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Bicicleta Solidària ha puesto en circulación más de 100 bicis en 3 años

Bicicamp recogió, durante el día de ayer en el Pallol, bicicletas en desuso y ofreció una quincena reparadas
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Las bicicletas solidarias, expuestas ayer en la plaza Evarist Fàbregas del Pallol. Foto: Alfredo González

Las bicicletas solidarias, expuestas ayer en la plaza Evarist Fàbregas del Pallol. Foto: Alfredo González

Bicicamp inició hace tres años un proyecto solidario que, sin hacer mucho ruido, está consiguiendo sumar pequeños granos de arena en forma de ayuda a los más necesitados. La Bicicleta Solidària ha conseguido en este tiempo poner en circulación más de 100 bicicletas que estaban en desuso, aunque lo más importante es que, además, esto se ha traducido en dinero y alimentos (unos 4.000 kilos) que ha ido a parar a la Fundació Mossèn Frederic Bara i Cortiella.

Bicicamp volvió a salir ayer a la calle para hacer visible este proyecto solidario y lo hizo instalándose en la plaza Evarist Fàbregas del Pallol. Allí, esta asociación expuso para su venta una quincena de bicicletas que estaban en desuso y que han sido recuperadas para poder volver a ponerlas en circulación. El presidente de Bicicamp, Josep Maria Galofre, explicaba ayer al Diari que «estamos muy contentos con la Bicicleta Solidària porque conseguimos tres objetivos a la ver. Por un lado, poner bicicletas en circulación que hasta ahora estaba encerradas. También logramos que los jóvenes del Centre Obert de la Fundació Mossèn Frederic Bara i Cortiella se formen a través de la actividad de reparación de las bicicletas y, por último, conseguimos recaudar dinero con un fin solidario, como es ayudar a la gente necesitada».

Entre las bicicletas expuestas había precios que oscilaban entre los 25 (para los más pequeños) y los 60 euros y algunos modelos clásicos como una ‘orbea’ de los años 80. «La verdad es que pueden encontrarse auténticas gangas y son bicicletas que están en perfectas condiciones para su uso» comentaba Galofre, quien añade que «este proyecto empezó siendo una acción solidaria puntual y después de tres años se ha consolidado y se ha convertido en un servicio permanente». Además de la Bicicleta Solidària, desde Bicicamp también se impulsan otros proyectos. Por ejemplo, la iniciativa L’escola pedala, que consiste en un conjunto de actividades dirigidas a los alumnos de educación infantil y primaria, con el objetivo de extender el uso de la bicicleta como medio de transporte.

El año pasado, este proyecto se desarrolló en seis escuelas de la ciudad y contó con el apoyo económico de la Fundació Privada Reddis.

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