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Diversidad de opiniones ante el nombre de 'La Fira Centre Comercial'

Opiniones para todos los gustos ante el nombre que Metrovacesa ha elegido para el futuro equipamiento. Unos aplauden el homenaje a la antigua Fira y otros temen crear confusión
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Los trabajos del edificio y del parking continúan para cumplir la previsión de poder inaugurar el equipamiento en noviembre de 2015.  Foto: Alba Mariné

Los trabajos del edificio y del parking continúan para cumplir la previsión de poder inaugurar el equipamiento en noviembre de 2015. Foto: Alba Mariné

Hay proyectos de ciudad que nacen con la polémica debajo del brazo y el futuro centro comercial que se está construyendo en la avenida de Sant Jordi es, sin duda, uno de ellos. Durante años, mientras las obras han permanecido inmóviles, los reusenses se referían al nuevo equipamiento como el centro comercial de Metrovacesa, la promotora que está ejecutando los trabajos, pero desde hace una semana trascendió el nombre con el que la empresa ha decidido bautizar lo que de momento es una estructura de acero y que poco a poco va cogiendo forma.

‘La Fira Centre Comercial’ es el nombre que finalmente se ha elegido y que dentro de un año debería colgar de alguna de las fachadas del centro comercial que prevé su inauguración en noviembre del año que viene, según manifestó la constructora en su última visita de obras. La empresa ya ha iniciado los trámites en la Oficina Española de Patentes y Marcas para comprobar que no haya ningún nombre igual o similar e inscribirlo, con el fin de que el registro sea oficial en unos dos meses.

Y un proyecto de este calibre, que aportará casi 30.000 metros cuadrados más de superficie comercial a la ciudad, su nombre no podía quedar exento de polémica y las reacciones no se han hecho esperar. La nueva denominación no ha dejado indiferente a nadie, aunque los agentes implicados del territorio no comparten la misma opinión. Mientras a la entidad comercial El Tomb de Reus, liderada por Gemma Molner, no le convence en absoluto el nombre porque «creemos que creará confusión entre los consumidores», Unió de Botiguers considera «acertada» la denominación y «cree que será una buena marca para proyectar el comercio de la ciudad», según el presidente de la asociación comercial, Ernest Juncosa.

 

El recuerdo de la Fira

El homenaje que se quiere rendir al viejo edificio de la Fira que fue derruido en 2008 para empezar las obras de este centro comercial es el pilar de los aplausos y a la vez de las críticas. «Entendemos que está bien para recordar, con un punto de nostalgia, pero la gente al final no sabrá dónde está la Fira de verdad que se encuentra en el Tecnoparc», manifiesta Molner, quien añade que «podían haber involucrado la palabra Reus en el nombre para ubicar la ciudad en el mapa de centros comerciales o integrar por ejemplo, el nombre de Gaudí».

De hecho, una de las condiciones que puso encima de la mesa el Ayuntamiento de Reus para estipular la denominación era que la marca estuviera relacionada con la ciudad. Marc Arza, concejal de Promoció Econòmica, cuenta que los responsables de Metrovacesa siempre se han referido a este centro comercial, durante todo este tiempo de trabajo, como la Fira, y de aquí surgió el nombre. «Pensamos que conecta el equipamiento con la historia de la ciudad y nos parece un buen nombre», asegura Arza, quien no contempla los malentendidos que puedan surgir a raíz de la denominación. «Desde gerencia de FiraReus, me consta que no les preocupa que se genere confusión», puntualiza. En esta misma línea se mueve la Cambra de Comerç de Reus, que manifiesta que todo lo que sea perpetuar los nombres históricos de la ciudad les parece bien y concluye que «el ámbito donde se desarrolla el centro comercial siempre se ha identificado con la Fira atendiendo a la larga relación de la institución con este punto de la ciudad».

Es por este motivo que mientras los más jóvenes catalogan el nombre de ‘La Fira Centre Comercial’ de poco original por parte de la empresa constructora, los ciudadanos ya de una cierta edad ven con buenos ojos que el nombre del centro evoque los recuerdos del edificio de la antigua Fira y que a partir de esta denominación se cuente una pequeña parte de la historia de la ciudad. Y en este punto la Cambra de Comerç de Reus se aventura y propone «acercar esta referencia histórica y nominativa y crear, en el centro comercial, un espacio que cuente el porqué del nombre y que sirva para generar sinergías en el ámbito de la difusión con FiraReus». Y así, mata dos pájaros de un tiro.

 

Un futuro que está por ver

Las últimas noticias confirmaron que Metrovacesa está a punto de cerrar la contratación del 50% de la oferta comercial del equipamiento que tendrá capacidad para 90 firmas comerciales, distribuidas en cuatro plantas distintas.

Así que sea cual sea el nombre que corone el nuevo centro, el equipamiento marcará un antes y un después en la dinámica comercial de la ciudad. Los comerciantes que lo ven con recelo, no les ha quedado otra opción que aceptar la llegada de lo que muchos consideran un hijo bastardo y piden que se generen las sinergias adecuadas para que el centro comercial al aire libre del cual siempre han presumido no quede desierto.

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