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Reus Sociedad

El comercio de Reus pide que otros sectores se sumen a la reforma horaria

Las entidades insisten en la importancia de que se impliquen el mundo educativo, productivo o el de los funcionarios

Mònica Just

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Reus es uno de los municipios catalanes que está al frente de la iniciativa para aplicar la reforma horaria. Foto: Alfredo González

Reus es uno de los municipios catalanes que está al frente de la iniciativa para aplicar la reforma horaria. Foto: Alfredo González

Reus aspira a convertirse en capital de la reforma horaria. Es uno de los municipios catalanes que está al frente de este cambio estructural de la sociedad. Será banco de pruebas de la mano del proceso participativo de la Reforma Horaria de Catalunya – impulsado por la Generalitat-, que prevé desarrollar distintas medidas para racionalizar los horarios. Comercio y Consistorio se sitúan al frente del proceso, caminando hacia una misma dirección.

En noviembre se destinó una semana precisamente a debatir esta cuestión. La idea era poner en marcha una prueba piloto en el marco de la cual los comerciantes cerraran sus tiendas una hora antes y que sirviera como primer paso hacia el gran cambio. La fecha para desarrollar la acción debía concretarse en un breve periodo de tiempo. Pero probablemente se retrasará porque se ha convertido en una iniciativa más ambiciosa y de mayor envergadura, con la voluntad de ir mucho más allá del comercio y aplicar la reforma horaria de manera global, abarcando distintos sectores.

Según explica el presidente de la Unió de Botiguers de Reus, Àlfred Pitarch, «la reforma la tenemos que instaurar en todos los ámbitos. Y hay que hacerlo de forma que todo cuadre con los horarios de los consumidores». Y añade: «Si bien en el comercio estamos de acuerdo, deben acompañarnos los demás sectores». Para ello, los representantes del comercio local consideran que no es suficiente que ellos apliquen los cambios. «Si aplicamos los horarios europeos nosotros y no cuadra con el resto de actividades, no servirá de nada. Tenemos que ir todos a una», apunta Pitarch. Por ello se muestra prudente y señala que, aunque su voluntad es que la prueba piloto se lleve a cabo este año, deberá ser de forma integral.

«Los empresarios del sector queremos subir la persiana en el momento en que tenemos al cliente delante. Si los horarios no concuerdan, será inviable. Pero es importante que nos pongamos a trabajar para ayudar a conciliar la vida laboral y la familiar», insiste el representante de la Unió de Botiguers.

Salud a todos los niveles

«Todo se resume en una palabra: salud. Y a todos los niveles». Esta es la conclusión con la que resume la situación Francesc Queralt, de la entidad comercial El Tomb de Reus. Tiene claro que para que las distintas acciones que puedan programarse tengan sentido, la reforma horaria debe llevarse a cabo como una iniciativa impulsada a nivel país, y no de ciudad. Según remarca Queralt, este cambio se resume en tres bloques: el mundo de la educación; el tejido productivo y ámbito de los funcionarios; y el sector de servicios. «Es un engranaje que tiene que ir unido. Si no, no servirá de nada, no funcionará. Hay que ir a pescar cuando pasan los peces», afirma el comerciante. En su caso, insiste en que la jornada debe acabar antes, pero esto no significa que debaser compactada. «Tanto en colegios como en los trabajos, habría que hacer un parón sobre la una para una comida ligera, y salir a las cinco de la tarde», apunta. «Luego, las extraescolares deberían avanzarse. Si todo funcionara, la restauración, por ejemplo, se adaptaría. Y el comercio», añade.

Tres bloques unidos

Queralt tiene claro que los tres bloques deben ir unidos. «Lo que es absurdo es intentar ponerse una medalla y decir: ‘yo cerraré a las siete’. Si los tres bloques no van de acuerdo, nada funcionará. Tiene que ser una reforma integral», apunta. No cree en pruebas piloto. Pero sí en un cambio de costumbres a todos los niveles tras haber realizado un profundo estudio. «Cuando entró en vigor la prohibición de fumar en los bares parecía que se acababa el mundo. Pero al final todos nos acostumbramos y ya lo vemos normal», dice. Así que está convencido de que en este caso ocurriría lo mismo.

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