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"Esta noche en Reus caen caramelos del cielo"

Los Reyes Magos hicieron estremecer a la ciudad con una explosión de alegría. Los pequeños, a hombros de sus padres, esperaron impacientes la gran lluvia de dulces

Cristina Valls

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Los más pequeños disfrutaron de las vistas más privilegiadas.  Foto: Alba Mariné

Los más pequeños disfrutaron de las vistas más privilegiadas. Foto: Alba Mariné

El Rey Gaspar, en lo alto de su carroza.  Foto: Alba Mariné

El Rey Gaspar, en lo alto de su carroza. Foto: Alba Mariné

La cabalgata fue seguida por miles de reusenses a lo largo de todo el recorrido. Foto: Alba Mariné

La cabalgata fue seguida por miles de reusenses a lo largo de todo el recorrido. Foto: Alba Mariné

La comitiva dejó tas de sí personajes a caballo con trajes muy logrados y decoración elaborada. Foto: Alba Mariné

La comitiva dejó tas de sí personajes a caballo con trajes muy logrados y decoración elaborada. Foto: Alba Mariné

Los niños reusenses esperaban ansiosos la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Foto: Alba Mariné

Los niños reusenses esperaban ansiosos la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Foto: Alba Mariné

«¡Tira con fuerza Gaspar! », gritaba ayer una joven, no tan niña, con mucha potencia, a uno de los Reyes. Desde su cómoda carroza, el rey Gaspar ofrecía los caramelos multicolores a diestro y siniestro. «Esta noche en Reus, caen caramelos del cielo, y eso no pasa todos los días», reía la muchacha preparando una bolsa. Eran ya pasadas las 19.30 horas de la tarde, y muchos pequeños esperaban ansiosos la aparición de los Reyes y la caída de dulces. Ya se había marchado todo atisbo de luz solar, y muchos de los hombros de los padres lucían ya ocupados por sus hijos, ataviados con gorros y bufandas, pues las temperaturas bajaron bastante.

«¡Mira! Ya se acercan unos caballos», anunció un niño con una vista privilegiada. Descripciones como la suya sirvieron para ilustrar a los que no consiguieron hacerse con un «buen sitio» para poder ver llegar a Sus Majestades saludando a mitad del Carrer Ample. Aunque hubieron familias que consiguieron verlos más de cerca. Hay que recordar que Melchor, Gaspar y Baltasar ya habían dado un paseo por la capital del Baix Camp al mediodía en el Parc de Sant Jordi. Allí acudieron algunos pequeños reusenses para disfrutar de algunas porciones de caramelos más accesibles y cuantiosas.

Guiados por la estrella

A ritmo de trompetas y tambores, apareció la guía de Sus Majestades, la gran estrella. Tras la misma, lució una hilera de motos con globos de colores y un conjunto de carrozas, cual de ellas mejor acabada. Durante el recorrido, el público reusense arremolinado pudo observarlas. Muchas de ellas causaron sensación. Es el caso de la basada en personajes animados Disney, donde actores encarnados como Elsa, Olaf y Ana de Frozen, de Bella y la Bestia y Alícia en el País de las Maravillas triunfaron ante miles de miradas.

Las reproducciones de Mickey y Minnie, que tampoco faltaron a la cita, también se posicionaron como unos de los personajes más queridos y recordados por pequeños y adultos. La música inundó la Avinguda Prat de la Riba, la de President Companys, la calle de Sant Joan, el Tomb de Ravals, la calle de Salvador Espriu, la de la Amargura y la plaza del Pintor Fortuny. Más tarde, tanto los Reyes como todos sus seguidores, llegaron a la calle Monterols y culminaron el paseo anual hasta la plaza del Mercadal.

Una larga noche

Los más previsores se prepararon en sus balcones para poder verlo desde un mejor ángulo. Una vez en el Ayuntamiento, el trío mágico salió a saludar a todos los niños y niñas desde el balcón deseándoles una feliz noche, que para muchos se haría eterna a la espera de los regalos. Y es que para muchos pequeños deseosos de sus presentes, la cabalgata ya había supuesto una gran ilusión y no podían esperar más. Muchas de las carrozas en la cabalgata mostraron también cantidades ingentes de cartas y «eso no se lo pueden leer tan rápido», observó un niño. Tal vez tenía razones para preocuparse.

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