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Artistas y compañías podrán tener su residencia en el Centre de Circ Giny de Reus

En el edificio, que perdió su sentido original en 2016, ensaya ahora una acróbata y Cultura becará proyectos escénicos

Mónica Pérez

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El exterior del Giny, en antiguas dependencias de la Escola Sant Bernat Calbó. FOTO: alba mariné

El exterior del Giny, en antiguas dependencias de la Escola Sant Bernat Calbó. FOTO: alba mariné

El edificio del Centre de les Arts Gestuals i el Circ de Reus, el Giny, albergará residencias de artistas. El equipamiento se inauguró en 2013, bajo el gobierno de PDeCAT y PP, en las instalaciones de la antigua Escola Sant Bernat Calbó, como un espacio puntero de «investigación, creación, formación y producción» en estas disciplinas. Estaba llamado a convertirse en el núcleo del ambicioso proyecto de circo de la ciudad. Pero poco tiempo más tarde, a mediados de 2016, perdió definitivamente la programación y el rumbo. Desde entonces, el Giny ha realizado funciones varias, muy pocas de ellas vinculadas a su finalidad inicial. El concejal de Cultura, Daniel Recasens (ERC), apunta que el equipamiento «está teniendo ahora una vida útil, no está cerrado» y que «está vivo y con iniciativas de circo». Recasens avanza, en el mismo sentido, que «el horizonte que tenemos es que en el Giny se instalen residencias de artistas, que el lugar acoja propuestas de compañías de circo y que tenga la máxima actividad de circo posible, sin renunciar a otros usos culturales».  

Una de estas residencias, la primera, la está llevando a cabo ya una artista. Se trata de Misa Oliva, que explica que «tras un tiempo en Berga, donde ensayaba en el local de los Castellers de Berga, volví a vivir a Reus y entonces estuve buscando un sitio que contase con la suficiente altura para adaptarse a mis necesidades». Se dio la circunstancia de que «supe del Giny, envié un correo al Ayuntamiento, lo propuse y ahora ensayo allí». 

Oliva, que forma parte de la compañía Capicúa, trabaja con la pértiga china. Es, «para explicarlo sencillo, un palo de cinco o seis metros, forrado, donde se hacen acrobacias». En el Centre de les Arts Gestuals i el Circ «hay el material de protección, hay el suficiente espacio y está disponible», explica la artista, que cree que «puede haber interés por edificios así y se puede aprovechar que este ya está adaptado para dinamizarlo». «Reus es una ciudad donde el circo se ha vivido desde hace muchos años, yo misma soy hija del Festival Trapezi, y se podría buscar la manera; es una cuestión de ponerle amor», valora, y añade que ofrecer el Giny «podría servir, quizá no a compañías con estructuras de muy grandes dimensiones, pero sí que individualmente es un buen espacio donde entrenar».    

Definir un modelo

La residencia de Misa Oliva se dio de manera espontánea, pero el Ayuntamiento planea, según indica Recasens, «proyectar un determinado modelo» para estas estancias. En el Giny «los temas de circo deben tener una prioridad» y «puede ser un espacio para trabajar, para ensayar, porque está preparado para eso». «El concepto de residencia artística no tiene por qué significar permanecer allí las 24 horas», precisa, aunque apunta que «la cuestión del alojamiento también podría analizarse, por ejemplo, siendo de manera externa». 

Recasens concreta que «estamos preparando un sistema a través del cual podamos becar proyectos del entorno escénico que tengan una consideración en el mundo del circo». Queda por definir si «se becarían con dinero o con herramientas» pero, en cualquier caso, sí está ya claro que «el Ayuntamiento lanzará esta posibilidad, nos abriremos a propuestas para crear después un marco normativo». Pese a todo, el concejal aclara que «no se trata de recuperar la esencia del Giny, que ha sido una herencia de la cual nos hacemos cargo» y reitera que el espacio «también debe estar receptivo para actividad cultural, aunque no sea de circo». Sobre la demanda que pueda aparecer con relación a las residencias artísticas, Recasens dice que «creemos que existe y habrá que verla». Si no se diera o en el caso de que fuera muy baja, «estarán también el resto de usos culturales». 

Misa Oliva ensaya en el espacio su nueva pieza ‘Fuig i vola’.
FOTO: cedida

El Giny centralizó en su origen las aspiraciones de Reus de potenciar el vínculo con el mundo del circo, que tiene su máximo exponente en la celebración del Festival Trapezi. En el recinto de la calle Pere Cavaller Llagostera impartieron clases artistas de renombre, y algunos también formaron parte del cuadro de profesores. En su primer año completo, 2014, el equipamiento contó con un presupuesto de unos 125.000 euros, cerca de 40.000 de los cuales procedían de las arcas municipales. El Ayuntamiento llegó a anunciar entonces que se convertiría en sede territorial del Institut del Teatre. 

Pero luego se fue apagando. Ese año, el Giny realizó una decena de actividades que se redujeron a seis en 2015, ya sin apenas inscripciones. Los últimos cursos los programó en 2016, para niños y adultos, a cargo de Marc Micheo, Salima Peippo y Jordi Gómez. A partir de entonces, el Centre de les Arts Gestuals i el Circ, que acumula tiempo infrautilizado, llegó a acoger sesiones de pilates y se cedió para la actividad deportiva desplazada del Pavelló Olímpic durante los Jocs Mediterranis. Nada que ver con su planteamiento principal. Otra idea, la de trasladar la vertiente profesional del Giny a la Escola d’Art i Disseny de la Diputació en Reus, en la Boca de la Mina, quedó también definitivamente enterrada en 2018, cuando se decidió rehabilitar este segundo espacio para adaptarlo como punto de formación permanente de personal de la administración.

Circ Social  y entidades

Actualmente, y según la información que proporciona el Ayuntamiento, en el Giny operan diferentes entidades con orientaciones diversas, repartidas en franjas y estancias. Una de ellas es Reus Circ Social, un programa de circo integrador, dirigido a los jóvenes que hace años que está en marcha y que pone en contacto a adolescentes y niños con las artes escénicas. También hacen uso de estas dependencias la Banda de Cornetes i Tambors de Misericòrdia, el Teatre Estable del Baix Camp (TEBAC) y actividades de verano relacionadas con el circo, algunas de ellas impulsadas igualmente a través de la iniciativa Reus Circ Social.
Además, este último año y coincidiendo con la Covid-19, el Centre de Circ ha servido también para que el Institut Josep Tapiró trasladase allí parte de sus estudios y ganase, con esto, metros adicionales. Recasens explica que «este uso se ha dado de forma natural y también se nos ha solicitado prolongarlo para otro curso el año que viene». Por eso, ha sido necesario buscar un encaje entre las actividades que ocupan el Giny, que, insiste el concejal, «no está cerrado aunque no sea para esto para lo que se inauguró en un momento determinado y en un contexto determinado». Recasens sostiene que en el gobierno «también estamos dando vida al CIMIR, al Castell del Cambrer y a Cal Massó».

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