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Vivienda 

El mercado del alquiler universitario en Reus: "Los mejores pisos se consiguen por WhatsApp"

Con las residencias llenas y un mercado escaso, los estudiantes se reparten los pisos a través de grupos internos en redes sociales, configurando así una bolsa paralela de viviendas.

Mildred Durán y Ana Bautista son estudiantes de la URV y comparten piso en Reus.

Mildred Durán y Ana Bautista son estudiantes de la URV y comparten piso en Reus.Alba Mariné Torrell

Ot Broch
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Más que exámenes o trabajos de investigación, la principal preocupación de los estudiantes universitarios es conseguir un alquiler en condiciones. En Reus, dos de cada tres alumnos de la Facultad de Medicina de la Universitat Rovira i Virgili (URV) son de fuera de Cataluña: la capital del Baix Camp se ha consolidado como ciudad universitaria. Las residencias se llenan ya en julio y el mercado de pisos en alquiler es escaso. Ante este escenario, la demanda de los estudiantes ha generado una 'bolsa paralela' de viviendas, alimentada por grupos de WhatsApp y redes sociales, donde circulan habitaciones y pisos que nunca llegan a anunciarse en los portales inmobiliarios.

«Escogí Reus por cuestión de nota. Me puse en contacto con una chica de mi pueblo que estudiaba en la URV y me añadió al grupo donde se publican los anuncios. Encontrar piso fue cuestión de un fin de semana», relata al Diari María, estudiante de cuarto de Medicina y procedente de Benicarló. Según explica, la rotación de inquilinos es constante durante todo el curso. De hecho, el año pasado se mudó a otra vivienda con dos amigas, también gracias a un anuncio interno. Cada una paga alrededor de 250 euros al mes.

Actualmente, en el catastro de Reus solo figura una residencia universitaria registrada: la Sant Joan, vinculada a la fundación privada que lleva el mismo nombre. Con capacidad para 40 plazas, cada año cubre el 100% de la ocupación. Desde la dirección señalan que el 70% de los residentes provienen de fuera de Cataluña, con un peso destacado de los alumnos valencianos, pero también de Andalucía, Canarias y Baleares. El 30% restante son catalanes. Los precios se sitúan en 950 euros al mes para una habitación individual con pensión completa y 695 en el caso de la doble.

A diferencia de los estudiantes locales, muchos llegan a Reus como segunda opción, después de no haber alcanzado la nota de corte deseada en otras ciudades. Las dos facultades que acoge son las de Medicina y Ciencias de la Salud y Economía y Empresa, en el campus Bellissens. Medicina, Fisioterapia y Arquitectura son algunos de los principales atractivos. Desde la residencia Sant Joan también han detectado un aumento de alumnos vinculados al Centro de Estudios Superiores de la Aviación (CESDA), privado pero adscrito a la URV.

Precio medio de una habitación

Mildred Durán, de Granollers, llegó a Reus tras quedarse sin plaza en Barcelona para estudiar Arquitectura. «Valoré la residencia, pero era más cara. Finalmente encontré una habitación por Idealista», explica. Con todo, señala que el principal reto de los pisos para estudiantes es encontrarlos en condiciones adecuadas. «Tras dos experiencias algo negativas, ahora vivo con dos amigas en un piso que compartimos por 200 euros cada una más gastos».

En esta bolsa alternativa, el precio medio de una habitación en Reus oscila entre los 250 y 300 euros, mientras que el de las residencias y otros alojamientos similares se eleva hasta los 670-700 euros de media. Al margen de las residencias, proliferan empresas que gestionan pisos divididos en habitaciones exclusivamente para estudiantes. Es el caso de Futur Q, con 24 habitaciones repartidas en cinco pisos, todas llenas desde julio. Ofrecen contratos de septiembre a junio, servicios de limpieza y mantenimiento y normas de convivencia. «Los precios van de los 250 euros en las habitaciones pequeñas hasta los 360 con baño privado», apunta el gerente, Antoni Sambró.

Segunda asignación: baile de habitaciones

Desde la residencia Ulloa reconocen que la gestión de la ocupación es «como una montaña rusa» por las convocatorias de plazas de segunda asignación. Esto provoca que, hasta octubre, haya un «baile de habitaciones» entre bajas y nuevas incorporaciones. «El 95% de plazas están ocupadas en julio, pero hoy mismo hemos tenido 12 bajas», explican.

Aun con la alta demanda, aseguran que es «difícil competir con los pisos», porque muchos propietarios prefieren alquilar por habitaciones y así esquivar los topes de renta. Cabe recordar que Reus está declarada zona tensionada desde marzo de 2024. «Si no eres estudiante, es muy complicado encontrar piso. Los grandes damnificados son las familias, que lo tienen muy difícil para hallar una oferta adecuada», señalan desde Ulloa.

Carles Galdón, de l’Alcúdia, realiza la residencia del MIR en Cirugía en el Hospital Sant Joan. «Dan muy poco tiempo desde la adjudicación de plaza hasta la incorporación. Tuve suerte de encontrar un estudio en el centro por 500 euros a través de una inmobiliaria, pero viniendo de Valencia no esperaba que el mercado de Reus estuviera tan tensionado», explica.

En paralelo, Clàudia, estudiante de Arquitectura de Torrelles de Llobregat, confirma por experiencia propia que las mejores ofertas circulan por canales privados. «Algunas amigas han encontrado pisos en grupos de Facebook o WhatsApp a mejores precios y en mejores condiciones que en las plataformas inmobiliarias, y esos pisos nunca llegan a anunciarse».

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