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'Después de operarme volví a nacer y a tener otra vida'

Loli Marín se sometió a una operación de cirugía bariátrica en 2006, cuando tenía 25 años y pesaba 160 kilos
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2006, cuando pesaba 160 kilos. Foto: Pere Ferré

2006, cuando pesaba 160 kilos. Foto: Pere Ferré

Loli Marín es uno de los cientos y cientos de pacientes que en los últimos años han pasado por las manos del doctor Daniel del Castillo y su equipo médico. En 2006, cuando tenía 25 años, pesaba 160 kilos y muchísimas limitaciones a la hora de poder llevar una vida normal. «Por suerte, no tenía problemas derivados de la obesidad, como la hipertensión, el colesterol o la diabetes. Era joven y todavía no habían llegado, pero sí que tenía una limitación física por mi sobrepeso», comenta Loli, quien recuerda que «tenía a mi hijo pequeño y me encontraba con dificultades para cogerlo, o cosas tan sencillas como atarme los cordones o poder asearme. Además, me cansaba mucho y tenía desarreglos en el periodo».

Para llegar a este extremo, en el caso de Loli se dieron diversas circunstancias. «Primero, un tema genético, ya que en mi familia hay más obesos. Pero también es cierto que yo no ponía de mi parte porque comía mal y mucho».

Ante esta situación, Loli no se lo pensó para ponerse en manos de la Unitat de Cirurgia Bariàtrica del Hospital Sant Joan de Reus. «¿Miedo? No. Sabía que existía la posibilidad de operarme porque mi madre ya lo había hecho y los resultados habían sido estupendos. Además, prefería morirme antes que seguir como estaba. La obesidad mórbida también acarrea muchos traumas a nivel social y no quería que mi hijo se avergonzase de que su madre estuviese así».

La decisión de Loli no pudo ser más acertada. Nueve años después, esta mujer pesa 60 kilos y lleva una vida normal. «Después de operarme volví a nacer. En el Hospital Sant Joan me dieron la oportunidad de tener otra vida: un segundo hijo, poder buscar, trabajo, etc.», asegura esta mujer, quien añade que «aunque es una decisión muy personal, recomiendo a todas las personas que puedan estar pasando por este problema, que se operen».

Luisa Fernández es otro ejemplo reciente de una persona obesa mórbida que pasa por el quirófano del Hospital Sant Joan de Reus. Esta mujer fue intervenida el pasado miércoles. A sus 34 años de edad ha llegado hasta los 132 kilos y quería poner freno a este peso desmesurado. «Me encuentro bien, pero sé que si sigo así acabaré teniendo problemas. Por eso me opero, por salud y porque tengo un hijo pequeño y quiero tener una vida normal».

Antes de la operación, Luisa se mostraba animada y, para nada, asustada. «Mi madre y mi hermana también fueron operadas por el doctor Del Castillo y todo salió perfectamente. Además, la vida les ha cambiado a mejor y yo quiero que en mi caso sea igual. Por eso me opero».

 

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