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El apuñalamiento mortal de la calle Benidorm despierta el miedo vecinal

La gente que pasa habitualmente por la zona asegura que es una vía muy insegura y reclama más presencia policial

Carla Bergadà

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Las peleas y los gritos son diarios en esta calle del barrio de La Pastoreta, antes el Greco.  FOTO: Alfredo González

Las peleas y los gritos son diarios en esta calle del barrio de La Pastoreta, antes el Greco. FOTO: Alfredo González

El joven de unos 25 años apuñalado la tarde del domingo en Reus murió tras ingresar en el Hospital Joan XXIII. La víctima era conocida en el barrio de La Pastoreta —anteriormente, el Greco— porque vivía en la calle Benidorm, lugar donde se produjo la agresión. Son precisamente los vecinos de esta vía los que reclaman más vigilancia policial. Se sienten inseguros y tienen miedo.

«Las peleas multitudinarias y los gritos son diarios por la gente que se agrupa en los bares», explica Mònica, que vive en uno de los inmuebles de la calle Benidorm. «Hay un grupo que siempre está sentado en un bar, no dejan espacio en las aceras y tampoco respetan a nadie», añade, preocupada. Lo cierto es que en su edificio se han encargado de tapiar todos los domicilios vacíos para evitar que se apoderen de ellos los okupas porque, dice, «están generando una inseguridad enorme a todos los vecinos». «La mayoría de ellos se dedican al ‘menudeo’ —se refiere al grupo de jóvenes que está habitualmente en la zona— y son los que provocan los problemas», añade. Y como ella, lo ven las distintas personas que suelen pasar por el barrio con las que este medio ha podido conversar.

Varias unidades de SEM, Mossos d’Esquadra y Guàrdia Urbana se desplazaron hasta el lugar el domingo por la tarde. FOTO: Cedida

Es el caso de Conchita, que vive en el mismo bloque en el que lo hacía la víctima del apuñalamiento. «Hay muy poca policía, sólo viene cuando de la llama. Deberían actuar en los focos, que son los bares», lamenta. Pilar tiene su casa en la calle Peñíscola —perpendicular de la Benidorm— y asegura, como muchos otros, sentir temor cuando pasea por la vía en cuestión: «Hay mucha okupación que genera problemas y nos hace sentir inseguros».

La presidenta de La Pastoreta, Puri Flores, reconoce su preocupación: «No es un barrio inseguro pero sí lo es la calle Benidorm. Tiene poca iluminación, está dejada, las aceras están rotas y hay varios bares que ya están denunciados porque hay peleas cada dos por tres». «La policía sabe lo que pasa pero no viene. Necesitamos que pasee y hable con la gente y los comercios», exige.

Los hechos

Los servicios de emergencias recibieron el aviso alrededor de las siete de la tarde del pasado domingo. Hasta la calle Benidorm se desplazaron varias unidades de los Mossos d’Esquadra —también agentes de ARRO—, patrullas de la Guàrdia Urbana y dos ambulancias del SEM. En el suelo, un chico con una herida de arma blanca en el abdomen y, a su alrededor, sus familiares y varios jóvenes. La actuación despertó la atención de muchos vecinos, que se acercaron al lugar hasta donde se lo permitía el perímetro policial.

Tuvieron que realizarle maniobras de reanimación durante al menos media hora, hasta lograr estabilizarlo para trasladarlo a Joan XXIII de Tarragona, donde ingresó muy grave. Más tarde falleció.

La policía catalana abrió una investigación para aclarar lo ocurrido y detuvo al presunto autor de los hechos, de 27 años y nacido en Guinea Ecuatorial, tras localizarlo en su domicilio. Según los testigos presenciales con los que el Diari pudo hablar, se habría producido una pelea anteriormente en la que agresor y agredido estuvieron implicados; lo que podría haber propiciado el ataque con arma blanca.

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