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«En la Casa Navàs aprovechamos el parón para formarnos»

Entrevista | La adaptación ddel emblematico edificio modernista de Reus al coronavirus. La directoraexplica qué plan siguen durante el confinamiento con el objetivo de «ofrecer el mejor servicio» a los clientes

CRISTINA VALLS

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La directora de la Casa Navàs de Reus, Sílvia Sagalà, en una fotografía de archivo. FOTO: XAVI JURÍO.

La directora de la Casa Navàs de Reus, Sílvia Sagalà, en una fotografía de archivo. FOTO: XAVI JURÍO.

Casa Navàs es uno de los vestigios del Modernismo mejor conservados de la capital del Baix Camp y del territorio. La construcción de Lluís Domènech i Montaner se trata de un Bien Cultural de Interés Nacional.

Casa Navàs es un referente turístico, que se ha abierto al mundo. ¿Cómo le está afectando la crisis del coronavirus?

Esperábamos Semana Santa con muchas ganas, era la época clave para recoger los frutos tras haber trabajado en proyectos pensados especialmente para esta temporada. Es uno de los periodos más importantes del año a nivel de volumen de visitantes, pero debido a las circunstancias hemos parado máquinas. Eso se traduce en una pérdida de visitantes evidente, puesto que además dejas de vender entradas en taquilla; se aplazan los eventos privados; las iniciativas propias y demás actividades.

¿Cuáles eran las previsiones antes de que sucediera todo?

Nuestras previsiones para este abril eran de un incremento claro. Sólo en el mes de abril de 2019 visitaron la Casa Navàs 3.300 personas y, este año, pensábamos acoger a muchas más. Hemos tenido que adaptarnos a la situación.

¿En qué afecta la situación a las obras de restauración de la Casa Navàs?

Tuvimos que pararlas al decretarse el estado de alarma, pero desde este pasado martes se reactivó la tarea de los picapedreros. Aunque se trata de un trabajo muy artesanal, están en una fase bastante avanzada. Por lo que se refiere a las obras de dentro de la Casa Navàs, pronto comenzarán, pero no podemos fechar ni concretar cuál será su duración. Dependemos de cómo evolucione la propia crisis, de permisos y de factores climatológicos.

¿Han implementado un plan de contingencia concreto?

Aprovechamos el parón para formarnos. Hemos organizado un plan formativo que se puede hacer desde casa y que teníamos que hacer igualmente. En este caso, lo hemos ampliado y compactado para aprovechar todo el tiempo de la plantilla de guías, a la que mantenemos, son un total de siete personas.

¿Cómo es la nueva rutina?

Estamos en contacto continuo entre nosotros mediante videollamadas e intentamos mantenernos activos y positivos. El proceso está siendo enriquecedor: trabajamos el Modernismo desde múltiples ópticas y además del campo arquitectónico y de contexto, nos centramos también en el cultural y el político. Tenemos tiempo de estudiar e investigar para ofrecer el mejor servicio cuando volvamos a arrancar.

¿Qué ha sucedido con los visitantes que ya compraron entradas?

Esperábamos que mucha gente se pusiera en contacto con nosotros para informarse sobre la política de devolución de entradas. Y ha sido así, aunque nos hemos topado con mucha comprensión y respeto. Es decir, el cliente se ha hecho cargo de la situación. Afortunadamente, han sido también muchas las personas que han optado por aplazar su visita.

Cómo ha pasado con eventos privados, al menos hasta nuevo aviso.

Por suerte, sí. Aquellos congresistas que han elegido Casa Navàs para que sea sede de su acto en sí siguen queriendo contar con nosotros. Querían realizarlo aquí y lo mantienen. En consecuencia, no nos tomamos el aplazamiento como una cancelación, simplemente se llevará a cabo más adelante, cuando las circunstancias así lo permitan. Afrontamos todo esto como un paréntesis que aprovechamos al máximo para mejorar nuestra preparación formativa y profesional.

¿Cómo ven el futuro próximo?

No sabemos qué pasará de cara al verano. Tenemos ideas para proyectos que aún no podemos explicar, porque nos sabemos cuáles serán las reglas del juego. Todo depende de cómo avance todo. Sabemos que será un verano diferente el de este año, lo vemos como una transición.

La fotografía que se nos plantea es que, en un supuesto, no tengamos turismo internacional. Lo más lógico es que se aproxime el nacional y, especialmente, el local. Siempre hemos apostado por ofrecer una oferta diversificada y divertida, que los reusenses sientan suya la Casa Navàs.

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