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Correos mantiene 33 buzones en la ciudad de Reus a pesar de la crisis del envío de cartas

En 20 años, Reus ha perdido siete puntos de recogida, pero tiene más que Tarragona. Desde la empresa se señala que la mayoría de cartas que la gente envía son administrativas

MONTSE PLANA

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Buzón de Correos ubicado en la calle Ample de Reus. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Buzón de Correos ubicado en la calle Ample de Reus. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Reus mantiene 33 buzones repartidos por toda la ciudad. Lo que es evidente es que el correo ordinario va a la baja. La carta manuscrita pasó a la historia hace décadas, «cuando el teléfono entró en todas las casas», señalan fuentes de Correos. Pero hasta hace relativamente poco tiempo, aún se enviaba un volumen importante de recibos y facturas. Un tipo de carta que, en los últimos años, prácticamente también ha desaparecido a favor del correo electrónico.

No obstante, los buzones siguen existiendo. Y, aunque la gente ni tan siquiera los tenga en cuenta, Correos mantiene un volumen importante de puntos de recogida. En el caso concreto de Reus hay un total de 33 buzones, más que en incluso Tarragona, donde hay cerca de 30 puntos de recogida.

El centro de Reus es la zona más equipada de la ciudad, pero el servicio también llega a barrios como Mare Molas, Mas Abelló y también a los polígonos de Agro-Reus y en el Tecnopark. Sorprende aún más si se compara con 20 años atrás. Con el uso masivo de Internet y la evolución del teléfono móvil, el envío de cartas se ha reducido drásticamente durante este tiempo. En cambio, únicamente han desaparecido siete buzones en Reus. Y es que, en el año 2000, la ciudad tenía 40 puntos de recogida.

«El sector se ha reorientado hacia la paquetería, pero no se deja de lado el servicio tradicional. Aunque residual, aún existe el correo ordinario y, más que retirar buzones, lo que se hace es reubicarlos en aquellas zonas donde hay empresas y comercios que sí usan el buzón», señalan fuentes de Correos.

La empresa no dispone de cifras concretas, pero admiten que la carta está en vías de extinción. «En cambio, la paquetería ha experimentado un aumento exponencial. Con las ventas online, cada vez gestionamos más paquetes y la actividad se está reorientando en este sentido. Hay picos importantes de actividad cuando llegan fechas señaladas, como el Black Friday, cuando hay un incremento de la actividad de cerca del 20 o 30%», añaden las mismas fuentes. A modo de ejemplo, Correos gestiona cerca de 6.000 paquetes la hora en el parque logístico ubicado en la Zona Franca de Barcelona.

«Pero yo creo que las cartas no van a desaparecer nunca». Esta es la opinión de Toni García. Vive en la calle de Tívoli de Reus, en la zona de la calle Ample, y explica que aún envía cartas a amigos y familiares. Y es que considera «que hay cosas que mejor ponerlas por escrito». Admite que hay cambios de hábitos que no se pueden evitar. No obstante, Toni recuerda que el correo «llega a cualquier pueblo remoto. Zonas donde no llega Internet», y señala la importancia de la figura del cartero.

La calle Ample es una de las zonas de Reus donde hay ubicado un buzón de Correos. Está justo delante de la Assessoria Casanovas. El titular de la empresa, Joan Casanovas, explica que ellos usan el buzón de vez en cuando. «Mayor parte de las comunicaciones las hacemos electrónicamente. Únicamente usamos el correo ordinario para enviar cartas circulares a aquellos que no disponen de e-mail. Es en casos más bien puntuales, porque con la nueva ley de protección de datos, no puedes enviar cualquier cosa por carta, sino que se tiene que usar el correo electrónico», explica Joan Casanovas. No obstante, augura más vida a los buzones que a las cabinas telefónicas: «Cuando todo el mundo lleva un móvil encima, ¿qué sentido tiene una cabina?», se pregunta.

En la misma calle Ample se encuentra también la empresa Gestions Immobiliàries Matías. «Únicamente enviamos carta a la gente mayor que no tiene correo electrónico. Es algo muy puntual y residual», señala Begoña Matías. Recuerda que las comunicaciones han cambiado muy rápidamente, pasando del fax, al correo electrónico y, ahora, incluso se usa WhatsApp para contactar con los clientes.

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