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«En cinco años, el Tomb de Ravals de Reus tiene que cerrarse y ser una zona peatonal»

El concejal Marc Arza cree que el futuro de la movilidad en Reus pasa por reducir la velocidad de circulación en varios puntos y que en la zona entre Països Catalans y la Avinguda Marià Fortuny no se puedan superar los 30 km/h

Carla Bergadà

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Una pilona corta el tráfico en el Raval de Santa Anna de Reus. FOTO: Alfredo González

Una pilona corta el tráfico en el Raval de Santa Anna de Reus. FOTO: Alfredo González

«En los próximos cinco años -quizás un poco más-, el Tomb de Ravals tiene que cerrarse y ser una zona peatonal, ya sea a diario o no». En consecuencia, «si ahora toda la zona de paseos a Riera Miró es zona 30, pues en cinco o diez años vista, lo será que todo el espacio de Països Catalans hasta Marià Fortuny». Son palabras del concejal de Urbanisme, Marc Arza, quien cree que todo esto deberá llevarse cabo mientras, a su vez, se fomenta el uso de la bicicleta y se facilita su circulación por Reus.

Arza cree que «en urbanismo ha habido mucha continuidad desde los años ochenta». El concejal divide las lineas maestras seguidas en este campo en tres grandes ejes: hacer que sea compacta, pacificada y convertirla en una ciudad ‘escenario.’ 

La idea de municipio pacificado pasa por que, según Arza, siempre se ha tendido a hacer que las personas pasasen ‘por delante’ de los coches y se ha potenciado el hecho de ir a pie —porque, a su vez,  es un municipio compacto. «Se ha intentado ir aumentado el número de calles de peatones o en las que la velocidad es muy reducida», detallaba el responsable de urbanismo del gobierno actual. La peatonalización ya es una realidad dentro del Tomb de Ravals, espacio al que ahora no se puede acceder en vehículo, y se extiende hasta una importante parte del barrio del Carme, de  la calle del Roser y de Prat de la Riba. 

«Ahora hay un espacio entre los paseos hasta la Riera Miró con la limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora, por lo que en las calles en las que todavía se puede circular, los vehículos tienen dificultades para ir deprisa», recordaba Marc Arza. El mismo concejal afirmaba que el coche, desde un punto de vista urbanístico, supone un problema para las ciudades: «Lo que empezó en el Tomb de Ravals, se tiene que extender y tiene que continuar siendo así. Paso a paso, la ciudad tiene que ser toda de zona 30 excepto algunas avenidas muy concretas». Un ejemplo de esta idea de municipio es el lavado de cara realizado a la calle Rocamora.

Según Arza, que la calle Ample tenga sólo un carril y sus aceras sean anchas, no es casualidad.  De hecho, para él, esta calle tiene que acabar siendo peatonal. Y augura que lo será en unos cinco años, con la calle General Moragas de subida será suficiente.

David Martínez es el presidente de la Agrupació de Taxis de Reus, un colectivo que, según asegura su representante, sufre la congestión del Tomb de Ravals. «No lo veríamos mal siempre que nos dejaran entrar a los taxistas», decía Martínez. «Tenemos un volumen elevado de clientes en el centro, si no nos facilitaran acceder rápidamente, lo perderíamos», alertaba  el presidente de la agrupación.

Este cambio también afectaría al tejido comercial. Gemma Molné, presidenta del Tomb de Reus, veía con buenos ojos la idea: «Estamos de acuerdo pero debería abrirse el tráfico en algunos días y horarios concretos». Hará falta ver si el futuro gobierno municipal sigue las lineas urbanísticas de sus predecesores.

Diseño urbanístico: Ciudad compacta
Si uno se fija en un mapa aéreo de Reus, se dará cuenta de que la ciudad es completamente redonda, a excepción del polígono Agro-Reus, que es una zona indutrial. De hecho, en palabras del actual concejal de Urbanisme, Marc Arza, el municipio está creciendo en vertical y no en horizontal, por lo que la forma circular se va a seguir manteniendo.
«Compacta». Este es uno de los tres adjetivos que el concejal usa para definir urbanísticamente a la capital del Baix Camp. El concejal recuerda que el municipio no tiene barrios periféricos, lo que «permite que la distancia entre el centro y cualquier punto sea relativamente pequeño». «Han habido cuarenta años de buen urbanismo que la han hecho crecer llenando los huecos que habían quedado y así seguirá. Reus tiene suficiente espacio como para llenarse, como por ejemplo en Jardins de Reus o el Passeig Nord», decía Arza.

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