Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El 90% de usuarios del aeropuerto de Reus se queda en el territorio

Es una infraestructura clave para conseguir prolongar la temporada turística de la Costa Daurada más allá de los meses de verano

Núria Riu

Whatsapp
El aeropuerto de Reus inició la temporada veraniega el 25 de marzo y el último vuelo está fijado para el día 3 de noviembre.  Foto: Pere Ferré

El aeropuerto de Reus inició la temporada veraniega el 25 de marzo y el último vuelo está fijado para el día 3 de noviembre. Foto: Pere Ferré

El impacto del aeropuerto de Reus revierte directamente sobre el  territorio. De los 1.022.964 viajeros que registró durante el año pasado, el 90% son turistas extranjeros que se quedaron a la demarcación de Tarragona, mientras que la proporción de pasajeros que llega y se queda en Catalunya es del 4%. El resto es gente de aquí que coge un vuelo de salida. 

Son datos obtenidos a partir de una encuesta realizada entre los pasajeros, los cuales demuestran que desde 2012 no se conseguía un porcentaje tan elevado de viajeros que se queda en la Costa Daurada y Terres de l’Ebre.

Teniendo en cuenta que los turistas se cuentan dos veces como usuarios del aeropuerto –cuando entran y cuando salen–, significa que hasta medio millón de personas utilizaron esta puerta de entrada. El porcentaje tan solo representa el 10% de los 5,3 millones de turistas que registró este destino el año pasado, dado que el vehículo particular tiene un peso muy importante en un mercado donde la mitad de la demanda es doméstica, y con Francia como primer país emisor. 

Para el director general de Turisme de la Generalitat, Octavi Bono, «está claro que el efecto que tiene el avión no es el mismo que en Menorca, pero es el acceso para determinados mercados, como el británico, que después del francés es el principal visitante».

El avión también es clave para crecer en el mercado ruso, para el cual la Costa Daurada es un referente.
Las encuestas que se hacen sobre los viajeros que llegan a través de Reus permiten conocer que durante su estancia visitan PortAventura, Reus, Montblanc y el Priorat, entre otros; lo que más valoran son las playas, el alojamiento y la calidad-precio; y básicamente se alojan en establecimientos de la Costa Daurada. Toda esta información es clave de cara a la estrategia de promoción de esta infraestructura. Ésta se diseña desde la Taula de l’Aeroport, en la que además de la Generalitat, los ayuntamientos y Aena, interviene también el sector privado. 

El aeropuerto registrará este año ocho meses de actividad intensa

Su actividad ha sido clave tras la decisión de Ryanair de mover su base a Barcelona. «Lo importante siempre es intentar convencer a las compañías para que entren y conozcan las operativas», describe Marta Farrero, directora del Patronat de Turisme de la Diputació de Tarragona.

El aeropuerto de Reus registró el inicio de esta nueva temporada turística el 25 de marzo, y el último está fijado para el día 3 de noviembre. Son ocho meses ininterrumpidos de máxima actividad, que van más allá de la época veraniega, en la que la Costa Daurada registra su temporada alta.

Alargar la temporada
 «Cuando hablamos de desestacionalización estamos hablando de esto. El objetivo es crecer, no tanto en lo que se refiere a los meses más activos, sino que la actividad se estabilice en otros meses», argumenta Farrero. Con la planificación de vuelos prevista para este año, abril y octubre ya quedan cubiertos, y ahora el próximo reto es empezar la temporada en abril para finalizarla en marzo. «Es un crecimiento progresivo. Semana a semana, pero para ello el destino tiene que estar vivo», describe Farrero.

La intermodalidad es clave para que el aeropuerto pueda seguir creciendo

Reus es un aeropuerto turístico que vuelve a levantar el vuelo tras unos años en los que la cifra de viajeros se desplomó, tocando fondo en 2015, cuando tan solo movió a 705.038 personas. «Es un aeropuerto turístico, pero hay otras funciones que se pierden por el camino. Hay muchos sectores que no perciben que esta infraestructura pueda llegar a serles útil, por lo que estamos hablando de que no se explotan todas las potencialidades», describe Josep Maria Arauzo, profesor titular del Departament d’Economia de la URV. Pone a modo de ejemplo los desplazamientos que realizan las empresas del sector químico o la universidad. «Estamos hablando de multinacionales y esto implica que hay unos desplazamientos. También los tenemos nosotros. La URV cada vez es más internacional y en cambio la demanda pasa por el aeropuerto de Barcelona», argumenta. 

¿Es posible captar a estos usuarios? 
«Cualquier crecimiento viene dado por la adecuación de las instalaciones y la intermodalidad», defiende Arauzo. Y aquí será clave la capacidad de desencallar la construcción de la estación central, en el sur del aeropuerto, que debe permitir poder captar algunos de los vuelos que quedarán fuera de El Prat, cuando éste se sature, independientemente de los planes del Ministerio de Fomento para que Girona pase a ser la cuarta pista del aeródromo barcelonés. 

El aeropuerto tiene capacidad para multiplicar por tres los usuarios

¿Si los turistas tienen una estación de alta velocidad subirán al tren para irse a Barcelona o a cualquier sitio en lugar de quedarse al territorio? Octavi Bono defiende que «mientras la infraestructura no se sature, esto no es un problema. Está claro que la distribución variará, pero también tendrás más volumen. Reus puede tener hasta tres veces más pasajeros». 

El representante de Turisme de la Generalitat apunta que la conexión ferroviaria «permitiría tener unos usuarios potenciales que de otra forma no tendrías, y siempre te da nuevas oportunidades que de otra forma no tendrías».

Temas

Comentarios

Lea También