Todos iguales

| Actualizado a 07 enero 2022 11:03
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

¿Cree que se debe proteger el catalán en las escuelas?


No

La ley debe ser igual para todos. Esta máxima, que nos saltamos tan alegremente por estos lares, tiene al parecer más seguidores en Australia. Al menos, así lo refleja la indignación generalizada en aquel país por la exención médica otorgada al tenista serbio Novak Djokovic para que juegue el Abierto de Australia sin tener que vacunarse contra la Covid-19, una condición indispensable para entrar en ese país.

Hay exenciones temporales para las personas que tienen «una condición médica grave», que no pueden ser vacunadas por haber contraído la Covid-19 en los seis meses anteriores o han tenido reacción adversa al fármaco, entre otras razones.

Pero ninguna parece ser el caso del deportista. Australia es uno de los países que han impuesto restricciones más duras para frenar la pandemia. Miles de personas no pudieron salir del país ni despedirse de sus seres queridos moribundos y actualmente hacen colas de hasta 9 horas para hacerse pruebas para detectar el virus.

Hacer una excepción con Novak solo porque sea un gran tenista supondría una afrenta para todas esas personas que cumplen las normas contra el virus, con todos los sacrificios y privaciones que eso conlleva. Djokovic puede optar por no vacunarse, pero ha de asumir las consecuencias que esa decisión conlleva. Porque ni los más poderosos ni los mejores deportistas están libres de contraer el virus. Ni de transmitirlo.

Comentarios
Multimedia Diari