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El apeadero de Bellisens beneficiaría a 30.000 personas del sur de Reus

El estudio sociológico del Ayuntamiento coincide con el de la Generalitat en que la zona de influencia de la estación llegaría hasta barrios como Fortuny o el Carrilet
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Vista de las vías del tren, a su paso por el Campus Bellisens. A la derecha, el barrio de Mas Iglesias sería otro de los grandes beneficiados por el apeadero. Foto: Pere Ferré

Vista de las vías del tren, a su paso por el Campus Bellisens. A la derecha, el barrio de Mas Iglesias sería otro de los grandes beneficiados por el apeadero. Foto: Pere Ferré

La ubicación de un apeadero ferroviario en la zona de Bellisens abarcaría una zona de influencia o, lo que es lo mismo, beneficiaría a unas 30.000 personas de la zona sur de la ciudad de Reus. Esta es una de las conclusiones del estudio sociológico que ha elaborado el Ayuntamiento de Reus, sobre este reivindicado proyecto y que ya ha sido entregado al Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat. Las dos administraciones se han puesto las pilas para unir esfuerzos y presentarse en los próximos meses en Madrid con una propuesta de proyecto sólida, que convenza a los técnicos del Ministerio de Fomento de que una estación de tren en Bellisens es necesaria.

Paralelamente a la elaboración de este documento por parte del consistorio, desde la Generalitat también han realizado un estudio en el que se incluye la justificación de este apeadero. Miquel Domingo explica al Diari que «los dos trabajos son casi idénticos y coinciden en la necesidad de este equipamiento para la ciudad. Estamos hablando de un área de influencia de unas 30.000 personas, entre las que estarían unas 3.000 del campus universitario, unas 1.500 del Hospital Sant Joan, etc.».

El concejal de Arquitectura i Urbanisme puntualiza que «se considera como área de influencia cuando todos los que están en un radio de menos de un kilómetro de la estación son potenciales usuarios. En cambio, todo lo que queda fuera difícilmente se identifica con aquella estación». En el caso del apeadero de Bellisens, los beneficiados no sólo serían la Universidad o el Hospital Sant Joan, sino que todos los barrios de la zona sur de la ciudad tendrían la estación a tiro de piedra, algo que no pasa actualmente con la del Passeig Mata, que les queda en la otra punta de la ciudad y, en muchos casos, prefieren hacer uso de la estación de autobuses, que está mucho más cerca.

Precisamente, el pasado jueves, el concejal Domingo se desplazó hasta la sede del Departament de Territori i Sostenibilitat, en Barcelona, para cotejar con sus técnicos los dos estudios y constatar que los dos son prácticamente iguales. El siguiente paso, a partir de ahora, es que la Generalitat finalice el proyecto teórico y básico sobre la infraestructura, un trabajo que debería estar acabado en un par de meses. En este documento se tocarán aspectos mucho más técnicos del proyecto como la pendiente (la estación tiene que estar en llano, mientras que el lugar pensado para ubicarla tiene una ligera inclinación del 1,5x1.000) o los radios de curvatura. «Este proyecto que está elaborando la Generalitat será una propuesta, porque después deberán ser los técnicos de Adif los que digan si es viable o no», explica el concejal del Ayuntamiento de Reus.

 

A Madrid, antes del verano

Hablar de plazos nunca es fácil, aunque Miquel Domingo confía en que «durante el primer semestre de este año podamos desplazarnos hasta Madrid con el proyecto debajo del brazo. Será una propuesta concreta de edificación, andenes, cubierta, etc…». Otra de las incógnitas que, hoy por hoy, se plantean es cuánto costaría construir este apeadero y si el Ministerio de Fomento estaría por la labor de gastarse ese dinero. En ese sentido, Domingo comenta que «la Generalitat todavía no quiere dar una cifra concreta, aunque creemos que sería una cantidad asumible por Fomento».

Todo ello hace que desde el consistorio reusense sean optimistas y vean factible, en un futuro no muy lejano, la construcción de una estación en la zona de Bellisens. «Claro que somos optimistas, porque tenemos motivos para serlo», asegura Miquel Domingo, quien añade que «el problema serán los plazos, pero la capacidad económica del Ministerio de Fomento creemos que será posible, ya que no estamos hablando de una estación de grandes dimensiones».

Paralelamente al trabajo que está llevando a cabo la administración local y autonómica, el pasado mes de noviembre la Federació d’Associacions de Veïns de Reus (FAVR) creó una mesa para reclamar la construcción del apeadero de Bellisens. En este grupo de trabajo también forman parte la Universitat Rovira i Virgili y el comité de empresa del Hospital Sant Joan de Reus, partes interesadas en la estación teniendo en cuenta que muchos de sus trabajadores residen fuera de la capital del Baix Camp y tienen que trasladarse a diario en tren hasta Reus.

Miquel Domingo, que como concejal de Arquitectura i Urbanisme también forma parte de este mesa, ha confirmado que tienen previsto convocar una nueva reunión en unos 15 días, donde se hablará del último encuentro entre Ayuntamiento y Generalitat.

 

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