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Convivencia creativa en Cal Massó

Reus. Los miembros de la formación Bärhof Ensemble, primeros artistas residentes en el espacio reusense.

Gloria Aznar

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Los integrantes de Bärhof Ensemble durante uno de los paréntesis en Cal Massó. Foto: Alba Mariné

Los integrantes de Bärhof Ensemble durante uno de los paréntesis en Cal Massó. Foto: Alba Mariné

Nueve músicos profesionales repartidos por toda Europa, Alemania, Suiza o Madrid. Unos trabajando, otros estudiando, perfeccionando. Nueve jóvenes que el pasado año decidieron dar vida a su sueño de seguir tocando juntos.

El resultado es Bärhof Ensemble, una formación de cámara que, a pesar de que por su nombre pueda parecer alemana, está compuesta por artistas de toda Catalunya. Son Jaume Guri (violín), Ariadna Bataller (viola), Laura Peribañez (violonchelo), Anna Cristina Grau (contrabajo), Cèlia Salas (flauta), Mireia Góngora (oboe), Lluís Casanova (clarinete), Clara Marimón (trompa) y Clara Canimas (fagot).

Estos nueve intérpretes son los primeros artistas residentes del Centre d’Art Cal Massó. En el espacio reusense transcurre buena parte de su día a día, donde ensayan y comparten experiencias musicales. Sala donde también crearán una nueva obra que presentarán al público en directo este domingo (18 horas, entrada libre).

«Nos hace mucha ilusión este concierto porque es la misma formación con la que nació Bärhof Ensemble», comenta Lluís Casanova. Se da la circunstancia de que todos son exmiembros de la Jove Orquestra Nacional de Catalunya (JONC), cuna de su experiencia.

Las residencias son tendencia. Son espacios donde los intérpretes pueden ensayar en unas condiciones técnicas óptimas.

«Nos lo pasábamos muy bien allí. Era muy interesante el trabajo que hacíamos, pero llegó un momento en que decidimos iniciar un proyecto propio», explica Clara Canimas.

«Otro de los objetivos desde que empezamos era encargar obras a compositores jóvenes catalanes porque son los que tenemos más cercanos», especifica Lluís. Así las cosas, es el intérprete y compositor Jordi Cornudella quien pone la historia, que lleva por título Caucuaüc.

Detalle de la flauta travesera en manos de la reusense Cèlia Salas. Foto: Alba Mariné

Entre tradición y género
¿Qué explican estas piezas? «Bastantes cosas», revela Cornudella. «Son canciones tradicionales catalanas en las que hay diferentes aspectos que he querido abordar», continúa. Por una parte, «la conexión entre ellas. Empiezas a cantar una pieza y si no le prestas mucha atención, de golpe estás cantando otra porque todas se parecen. Por ello, he decidido confundirlas», señala. 

El concierto es el domingo 15 de septiembre a las 18 horas en Cal Massó. Entrada libre.

Mientras, otro de los aspectos resaltables es la clave femenina. «No sé por qué pero en casi todas nuestras canciones las mujeres salen perdiendo. Hay un aspecto que se repite en muchas de ellas que es la malcasada, la joven obligada a casarse con alguien a quien no quiere. Por ello hago dialogar dos temas con otros que tienen alguna cosa que ver», resalta Cornudella.

Y en la misma línea ha transformado La dama d’Aragó. «Es muy típico de las músicas tradicionales que con el tiempo, con el paso de padres a hijos poco a poco van cambiando, una nota aquí, una letra allá, se van transformando». Y con esta idea hace un guiño a un tema que relata la historia de una joven hermosísima. ¿Qué ocurre si a La dama d’Aragó se le quita la letra a? La tierna doncella se transforma en un furioso dragón.

Una de las señas de identidad de Bärhof Ensemble es la relación personal entre sus miembros, separados en la distancia, pero unidos a pesar de todo. «Nos reunimos en las fechas en las que trabajábamos con la JONC», aclara Lluís. Formación a la que se refieren con especial cariño. «Es un espacio muy querido por todos nosotros», resalta Clara, «en el que su director artístico, Manel Valdivieso, nos dio mucho apoyo».

Hasta el punto de rendir tributo a la JONC con el nombre. «Queríamos ponerle el Pati de l’ós, que es donde compartíamos más tiempo juntos, pero nos pareció que sonaba mejor en alemán», comentan.
 

Bärhof Ensemble espera con expectación el concierto de este domingo para compartir sus nuevas creaciones. «Cal Massó es un espacio agradable porque tenemos el público más próximo», resalta Clara. Unos profesionales que además del noneto trabajan en diferentes formaciones el mundo de la clásica, tan competitivo como cualquier otro.

Movimientos de la obra:
1. El rossinyol.
2. Oh larà liria.
3. La cançó de l’enfadosa.
4. La malcasada.
5. La gata i el belitre.
6. La dama dragó.

Canciones que se oyen a lo largo de las piezas. No siempre enteras, algunas veces solo unas notas:
1. El rossinyol.
2. Muntanyes del Canigó.
3. Dins la fosca tot d’una.
4. Si vols aigua ben fresca.
5. Ai mare aneu a missa.
6. La malcasada.
7. La gata i el belitre.
8. La dama d’Aragó.

Inmersión artística social y solidaria en la sala reusense

El Centre d’Art Cal Massó recupera las exposiciones mientras  impulsa las cápsulas de creación y las residencias de artistas

Arte con cariz social es una de las líneas centrales del Centre d’Art Cal Massó. «Intentamos que los colectivos con más dificultades para acceder a la cultura tengan la posibilidad de realizar una inmersión en el mundo de la creación artística», comenta Marta Grau, responsable de proyectos de la sala.

En este contexto se pusieron en marcha en la primavera pasada las cápsulas de creación, «pequeños espacios en los que se unen durante unas horas miembros de una disciplina concreta y un grupo de jóvenes con el objetivo de que acaben creando», revela Marta. Colectivos que van desde jóvenes en riesgo de exclusión hasta personas con algún tipo de discapacidad o refugiados.


En la misma línea se han iniciado las residencias este otoño y a la de Bärhof Ensemble le seguirán otras dos, de circo con Clara Cortés y Mortiz Grens y danza con la bailarina Antonella Cassarotti. Una propuesta, la de las residencias, que marca tendencia. «En Reus, Cal Massó es el único lugar», apunta Marta.

«Hay muchos artistas que necesitan un espacio y aquí se les proporciona el equipamiento. Además, el hecho de que hagan esta residencia hace que haya una difusión que de otra forma no tendrían. Y también les proporcionamos asesoramiento si lo necesitan». 

Mientras, otra de las líneas de trabajo de la sala es recuperar las exposiciones como centro de arte, alguna de ellas con fines solidarios. «La parte de artes visuales y plásticas», explica Marta. Todo ello potenciando los artistas locales sin dejar de lado los más internacionales.

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