del Parlamento Europeo, fue el más europeo y de contenido democrático. 

Por el momento, la realidad de las cosas han puesto al desnudo dos grandes mentiras del independentismo: 1) que Catalunya saldría de Europa, y 2) que habría una fuga de empresas. Recordemos aquellas palabras casi apocalípticas de Artur Mas: ¿os creéis que las empresas marcharán? ¡No! Y no marcharán, no porque sean hermanas de la caridad, sino porque aquí tienen a sus clientes. Es más, habrá cola de empresas que querrán venir a Catalunya por lo bien que se trabaja y vive.

Se sigue soñando con un país idílico. Ahora los independentistas ya empiezan a reconocer que en los primeros años de independencia las cosas serán difíciles hasta que se ajuste todo. 
Las cargas policiales del 1-O han creado mucho malestar, hasta el punto que los diarios independentistas recuerdan cada día, machaconamente, con fotos, los efectos de dichas cargas. Ahora no hacen más que denigrar la manifestación por la unidad de España del domingo distribuyendo fotos con caras lastimosas y de odio, y algunos cabeza rapadas.  

Es difícil ser periodista y leer El Punt Avui: «Miles de catalanes y ciudadanos venidos de todo el Estado español loan la policía y claman por la detención del gobierno de la Generalitat». España –la voz más coreada en la manifestación junto a la de Catalunya– no existe. Hace tiempo que no existe. 

¿Cuál es la situación política actual? El Parlamento catalán ha quedado solo como una figura casi decorativa. Sin debate (Puigdemont dice que quiere hablar el martes sin votación alguna), sin oposición, y prácticamente sin gobierno y con una policía (Mossos) que la mitad de la población no se fía de ella por su actuación política.

Entonces ¿quién manda en Catalunya? Mandan las asambleas que tienen la CUP, la ANC (Assemblea Nacional de Catalunya) y Òmnium Cultural (que debía ser el centro que irradia la cultura catalana) y TV3, la televisión autonómica. 

Hace cien años se hubiera dicho que el poder está en la calle y en los soviets en San Petersburgo y en Moscú. Fue la Revolución de Octubre. No estamos ahí, pero de momento tenemos a un pueblo enfrentado y gobiernan las asambleas (soviets en ruso). ¿Habrá puentes? Seguro que los hay, pero en democracia cuentan las elecciones, en España y en Catalunya, y después a hablar. ¿Intervendrá Europa? Seguro, ya lo hace, pues en todos los estados hay secesionismos más o menos larvados. Las fronteras europeas se han hecho con sangre.

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