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Estilos de vida compartidos en otro idioma

Alumnos de intercambio del Quebec y Perpiñán practican el castellano y comparten experiencias con los del INS Baix Camp 

Cristina Valls

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Júlia Montoya y Anne Blanchette ( izquiera) y Jaume Salvat y Frédéric Beugnor (derecha). FOTO: A.Mariné

Júlia Montoya y Anne Blanchette ( izquiera) y Jaume Salvat y Frédéric Beugnor (derecha). FOTO: A.Mariné

Fomentar la inmersión lingüística con el francés y el castellano. Con este objetivo el Institut Baix Camp de Reus participa desde hará un tiempo en un programa de intercambio de alumnos, una iniciativa  dedicada a centros escolares que hacen Batxibac y que impulsa el Departament d’Ensenyament de la Generalitat con la región del Quebec y el estado francés. 

Según la coordinadora de Batxibac del centro, Matilde Domínguez, los intercambios también fomentan «un contacto más cercano con los profesores de fuera», ya que juntos valoran materias y evaluaciones. «Los alumnos de fuera también exponen su realidad y detallan cómo es su sistema educativo en exposiciones en clase», comenta Domínguez. En el instituto, de hecho, acogieron a dos alumnos, Anne Blanchette (Quebec) y Frédéric Beugnor (Perpiñán). «Ha sido un gran cambio venir hasta Reus, porque  yo vivo en el campo y he observado cosas muy diferentes. El ritmo de vida aquí es otro, aunque he logrado adaptarme muy pronto. Hay muchas facilidades en la ciudad y me gusta la forma de enseñar», detalla Blanchette. 

Hace cerca de tres meses que se encuentra en la ciudad y vino sin la familia, a la que contacta una vez por semana mediante videollamada. En cuarto de la ESO, además, ha conocido a unos compañeros de lo más cercanos. Eso ha facilitado el acercamiento a una realidad completamente nueva. En su misma situación y curso está Frédéric Beugnor. Su llegada ha sido más reciente. «Hace un par de semanas que vine y me quedaré un mes. Hice el viaje en coche con la familia y lo que más me ha llamado la atención ha sido la actividad que hay por la noche. Donde yo vivo, encontrar gente por la calle es impensable», detalla Frédéric. Y es que el tema de los horarios de clase y comidas les descoloca. Anne valora que aquí «todo se hace mucho más tarde». 

Los alumnos que han estado más cerca de ellos en el instituto han sido Júlia Montoya y Jaume Salvat. Ellos aún han de iniciar sus viajes de intercambio. Montoya se marchará el 13 de enero a Quebec y Salvat, más adelante, a Perpiñán. «Tengo muchas ganas de llegar a Canadá. Tal como me ha contado Anne, será irse a otro mundo. Nunca he vivido en el campo. Tres meses para vivir de forma diferente. Tener que coger el autobús para ir a la escuela, cuando yo lo tengo a cinco minutos», valora Montoya. Uno de los alicientes que celebra es la relación que tiene con Anne. «Hemos practicado el idioma y hablarlo con alguien nativo ayuda. Aun así, en mi casa todos lo hablan». corrobora Júlia Montoya. En el aspecto en el que sí admite que sufrirá es en el de las temperaturas. «Allí los grados siempre permancen bajo cero», sonríe. 

Así pues, 30 alumnos de toda Catalunya se marcharán hasta Montreal, una de las ciudades más importantes de Quebec, y allí las familias los acogerán. Jaume Salvat, por su parte, ya ha realizado intercambios de una semana. Esta vez se tratará de un mes. «Estoy impaciente por marcharme, aunque creo que el idioma es una de mis asignaturas pendientes. Creo que Frédéric domina mejor el español que yo el francés», afirma.  

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