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Aida Folch: 'Soy actriz por vocación, para mí el éxito es indiferente'

La actriz reusense encontró su primera oportunidad en el mundo del cine de la mano de Fernando Trueba en El embrujo de Shangai. Solo tenía 14 años. Desde entonces ha sabido aprovechar cada experiencia para crecer como actriz. En un futuro no descarta ponerse detrás de la cámara para dirigir su propia película.

Sílvia Fornós

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Foto de la actriz reusense que ha participado en series de gran éxito. FOTO: MARINA MARINÉ

Foto de la actriz reusense que ha participado en series de gran éxito. FOTO: MARINA MARINÉ

¿Siempre ha tenido claro que quería dedicarse al mundo de la interpretación?
Con 14 años me dejé llevar por el momento. Después de dos meses de rodar la primera película me ofrecieron otro trabajo y desde entonces he ido trabajando. En esa época no lo veía como un trabajo sino que para mí era un juego, supongo que era porque no tenía que pagar facturas.

El mundo del cine ha cambiado mucho desde entonces.
Sí. El cine ha sufrido una gran crisis y han cambiado mucho las producciones y los rodajes. También es verdad que nuestro sector no ha recibido el apoyo del gobierno y estamos cansados de trabajar con presupuestos bajos. Pero, a pesar de los cambios, nunca me he planteado trabajar de otra cosa.

¿Es muy exigente a la hora de aceptar un papel?
Hubo una época, cuando era más joven, que no quería hacer series, y mucho menos juveniles. Solo quería hacer cine. Cuando recibo una propuesta siempre me fijo en el personaje, que sea un reto interpretarlo, que el guion me guste…

Imagen actual de la actriz reusense. FOTO: MARINA MARINÉ

Se compromete con cada proyecto.
Soy actriz por vocación, para mí el éxito es indiferente y nunca me he dedicado al mundo de la interpretación por dinero. Por ejemplo, la película El artista y la modelo no fue muy taquillera, pero para mí eso es lo menos importante. 
Por otro lado, a veces tienes que trabajar más por menos, lo que no influye en mi ilusión y mi compromiso como actriz, porque quiero seguir creciendo. Siempre doy el máximo en todo. Es una manera de vivir y de seguir mi corazón y mi intuición. Siempre hay proyectos que te emocionan más que otros, pero cada película o serie es un mundo, una experiencia más. La interpretación es una profesión muy visceral. 

¿Qué personaje le gustaría interpretar que todavía no ha tenido la oportunidad?
Me gustaría interpretar un papel límite, como el de psicópata, madre coraje,… Después de tantos años creo que ya estoy preparada para ello. 

¿Ha pensado en ponerse detrás de la cámara?
Siempre he dicho que me gustaría dirigir una película, y normalmente escribo muchas cosas que se quedan guardadas en el ordenador. En una ocasión un director me dijo que para ser director hay que ser muy pesado e ir detrás de la gente, pero no tengo este don. Estoy intentando rodar un cortometraje profesional y escribiendo una película, pero el proceso será largo.

¿Cuando escribe se imagina a los actores que interpretarán cada personaje?
Me imagino a la persona, por la imagen que pueda tener o la fuerza que pueda transmitir… pero en último lugar la decisión también dependerá del productor. 

A pesar de no querer hacer series en sus inicios después sí que ha participado en proyectos para televisión.
Las cosas han cambiado mucho. Antes la gente de cine era de cine y la televisión se consideraba un arte menor. Hoy en día no hay diferencias entre películas y series. Aunque creo que es mejor hacer series que pelis, porque muchas tienen una producción más ambiciosa y con un mayor presupuesto. Incluso se hacen series de mejor calidad que películas. 

Aida Folch empezó su carrera como actriz a los 14 años. FOTO: MARINA MARINÉ

¿En qué proyectos está actualmente trabajando?
Este año he rodado la miniserie para televisión Vida privada, que es una adaptación de la novela de Josep Maria de Sagarra, dirigida por Sílvia Munt, y que se estrenará en el Zoom Festival de Igualada, a finales de este mes. 

También ha rodado otras cintas en inglés.
He rodado una comedia británica, I love my Mom, dirigida por Alberto Sciamma. Y rodé hace cuatro años, en Estados Unidos, un film independiente que se llama Nameless, y que es un thriller psicológico y de ciencia ficción que espero que se estrene en 2018, ya que estoy ansiosa por ver el resultado final. 

¿Por qué se ha retrasado tanto el estreno de esta última película?
Al tratarse de una cinta de ciencia ficción, que rodamos en localizaciones como Islandia y Rumanía, la postproducción es más difícil. Además, el director es quien compone la música y se ha tomado su tiempo en el proceso creativo de composición. 

También tiene tiempo para implicarse en iniciativas como Cara Projects, un centro de rescate de niñas que recoge a jóvenes que han sufrido abusos, maltrato, ablación... y que se encuentra en Ngong, Kenia.
Este verano filmé un documental, con la ayuda de las empresas Huawei y MásMóvil, que me dejaron los teléfonos para poder grabarlo, con el objetivo de relatar la historia de las niñas que son acogidas y dar visibilidad a este centro. Además seré la madrina de una convención que organiza la Fundación Vicente Ferrer para ayudar a niños y niñas de la India, lo que me hace mucha ilusión después de interpretar a la esposa de Vicente Ferrer en la película Vicente Ferrer.

Viaja mucho. ¿Tiene tiempo para escaparse a Reus?
Desde antes del verano tengo pendiente una visita, pero no tengo mucho tiempo, aunque no me faltan ganas de ver a la familia y los amigos. 

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