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El RTV de la Nasa Europea

ZONA EXCLUSIVA. Ignasi Esteva (Reus, 1984) es ingeniero de telecomunicaciones en la Agencia Espacial Europea, con sede central en la Guayana francesa

Marc Libiano

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Ignasi Esteva trabaja en la NASA Europea desde la Guayana francesa. Foto: Cedida

Ignasi Esteva trabaja en la NASA Europea desde la Guayana francesa. Foto: Cedida

Los reusenses de cuna y sentimiento suelen definirse bajo las siglas RTV, o lo que es lo mismo «reusenc de tota la vida». Ignasi Esteva (Reus, 1984) reúne cada uno de esos rasgos, porque no olvida sus raíces y porque solo el trabajo le impide expresarse separado de su ciudad y de sus costumbres. 

Su nueva zona de confort se encuentra en la Guayana francesa, un lugar poco común, de difícil adaptación, entre las peculiaridades de la naturaleza y de la selva. Ignasi labora en la Agencia Espacial Europea (La NASA del viejo continente) desde hace cuatro años y la central de operaciones se encuentra en Kourou, localidad de poco más de 20.000 habitantes, situada en la Guayana. La pasión por esa ocupación espacial y especial le han llevado a conformar una aventura cuanto menos exótica. 

La relación de ese territorio con el mundo animal provocaron a Ignasi vivir experiencias poco habituales e impensables en su lugar de procedencia. Por ejemplo, un día al llegar al trabajo se encontró a una araña de gigantes dimensiones en el teclado del ordenador. Necesitó avanzar la hora del café para esperar que desapareciera por sí misma. En coche, a plena carretera, ha visto a varias serpientes cruzar el asfalto sin apenas avisar y como si se tratara de una acción natural.

«Cuando llegué al trabajo, lo primero que hicimos fue un curso de formación de cómo adaptarnos a la zona. Me aconsejaron que no molestara a los animales, que ellos solos iban a desaparecer sin hacer nada. Si les molestas es cuando te atacan», confirma este reusense con facilidad para engullir sin demasiados problemas culturas distintas. La Guayana francesa no ha resultado su único destino. 

Hace cuatro años llegó a la ciudad de Kourou con una maleta y sin conocer a nadie

Ignasi Esteva, hijo del nadador olímpico Santi Esteva (México 68 y Montreal 76), cursó su primer período formativo, hasta los 18 años, en La Salle de Reus. Una tradición familiar que han seguido su hermano y sus primos. «Soy sallista de siempre», admite con cierto orgullo. Como el resto de la familia comparte una afición extraordinaria por el baloncesto, que también practicó en la misma Salle y en el Reus Ploms, uno de los clubs con mayor escuela de la canasta de la ciudad. Recién cumplida la mayoría de edad se desplazó a Barcelona para poder completar la licenciatura de Telecomunicaciones, de la que realizó el proyecto de final de carrera en Munich, gracias a la ayuda de Àngels Via, una reusense que había conocido en la ciudad condal. Precisamente en Alemania adquirió el primer contacto con el mundo espacial. Le acabó atrapando. 

Ocho meses en Munich le sirvieron para descubrir un nuevo mundo, alejado de la vida en Catalunya. España, en este caso, dispone de poca tradición el telecomunicaciones espaciales. Francia lidera el ránking en Europa, además de Alemania y Holanda. Como ingeniero de telecomunicaciones abrió un camino separado de Reus. 

La ocupació de Ignasi en la NASA Europea puede asemejarse a un guión de película

Antes de buscar un trabajo específico, Ignasi decidió formarse en la rama y cursó un Máster de Telecomunicaciones en sistemas espaciales en Toulouse (Francia).  Una nueva educación basada en satélites y cohetes. Fue durante un año, entre 2013 y 2014. El reusense logró sacarse esa especialización y tomó la determinación de hallar la estabilidad laboral. Aceptó un reto mayúsculo, no sólo a nivel de rutina, también vital. En agosto de 2015 desplazó su vida a la Guayana francesa, a pesar de ciertos miedos iniciales. «Hablé con una persona que había estado allí, Ander Etxevarría,  y lo primero que me dijo fue; llévate muchos libros para llenar el tiempo libre».

Kourou es una población sin teatros, ni cines, ni tampoco gimnasio. La principal motivación tiene que ver con las excursiones para descubrir paisajes distintos, en el medio del Amazonas. Kourou creció como pueblo gracias a la instalación del Centro Espacial Europeo. 

La ocupación inicial de Ignasi en la NASA Europea puede asemejarse a un guión de película. Durante año y medio fue el responsable del departamento de telecomunicaciones y telemetría de la agencia espacial francesa. Se encargó de que toda la comunicación entre un cohete y la base funcionara. Para ser más básicos, se encargaba de contabilizar la cuenta atrás antes de lanzar un cohete desde el centro de control. Muy de film americano.

Actualmente, Esteva trabaja en el control y el mantenimiento de los equipos para una empresa privada, una labor con menos adrenalina, aunque con la misma responsabilidad. Mientras el trabajo llena su inquietud, no olvida que Reus es su lugar.

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