El bloque ocupado de Reus volverá a tener luz

Las obras para cambiar la instalación eléctrica ya están en marcha. La comunidad ha costeado la actuación con 19.430€ 

F.G.

Whatsapp
Los trabajos para cambiar todo el cableado eléctrico del número 5 de la calle Wad-Ras ya están en marcha. FOTO: Alba Mariné

Los trabajos para cambiar todo el cableado eléctrico del número 5 de la calle Wad-Ras ya están en marcha. FOTO: Alba Mariné

La deseada normalidad podría llegar al bloque número 5 de la calle Wad-Ras la semana que viene tras acumular un mes conviviendo sin luz. El motivo es que ya están en marcha las obras para cambiar por completo la instalación eléctrica del edificio para que Endesa vuelva a conectar el edificio al suministro. 

La presidenta de la comunidad de este bloque del barrio Horts de Simó, Natalia Rusneac, confirma que, finalmente, han pagado las obras, presupuestadas en 19.430€. En este sentido, lamenta que los propietarios se hayan visto obligados a costear toda la actuación cuando ni tenían el dinero ni la culpa de todo lo ocurrido. Cabe recordar que los continuos empalmes ilegales en el cuadro eléctrico por parte de los ocupas originó un par de incendios en el edificio.

Por este motivo, expone Rusneac, han instalado una puerta blindada con alarma para que sólo tengan acceso a la habitación de contadores los vecinos. Los trabajos también contemplan el cambio de todo el cableado del edificio y la unificación de todos los contadores en un mismo lugar. 

Si todo se desarrolla como espera la comunidad de vecinos, la semana que viene la compañía eléctrica debería volver a conectar el bloque tras comprobar que la nueva instalación cumple con todas las garantías de seguridad. También esperan que las medidas adoptadas, como la de la instalación de una puerta blindada, sirva para ahuyentar a los ocupas y que los que actualmente viven en el bloque terminen marchándose. 

Concentración antiocupas

Los desencuentros entre los propietarios y los ocupas que viven en el número 5 hace de Wad-Ras tiempo que duran. El pasado 18 de febrero, además, unas 50 personas se concentraron en la plaza del Comte para apoyar a los residentes afectados y protestar contra el aumento de la ocupación ilegal. «Nuestro barrio dice no a los okupas que están destrozando la convivencia», expusieron los concentrados.

Temas

Comentarios