El azote de la brecha digital: «Hay gente mayor que no sabe coger cita 'online' en el CAP y no va»

Las asociaciones de vecinos más alejadas de equipamientos municipales piden tener puntos de atención digital permanentes en sus sedes. Alertan de que «la ayuda es imprescindible»

MÓNICA PÉREZ

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El nuevo espacio de asesoramiento del barrio Fortuny. FOTO: ALBA MARINÉ

El nuevo espacio de asesoramiento del barrio Fortuny. FOTO: ALBA MARINÉ

Desde mediados de octubre, los locales de hasta ocho asociaciones de vecinos de Reus cuentan con puntos de atención y asesoramiento digital abiertos a la ciudadanía. Un par de días a la semana, y en franjas horarias alternas, voluntarios ayudan a quienes lo necesiten a hacer –y a aprender cómo se hacen– trámites ‘online’, a pedir cita previa por internet o a comunicarse con servicios no presenciales del Ayuntamiento u otras administraciones. Las nuevas herramientas han hecho aflorar casos de todo tipo, tal como explica la presidenta de la Associació de Veïns del barri Fortuny, Cori Balanyà, que dice que «había personas mayores que no sabían coger hora, por ejemplo, para el médico o el banco, se agobiaban y se quedaban sin ir hasta que algún familiar se lo solucionaba». Por eso, las entidades quieren que estos puntos, con vigencia prevista hasta acabar 2021, se ubiquen en sus locales «permanentemente o, al menos, por bastante tiempo más».

Las asociaciones piden que «se haga más difusión de que tenemos aquí estos espacios de auxilio digital para que más gente que se está quedando atrás, porque ahora todo se hace por internet y no siempre es fácil, pueda venir y ponerse al día». Se trata, en detalle, de entidades vecinales cuya sede cae lejos de equipamientos municipales y a las que el Ayuntamiento ha entregado un equipo informático completo y el apoyo de personas formadas en el manejo de este tipo de gestiones. Los locales abarcan, tal como detalló en su momento el consistorio, una decena de zonas: Carrilet, Pastoreta, Fortuny, Montserrat, Sol i Vista/Pelayo, Monestirs, Prim/Sardana y Niloga/Calle Ample. El proyecto tiene la voluntad de acabar expandiéndose a otros barrios en una línea de apoyo descentralizado desde la proximidad, como parte del programa ‘Jo + pel meu barri’.

La presidenta de la Associació de Veïns del barri Sol i Vista, Anabel Castaño, apunta que «antes de que nos pusieran el ordenador y las personas dedicadas a esto, ya lo veníamos haciendo de alguna forma nosotros mismos». «Al estar tan aislados del resto de la ciudad, y con la Covid-19, la ayuda digital era una cosa sin la que no podíamos pasar e incluso usábamos nuestros propios portátiles cuando había necesidad urgente», añade.

En estas primeras semanas con el punto de atención en marcha «está viniendo bastante gente: a veces es para imprimir algún documento, a veces es gente mayor que no sabe pero también hay mucha gente joven, de 30 años, que sabe pero no tiene ordenador y pregunta por alguna gestión». «Hemos hecho desde papeles del paro hasta permisos de obras», añade Castaño, y puntualiza que «también ocurre que saber navegar por internet no significa saber hacer un trámite, porque suelen ser complicados y hay que echarle paciencia». «Mucha gente se está quedando atrás con la digitalización y hay que intentar ponerle solución antes de que sea ya imposible», opina la presidenta de Sol i Vista, e indica que «tener aquí el punto de atención es importante».

También el local de la Associació de Veïns Reus Nord acoge uno de estos espacios de asesoramiento digital, «y creo que debe de ser de los que más está funcionando», expresa el presidente de la entidad, Josep Ramon Ferré, que dice que «es un servicio que viene bien a todos y sería muy positivo que lo pudiéramos tener más tiempo o bien indefinidamente, y que la gente que lo necesite pueda saber que aquí hay unas horas en las que, si viene, encontrará una persona que sabe cómo funciona todo lo digital y que le va a echar una mano».

Desde el barri Fortuny, Balanyà recalca que «hay que hacer más difusión para sacar el máximo provecho a este proyecto que es tan positivo» y constata que «la gente que ha venido se marcha muy agradecida». «Acuden porque necesitan algo de ayuda con los trámites del paro, con el banco o con el CatSalut, pero hay perfiles de todo tipo», explica, y apunta que «incluso han venido personas que no sabían bajarse los Bons Reus y lo han hecho aquí, o que buscaban cómo descargarse el pasaporte Covid» y «tenemos niños que necesitaban el ordenador para hacer algún trabajo y que, al no tener uno en casa, pueden coger este de aquí y también es una ayuda para la digitalización». «Si pudiésemos contar con esto siempre, o al menos todo el próximo 2022, sería perfecto para que no haya más gente que se vaya viendo excluida», concluye la presidenta de la asociación de vecinos.

La concejal de Relacions Cíviques, Montserrat Caelles, precisa, en este sentido, que «estamos trabajando en ello», con el propósito, también, de que haya más equipos y más horas de atención. Recuerda que «el Pla de Reactivació de Reus contemplaba dar respuesta a la ciudadanía si se producía una brecha digital» y que «como hay zonas de la ciudad donde no disponemos de un equipamiento municipal para hacer los trámites electrónicos, apostamos por este proyecto y por dotar estos espacios de un equipo informático y de personal». Aunque, de la forma en que se habían planteado, los puntos de atención digital debían terminar pronto, «es un proyecto que ha funcionado bien y miraremos si podemos alargarlo mediante el convenio con la Reale Foundation que permitió ponerlo en marcha o con recursos propios».

En septiembre, el Ayuntamiento inició la redacción de la futura Ordenanza de Digitalización de la Administración –que regulará su funcionamiento electrónico– y abrió una consulta pública para hacer aportaciones y sugerencias al texto. Finalizado el proceso, y salvo una que «no estaba relacionada con el objeto de regulación», «no se han presentado otras opiniones, consultas o sugerencias de la ciudadanía al proyecto de ordenanza», según recoge el informe municipal.

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