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Reus Pla de Reactivació Econòmica i Social

El comercio y la construcción: ejes principales de la reactivación en Reus tras el Covid-19

Las líneas de actuación con una inversión más elevada se centran en el fomento del comercio local y en rehabilitar viviendas, sumando ambas 1,6 millones de los 4,5 totales

JORDINA SALVAT

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Panorámica de la ciudad de Reus, sobresaliendo el Campanar de la Prioral de Sant PereFOTO:  ALFREDO GONZÁLEZFUENTE: DIARI DE TARRAGONAEL PLAN TIENE CINCO GRANDES INVERSIONES Y DE ELLAS DESTACAMOS SU PRINCIPAL MEDIDA

Panorámica de la ciudad de Reus, sobresaliendo el Campanar de la Prioral de Sant PereFOTO: ALFREDO GONZÁLEZFUENTE: DIARI DE TARRAGONAEL PLAN TIENE CINCO GRANDES INVERSIONES Y DE ELLAS DESTACAMOS SU PRINCIPAL MEDIDA

Una cincuentena de medidas en un «plan de rescate» de lo más ambicioso. Así definió el alcalde de Reus, Carles Pellicer, el Pla de Reactivació Econòmica i Social de Reus en su presentación y así se entiende ante el contexto que vive la ciudad, y el mundo, como consecuencia de la crisis sanitaria del Covid-19.

El parón provocado por el estado de alarma se ha traducido en Reus en un aumento del paro de al menos 1.174 personas respecto a las cifras de febrero, sumando un total de 8.411 afectados en abril. A ello faltaría añadirle los 1.414 Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que han afectado a 7.414 personas hasta el 1 de mayo. «Por todo ello, el plan tiene dos objetivos: incidir y corregir la desaceleración económica para contribuir en el mantenimiento del tejido productivo y económico de la ciudad, y dar respuesta a las crecientes necesidades y servicios básicos del conjunto de la ciudadanía», explica el alcalde. El reto es grande y la inversión para lograrlo también.

El documento del Pla de Reactivació contempla una presupuesto de 4.551.788 euros, procedentes de las arcas municipales, que concentran el grueso económico en los 2,9 millones para medidas centradas en una línea de actuación referente a la actividad económica. Este es el eje al que se le destinará más inversión, por delante del coste de las exenciones fiscales aprobadas, 846.000 €, y de las medidas abarcadas por la rama del ámbito Social y Asistencial, a las que se dedica 736.846 €. Una inversión defendida por Pellicer alegando que «el conjunto del plan tiene una fuerte carga social, ya que algunas medidas van directamente dirigidas a la ciudadanía y a las familias, otras lo hacen de forma indirecta», ejemplificando que «mantener y generar ocupación e invertir en sectores estratégicos como son el comercio, el turismo o la construcción es apostar para recuperar, a la vez, el tejido económico y social de la ciudad».

«El plan tiene una fuerte carga social con medidas que afectan  a este ámbito de forma directa o indirecta» Carles Pellicer, alcalde de Reus

Con todo, este Pla de Reactivació, trabajado en los despachos desde el inicio de la pandemia y formulado con la colaboración de las principales actores públicos y privados de la ciudad y de aportaciones de los grupos de la oposición (Partit Socialista de Catalunya, Ciudadanos y la Candidatura d’Unitat Popular), traza unas líneas base que buscan unos ámbitos de influencia. Cada uno de ellos tiene un presupuesto de inversión definido y unas medidas que en el documento presentan actuación en términos muy generales dado el dinamismo y adaptabilidad al contexto que prevé tener.

Sin embargo, algunas acciones se pueden prever prioritarias en el objetivo de engrasar una reactivación económica y social de la ciudad en su conjunto, dado la importante inversión económica que supondrán.

Liquidez en los comercios

Estamos hablando, por un lado, de las medidas destinadas a fomentar el comercio. Y es que la partida para recuperar la demanda en los establecimientos de Reus, tanto comercio como restauración y turismo, alberga la mayor cantidad del Pla, ya que a ella se destinarán casi un millón de euros. «La base del éxito para recuperar esta demanda será la confianza que podamos generar: el hecho de poder provocar un gasto y dar un poder adquisitivo, así como un lugar de trabajo» analiza la concejal de Promoció, Montserrat Caelles. Para ello, varias medidas vertebrarán esta idea: «Crearemos una marca de la ciudad siguiendo unos valores post-covid: la seguridad, el consumo consciente, local y de trato personalizado».

Esta intención se verá reflejada en campañas de sensibilización y promoción de la ciudad y de los productos locales. Sin embargo, los bonos comerciales serán los principales incentivos, no solo por ser la medida con más presupuesto, sino porque, previsiblemente, será de las primeras en aplicarse. Con la campaña Bons Reus, el Ayuntamiento invertirá 416.000€ y espera que se provoque un impacto económico de 1,2 millones en los comercios de la ciudad. Para ello se pondrá a disposición 40.000 bonos, a un precio de 20 € pero con un valor de 30 € que se podrán gastar en restaurantes o tiendas adheridas a la campaña. «Con esta medida queremos resolver dos aspectos: por un lado, la falta de liquidez del cliente por los ERTE y la inestabilidad laboral actual. Por el otro, detectamos que en el sector había una gran necesidad de liquidez inmediata y también busca recuperar un cliente físico que se ha perdido en la venta online utilizada como un recurso de abastecimiento durante el confinamiento».

«La confianza que podamos generar en el consumidor será la base del éxito de la reactivación» Montserrat Caelles, concejal de Promoció de Ciutat

Potenciar el alquiler social

El segundo esfuerzo económico más importante se centrará en el apoyo al sector de la construcción y viviendas. En él se prevé una inversión total de 700.000 €, inyección que tiene que servir para potenciar el alquiler social y mejorar la accesibilidad y la eficiencia energética.

«Antes de construir cosas nuevas teníamos que elaborar un plan de choque para ayudar directamente a las personas y poner alquiler asequible a disposición y, a la vez, ayudar al sector de la construcción que ya venia de una crisis muy importante», señala la concejal de Habitatge, Teresa Pallarès. Para ello, se invertirán 450.000 € en una línea de ayudas directas del 50% del coste de la rehabilitación de las viviendas, hasta un máximo de 10.000 €, con la condición de que estas se destinen al alquiler social por un periodo mínimo de cinco años.

Actualmente Reus tiene 160 viviendas de protección oficial y con esta medida el consistorio prevé multiplicar esta oferta «todo lo posible». De hecho, Pallarès asegura que, de entrada, el Ayuntamiento puede dar acceso directo a 30 viviendas. Los 250.000 € restantes se destinarán a la rehabilitación de edificios para mejorar su accesibilidad y eficiencia energética.

«Queremos ofrecer alquileres asequibles a la gente y ayudar al sector de la construcción» Teresa Pallarès, concejal de Economia i Habitatge

Todo parece indicar que las medias tienen que estar definidas a final de año. Así lo señaló la concejal, apuntando que «hay mucho trabajo a nivel jurídico por delante y todo el mundo debe tener las mismas posibilidades».

Ayudas y empleo

Hay otras tres medidas con un importante peso económico. Por un lado, en la línea del Fomento de la Ocupación, dónde se destinarán 862.500 €. En esta línea destaca la subvención a pymes y autónomos, cuyo presupuesto corriente es de 495.000 €. El concejal de Ocupació, Carles Prats, ha detallado que la intención es que las ayudas a empresas que han estado cerradas por el Covid-19 -donde irán destinados 400.500 €- o han tenido que hacer una inversión de adaptación al plan de contingencia, serán pymes con una dimensión de hasta 10 trabajadores o autónomos. La idea es hacer llegar las ayudas a 250 empresas.

Las ayudas buscan cubrir un porcentaje de la pérdida de ingresos provocado por el Estado de Alarma. Para ello se compararán las ganancias del segundo trimestre de 2019 con los de 2020. Respecto a las líneas de ayuda del plan de contingencia, el consistorio cubriría el gasto de aquellas instalaciones fijas, como son las mamparas. Los productos consumibles, como el gel o las mascarillas no estarían incluidos. Esta medida, puede ser complementaria a la anterior.

Otra idea es la de fomentar la ocupación, ayudando autónomos o comercios de recién creación que hayan tenido que hacer una inversión mínima de 2.000 euros. En ese aspecto, Prats señala que durante el confinamiento «más de 20 personas se han dirigido a la concejalía para asesorarse sobre como montar una empresa», por lo que se prevé que pueda tener una buena repercusión.

Por otro lado, el Ayuntamiento invertirá 240.000 € en una línea destinada a generar ocupación. Principalmente, se centrará en la contratación laboral de los parados (200.000 €), una medida cofinanciada por la Generalitat de Catalunya que «calculamos que estará en marcha entre julio y septiembre y que puede llegar a generar 100 plazas de trabajos de unos nueve meses de duración». Una acción destinada a gente en paro y sin ingresos que a través de una bolsa de trabajo pública, «buscará incidir en los sectores más vulnerables, como mayores de 45 años, mujeres o gente con discapacidad». Las tareas principales se centrarán en habilitar espacios para hacer una ciudad más sostenible y habitable.

«Generaremos 100  plazas de trabajo de al menos nueve meses», Carles Prats, concejal de Ocupació

Por otro lado, la quinta inyección más elevada es la destinada a cubrir la reducción de la carga fiscal, algo que ha costado al Ayuntamiento 104.195 millones. De ellos, 40.500 € cubrirán la exención del pago de la licencia de ocupación de la vía pública de las terrazas, una medida que se alarga hasta el 30 de septiembre de 2020 y que ha sido firmemente aplaudida por el sector de la restauración. Los 63.695 € restantes, se destinan a cubrir la exención del pago de la tasa de los mercados ambulantes o marxants, también alargada tres meses más y crucial para el sector, ya que no podrán volver a poner paradas en Reus hasta la fase tres.

Los remanentes, claves

La ejecución del Pla de Reactivació obligará, según el propio consistorio, a una restructuración «sustancial del presupuesto municipal de 2020 para de dar cabida a estas nuevas necesidades» y crear o ampliar las partidas.

Por otro lado, parte del presupuesto está condicionado, en buena parte, a que el Estado permita disponer libremente de los remanentes para destinarlos a paliar la crisis del Covid-19. Estaríamos hablando, pues, de los 3,1 millones de superávit generados en 2019, una cantidad clave que podría cubrir más de la mitad del Pla. En ese aspecto, desde el consistorio aseguran que «contamos con los recursos propios que el Estado ha comprometido con el Ayuntamiento», afirmando que «no entendemos que pueda haber ningún escenario alternativo» .

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