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El CMQ de Reus cierra en equilibrio y paga el 20% de las DPO

El ejercicio 2020 deja 5,8 euros de superávit. Gemma Espigares es la nueva gerente, con un sueldo de 80.000 euros brutos al año

C. VALLS - M. PÉREZ

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Imagen de la celebración del pleno, ayer en el Ayuntamiento de la ciudad. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen de la celebración del pleno, ayer en el Ayuntamiento de la ciudad. FOTO: ALBA MARINÉ

Los trabajadores del CMQ cobraran este año un 20% de las retribuciones variables por objetivos (DPO). El centro ha cerrado el ejercicio 2020 en equilibrio económico pero las cifras obtenidas no permiten abonar los complementos en su totalidad, «que es lo que habríamos querido», explica el concejal de Salut Òscar Subirats. Descontando las DPO –que suponen cerca de 200.000 euros–, el superávit se queda en 5,84 euros. Son los números que facilita el gobierno, ya que la Junta General donde ayer se aprobaron no es de acceso público. El equilibrio es el fruto de «la buena gestión del centro», tal como detalla Subirats, que indica que el balance es «positivo» aunque insiste en que «nos habría gustado pagar el 100% de las DPO». El traspaso del Hospital Sant Joan de Reus al CatSalut «no ha tenido efectos en el centro», que durante algunos meses también pausó su actividad ordinaria para dedicarse al abordaje de la Covid-19.

Por otro lado y durante la realización del pleno municipal, se aprobó –con PSC en contra y la abstención de la CUP– la segunda adenda en el convenio entre la Generalitat, el CatSalut y el Ayuntamiento de Reus para la racionalización de la actividad asistencial del sistema público de salud formalizado el 30 de diciembre de 2019.

Subirats expuso, en este sentido, que «la propuesta consiste en ampliar el plazo establecido a seis meses más para mantener una seguridad jurídica en la extinción de las dos sociedades que quedan, GINSA AIE y el Laboratori de Referència de Tarragona i Terres de l’Ebre, para hacer efectivo todo el proceso iniciado y ejecutado». En los turnos de palabra de los grupos de la oposición, la portavoz de la CUP, Marta Llorens, manifestó que tendrían su abstención asegurada e invitó a la reflexión: «Haremos seguimiento de lo que pueda suponer la disolución de GINSA y sus posibles pérdidas de lugares de trabajo. Subirats asegura que los mantendrá, pero lo que hay que conseguir es que todo se mantenga, hay que recalcar todo lo que supone la reorganización de la constitución de las empresas que giran alrededor del Hospital».

Esos seis meses de «trámites técnicos», continuó, «deberían hacer pensar, también, en los nuevos cargos y las nuevas gerencias que se asumen; es el caso del CMQ, donde –y con carácter de urgencia– hay una nueva gerencia, que cobra, además, 80.000 euros anuales, cuando la empresa ha cerrado sus números en positivo, y los trabajadores, por su parte, no cobrarán las DPO en su totalidad», destacó. La gerente que se ha incorporado es Gemma Espigares. Por otro lado y desde el partido socialista, Ana Martínez, terció que «nosotros ya votamos, en su momento, en contra de la prórroga y venta del Hospital; como es natural, ahora tampoco estamos de acuerdo», dijo.

Débora García (Cs) tras haber dado su apoyo en la aprobación de la segunda adenda, matizó que «votamos a favor de este prórroga del plazo, pero no de las nuevas gerencias».

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