El coronavirus, una oportunidad inesperada para ser emprendedor

La URV otorga a tres jóvenes de Reus un premio de 6.000 euros para llevar a cabo su empresa

Rhebeca G. Marcari

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De izquierda a derecha, Pere Oller, Jon Rodríguez y Marc Jardí, en el Campus Bellissens. FOTO: Fabian Acidres

De izquierda a derecha, Pere Oller, Jon Rodríguez y Marc Jardí, en el Campus Bellissens. FOTO: Fabian Acidres

Cuando la oportunidad llama a la puerta uno tiene que estar preparado para contestar. Los tres jóvenes ganadores de la ayuda a las mejores ideas emprendedoras de la Universitat Rovira i Virgili lo estaban, y es así como han conseguido hacer de la Covid-19, la ocasión perfecta para montar su empresa.

Jon Rodríguez (24) acabó la carrera de derecho en la URV y, sin saber lo que le esperaba, se dedicó a hacer cursos de teletrabajo. Meses después, la pandemia de la Covid-19 irrumpió con gran fuerza, en la sanidad, y también en la economía, dejando a millares de empresas, que nunca se habían planteado el trabajo desde casa, totalmente desamparadas. 

Como si se tratara de cosa del destino, Rodríguez decidió aventurarse y aplicar todo lo que había aprendido en la creación de PUNT (Progressing Using New Tecnology), una empresa de asesoría legal y tecnológica que ayudase a las compañías a implantar el teletrabajo. Sabiendo que su área profesional era el derecho y que necesitaba alguien capaz de manejar el ámbito tecnológico, decidió buscar ayuda en su amigo Pere  Oller (22), estudiante de ingeniería biomédica, también en la URV. Fue Pere el que empezó a encargarse del sistema de ciberseguridad, para proporcionar un buen cumplimiento de la Ley de Protección de Datos a sus futuros clientes. La última incorporación al equipo fue la de Marc Jardí (19), estudiante de la misma universidad, y encargado del departamento de marketing.

Con los 6.000 euros que les ha otorgado el Consell Social de la URV, pretenden dar el pistoletazo de salida a su empresa en un mar repleto de tiburones, con la seguridad de que la suya es una gran idea. Su intención es continuar formándose para especializarse todavía más en el mundo del teletrabajo y lograr ser punteros en la industria, invertir en su recién nacido proyecto, y, en un futuro, poder ampliar su plantilla. Además, Rodríguez cuenta que este no ha sido el único premio que han recibido, y que gracias a ello, «su idea está cobrando vida».

Mirada puesta en el futuro

Actualmente han empezado a surgir otras compañías de asesoría en el mercado del teletrabajo, pero Rodríguez asegura que «lo que los diferencia de otras empresas, es que la suya lo ofrece todo: un estudio financiero previo, la formación de los trabajadores, un sistema de ciberseguridad y el seguimiento y asesoría continuo a la empresa».
Los tres vecinos de Reus trabajan a todo vapor para hacerse un hueco en el mercado y demostrar que nunca se es demasiado joven para dejar huella y cumplir los sueños.

Los jóvenes emprendedores mantienen su mirada puesta en el siguiente paso. Su objetivo es que sus servicios, en el mundo del teletrabajo, «dejen de ser una opción y se conviertan en una necesidad».

La productividad del teletrabajador

Una de las cuestiones que más crea dudas respecto al teletrabajo es la productividad de los empleados. Jon Rodríguez asegura que la clave para que el teletrabajador produzca más es «mantenerlo feliz», y que con una buena formación y un seguimiento constante, mejora la productividad y, además, aumentan las ganancias.

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