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El alcalde de Reus que duró diez minutos

El escenario de una moción de censura planea sobre el alcalde, Carles Pellicer. En Reus solo hay un precedente. Fue hace 32 años, cuando Joan Maria Roig ostentó el cargo de forma fugaz

Mònica Just

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Joan Maria Roig, en un momento de su corto mandato como alcalde de Reus, el 12 de abril de 1985. Foto: Joan Puig/DT

Joan Maria Roig, en un momento de su corto mandato como alcalde de Reus, el 12 de abril de 1985. Foto: Joan Puig/DT

El escenario de una supuesta moción de censura planea ahora sobre el alcalde de Reus, Carles Pellicer. Aunque la posibilidad real de que la ciudad no tenga presupuestos y de que esta opción –planteada desde las filas de la CUP– llegue a prosperar parece, a día de hoy, inviable, si saliera adelante sería la segunda vez que ocurriría en la historia política de la ciudad. Del precedente hace más de tres décadas.

Corrían también estas fechas. Fue en abril. Pero 32 años atrás. Reus vivió un momento político convulso. La única moción de censura que ha habido en la historia de la ciudad fue el 12 de abril de 1985, apenas unos días después de la muerte del alcalde Anton Borrell. Una historia que tuvo dos protagonistas: Joan Maria Roig y Josep Abelló.

El alcalde Borrell falleció repentinamente, a los 45 años, el 21 de marzo de aquel 1985, en un accidente de tráfico en la carretera de Cambrils. Apenas llevaba dos años en el cargo. Y su muerte desató un terremoto en la política municipal. Había que decidir el rumbo que tomaría el Ayuntamiento, el PSC y la ciudad.

En la lista electoral que había encabezado Borrell en 1983 y que le llevó a la alcaldía, le acompañaban en los primeros puestos Joan Maria Roig y Josep Abelló, respectivamente. Roig era sindicalista, hombre de base, de partido. Abelló, economista y de una conocida familia de Reus, había regresado tras pasar una temporada fuera de la ciudad. No había estado antes en política. Eran dos perfiles muy distintos.

Sustituir a su antecesor

Al fallecer Borrell, Abelló, que era primer teniente de alcalde, asumió la alcaldía accidental. Y con el paso de los días –así lo manifestó él mismo en varias declaraciones públicas– se fue mentalizando y mostró la voluntad de sustituir a su antecesor al frente del Ayuntamiento. Pero Joan Maria Roig, que había sido el número dos de la lista, no quiso renunciar. En la votación para elegir alcalde que tuvo lugar en un salón de plenos completamente abarrotado, ningún candidato logró la mayoría absoluta. Así que quedó proclamado alcalde el candidato que encabezaba la lista más votada en las últimas elecciones, y era Joan Maria Roig. Y juró el cargo, aunque lo hizo sin el apoyo de su partido. No tenía su confianza. Logró alcanzar la alcaldía de forma fugaz, ya que desde el mismo PSCpresentaron la moción de censura para que Josep Abelló fuera proclamado alcalde aquel 12 de abril.

Respetar las decisiones

El desenlace, sin embargo, era algo que ya se esperaba teniendo en cuenta la situación del momento y la evolución de los movimientos que habían hecho las distintas partes aquellos últimos días. Al final no hubo sorpresas. Los once concejales socialistas más los dos del PSUC- N d’E. permitieron que saliera adelante la moción de censura contra Roig. La mayoría se posicionaron en contra y dos se abstuvieron. Roig justificó que siempre había respetado las decisiones del alcalde Borrell y no se había negado a participar en el equipo de gobierno que había formado, sino que se limitó a respetar la composición del mismo. Estuvo días negociando, tratando de conseguir apoyos. Pero no tuvo éxito.

Fue una jornada maratoniana con la actividad centrada en un salón de plenos lleno de tensión. Hubo dos plenos extraordinarios en los que se dio posesión a un nuevo concejal, se designó alcalde a Joan Maria Roig y se aprobó la moción de censura contra este último, que suponía la asunción de la alcaldía por Josep Abelló. De hecho, Abelló entregó la vara a Roig y la recuperó en menos de quince minutos.

Al margen de la historia

La de Joan Maria Roig fue una alcaldía breve y que prácticamente no consta en las páginas de la historia de Reus. Su foto no figura en la galería de alcaldes del Ayuntamiento. Ostentó el cargo durante diez escasos minutos. Fue el alcalde más breve de la historia de Reus. Muchos ni siquiera conocen este episodio. Y quienes están al corriente, hablan de Roig como «el alcalde accidental». Entonces se alejó de la política. Se separó de los socialistas y se dedicó a su actividad profesional.

Así llegó a la alcaldía Josep Abelló, quien a partir de ese momento ganó varias elecciones, y fue el máximo representante municipal durante catorce años. Lo dejó en 1999, y tomó su relevo Lluís Miquel Pérez, quien fue alcalde hasta 2011.

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