Cáncer de mama, la lucha continúa

Día Mundial. La enfermedad es el tipo de tumor más frecuente en mujeres

SÍLVIA FORNÓS

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Lidia Pascual, la delegada en TGN de la Lliga Contra el Càncer. FOTO: fabián acidres

Lidia Pascual, la delegada en TGN de la Lliga Contra el Càncer. FOTO: fabián acidres

En la provincia de Tarragona cada año se diagnostican alrededor de 500 nuevos casos de cáncer de mama y unos 4.500 en Catalunya. Hoy, día internacional de la lucha contra la enfermedad, es importante seguir creando conciencia porque, en palabras de Kepa Amillano, médico adjunto del Servicio de Oncología Médica y coordinador de la sección de patología mamaria y ginecológica del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, «el cáncer de mama es un problema grave de nuestra sociedad porque es el primer cáncer entre la población femenina, ya que uno de cada tres cánceres que se diagnostican en mujeres es de este tipo».

Por ello, uno de los objetivos más importantes es «mejorar los tratamientos dirigidos, para conseguir una mayor eficacia reduciendo la agresividad, lo que a su vez conlleva mejorar la calidad de vida de las pacientes y la supervivencia», destaca Kepa Amillano.

Detección precoz

Desde hace más de quince años, a través del Servei d’Epidemiologia i Prevenció del Càncer del Hospital Universitari Sant Joan de Reus se envía una carta a las mujeres de entre 50 y 70 años en la que se les invita, cada dos años, a hacerse una mamografía. «La clave es comparar la última prueba con las mamografías previas, para saber si todo sigue igual o ha habido algún cambio, y en este caso detectar de una manera precoz y rápida el tumor», detalla el experto. Asimismo, «un diagnóstico precoz también conlleva beneficios a nivel pronóstico y disminuye la agresividad de los tratamientos evitando mastectomías o tratamientos más radicales por ser tumores más pequeños al diagnóstico».

Hace 22 años a Lidia Pascual, actual delegada en Tarragona de la Lliga contra el Càncer de les Comarques de Tarragona i Terres de l’Ebre, le diagnosticaron un cáncer de mama. Lidia Pascual recuerda que «casualmente, en el tiempo en que yo me noté el bulto hasta que me confirmaron la enfermedad, el Diari de Tarragona publicó un artículo que hablaba de la Lliga contra el Càncer y me apunté el teléfono. Después, cuando supe el diagnóstico, llamé para hablar con alguien que hubiese pasado por la misma experiencia». Por ello, Lidia Pascual destaca que «fue de gran ayuda porque los médicos hacen su trabajo y las voluntarias son un apoyo emocional muy importante. Por esta razón me quedé de voluntaria, porque lo que más reconforta a las pacientes es saber que, como yo, pueden superar la enfermedad». Por ello, el doctor pone en valor «el apoyo que ofrecemos a las pacientes a nivel psicosocial, a través de la sección de psicooncología de nuestro servicio, así como el apoyo de la Lliga contra el Càncer, entidad que promueve tanto el tratamiento, colaborando en la investigación, como la prevención y la salud psicosocial con grupos de ayuda dirigidos».

Desescalada terapéutica

Teniendo en cuenta que en el año 2000 la curación de las pacientes a los cinco años era del 60% y ahora se sitúa alrededor del 90%, el especialista asegura que «el poder detectar la enfermedad de forma precoz, en estadios iniciales, nos ofrece también la oportunidad de evitar tratamientos complementarios a la cirugía como la quimioterapia, utilizándola exclusivamente en aquellas pacientes que realmente se van a beneficiar de ella».

Kepa Amillano en la consulta del Hospital Sant Joan de Reus. FOTO: fabián acidres

También hay que tener en consideración que los especialistas cada vez tienen más información de la denominada célula patológica. «Hace cincuenta años lo que sabíamos del cáncer se resumía en si era un carcinoma ductal o si los receptores hormonales estaban sobreexpresados o no, pero ahora tenemos más información a nivel biológico, por lo que la idea es hallar las características específicas de esta célula y poder atacarla de manera dirigida», afirma el especialista.

Y es que, en base a su experiencia, el doctor asegura que «el tumor más agresivo es el que no responde a los tratamientos, y por lo tanto el que tiene peor pronóstico». En este sentido, sigue explicando, «la sensibilidad al tratamiento también depende de factores como el estado general de la paciente y las características de la enfermedad, además de otros factores como la resistencia adquirida que se están estudiando». Por ello, hay que diferenciar entre los cánceres que están localizados en la mama y aquellos que se han expandido y han producido metástasis, que es un escenario de cáncer avanzado.

«Cuando el cáncer está en la mama y los ganglios, siempre se debe operar porque la cirugía es lo que cura la enfermedad, mientras que los tratamientos de quimioterapia, los tratamientos dirigidos o la radioterapia son complementarios a la cirugía para intentar evitar que la enfermedad regrese o que se desarrolle metástasis», explica Kepa Amillano.

Otro de los retos de la comunidad médica está relacionado con la reconstrucción inmediata de las mamas después de una mastectomía. «Hasta hace pocos años era una intervención tardía, es decir, se realizaba la intervención después de unos años, pero lo que debemos intentar es, en las mujeres en las que se indique, que las pacientes puedan salir del quirófano con la reconstrucción realizada, en beneficio de su calidad de vida», afirma el doctor. Si bien, esta posibilidad depende de los tratamientos complementarios que siga la paciente.

Unitat de Consell Genètic

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que entre un 5% y un 10% de los cánceres de mama son hereditarios. En este sentido la Unitat de Consell Genètic –formada por tres doctoras, dos enfermeras y tres biólogas– rastrea las pacientes que tienen esta mutación, y cuyo origen es genético, y les aconsejan a ellas y la familia qué deben hacer para anticiparse al diagnóstico del cáncer de mama o de ovario. «La Unitat de Consell Genètic puede proponer acciones de seguimiento y de tratamiento, como una resonancia al año de las mamas o una cirugía profiláctica, es decir, extirpar las mamas y hacer la reconstrucción, con lo que se evita en un 99% la probabilidad de tener un cáncer de mama», asegura el doctor.

Projecte Emma

«Invertir en investigación es invertir en la salud y en el bienestar de las pacientes de cáncer de mama». Con estas palabras Carlos López, coordinador de investigación territorial del ICS en las Terres de l’Ebre, resalta la importancia del Projecte Emma, una iniciativa de la Fundació Dr Ferran de investigación biomédica y que cuenta con el apoyo de la Gerència Territorial de l’Institut Català de la Salut en las Terres de l’Ebre. El proyecto, creado por el grupo de investigación en Patología Oncológica y Bioinformática, con sede en el Hospital de Tortosa Verge de la Cinta (HTVC), quiere dar un importante impulso a la investigación del cáncer de mama. «El objetivo es recaudar 150.000 euros para contratar a un joven investigador durante 3 años, y también comprar el material necesario para el proyecto de investigación», recuerda Carlos López, quien añade que «la recaudación de fondos empezó a principios de este año pero muchas iniciativas quedaron paralizadas con el confinamiento, por esta razón prologaremos la campaña hasta principios de 2021».

Algunos miembros del grupo de investigación en Patología Oncológica y Bioinformática (HTVC) del Projecte Emma. FOTO: cedida

A día de hoy, el proyecto lleva recaudados cerca de 28.000 euros. El grupo de investigación trabaja con el objetivo estratégico de mejorar la administración de los tratamientos actuales en cáncer y detectar nuevas dianas terapéuticas en cáncer de mama y en linfomas por poder disminuir el riesgo de recaída y mejorar la supervivencia de las pacientes.

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