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El comercio, molesto por el retraso del convenio de la 'Targeta Ciutat'

El proyecto de la Unió de Botiguers, que busca fidelizar clientes, aún no funciona porque no ha firmado el acuerdo con el Ayuntamiento
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El objetivo del proyecto de la Unió de Botiguers es fidelizar los clientes que visitan la capital del Baix Camp. Foto: Alba Mariné

El objetivo del proyecto de la Unió de Botiguers es fidelizar los clientes que visitan la capital del Baix Camp. Foto: Alba Mariné

El pasado mes de febrero la Unió de Botiguers de Reus (UBR) presentó públicamente el proyecto Targeta Ciutat cuyo objetivo es impulsar la fidelización de los clientes que compran en la ciudad y captar nuevos compradores, mediante un sistema de promoción conjunta de todo el comercio de la capital del Baix Camp.

Ha transcurrido medio año y el proyecto está ‘bloqueado’ porque el consistorio y la entidad todavía no han firmado el convenio para impulsar de manera definitiva la iniciativa. Según el presidente de la Unió de Botiguers de Reus, Ernest Juncosa, «todavía no hemos firmado el acuerdo cuya dotación es de 27.000 euros. Nuestra intención era que el proyecto funcionara a partir de este otoño, pero a estas alturas es casi imposible emprender la iniciativa este año a causa del retraso en la firma del acuerdo».

En dos ocasiones, la más reciente a principios del pasado mes de junio, la firma del convenio ha estado a punto de ser una realidad, pero ‘cuestiones políticas’ (como la ruptura del pacto entre CiU y PP a finales del año pasado y las elecciones municipales del pasado mes de mayo) han retrasado la rúbrica del documento entre el Ayuntamiento y la entidad comercial reusense, a pesar de que existe una partida presupuestaria finalista valorada en 27.000 euros para desarrollar el proyecto Targeta Ciutat. De hecho esta dotación económica fue una de las ‘condiciones’ que el grupo municipal de Ara Reus impuso al gobierno municipal para dar su apoyo y aprobar los presupuestos de 2015.

«Queremos entender el retraso, pero no podemos porque no basta con tener buenas intenciones sino que hacen falta hechos», asegura Ernest Juncosa, quien detalla que «acordamos que tras la firma del convenio recibiríamos los primeros 7.000 euros para poner en marcha la Targeta Ciutat, y en dos pagos posteriores, de 10.000 euros cada uno, el resto del dinero para hacer la prueba beta de la iniciativa en algunos comercios y finalmente poner en marcha el proyecto».

Capitalidad comercial

El presidente de la Unió de Botiguers de Reus asegura que el retraso en la firma del convenio también está generando «malestar» entre las entidades e instituciones de la ciudad que mostraron públicamente su apoyo a la iniciativa.

Cabe recordar que cuando el proyecto se presentó a principios de año, contó con el respaldo de la Cambra de Comerç, l’Eix Comercial Prim- Sunyer, el Tomb de Reus, el Pallol Passeig Comercial, el Club de Futbol Reus Deportiu, entre otras entidades, además del Consorci de Comerç, Artesania i Moda, que expresaron públicamente su interés por la iniciativa impulsada por la UBR. «Retrasar el convenio pone en riesgo la capitalidad comercial de la ciudad», asegura Juncosa.

Funcionamiento

A pesar de esta situación, la Unió de Botiguers de Reus no está dispuesta a renunciar a la iniciativa comercial porque «es un proyecto en el que creemos, ya que servirá para afianzar la capitalidad comercial de la ciudad. Hay trenes que únicamente pasan una vez y si no se sube a ellos se pierden muchas oportunidades».

La idea de la Unió de Botiguers de Reus surgió para hacer frente a la competencia que a partir de finales de año supondrá para el comercio tradicional de la ciudad la apertura de la Fira Centre Comercial Reus. «Buscamos una herramienta que pueda aglutinar y defender el comercio de Reus a través de incentivos a los usuarios», asegura Juncosa. La iniciativa de la Targeta Ciutat debe permitir a los usuarios y clientes acumular puntos para después poderlos canjear por euros que se podrán gastar en cualquiera de los comercios de la ciudad que formen parte del programa. Los establecimientos que deseen sumarse a la iniciativa deberán pagar una mensualidad para ser incluidos en la bolsa de puntos.

El desarrollo de las nuevas tecnologías es uno de los principales atractivos de esta iniciativa. Paralelamente a la tarjeta física, los usuarios dispondrán de una tarjeta virtual a través de una aplicación móvil. Ambas llevarán incorporadas un código QR que los establecimientos podrán leer a través de un lector. Otro de los atractivos es la transversalidad, ya que los puntos acumulados también se podrán canjear por descuentos en otros servicios como el transporte municipal, teatros o cursos en los centros cívicos.

Estrategia de ciudad

Fuentes municipales reconocieron al Diari el retraso en la firma del convenio, pero aseguraron que la iniciativa es «una prioridad del consistorio, a través de la concejalía de Projecció de Ciutat, en lo que se refiere a la promoción comercial, turística y cultural de Reus».

Es más, el proyecto de la Targeta Ciutat es una de las acciones que se incluye en el Plan estratégico de reposicionamiento de la ciudad en el ámbito turístico y comercial, redactado por el Parc Científic i Tecnològic de Turisme i Oci de la Universitat Rovira i Virgili. Las mismas fuentes municipales también confirmaron al Diari que otra de las estrategias de la concejalía es «la remodelación de la Taula de Comerç con el objetivo de empujar su transversalidad en tres ámbitos: el comercio, el turismo y la cultura».

 

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