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Gordó, una pieza en el punto de mira de la Guardia Civil por el caso Innova

Las investigaciones sobre sus e-mails con el abogado de Prat tienen un llamativo nexo cronológico con el ´Fernandezgate´

Josep Cruset

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El president de la Generalitat, Artur Mas, entrega a Germà Gordó el de-creto de convocatoria de elecciones para el 25 de novembre de 2012. acn

El president de la Generalitat, Artur Mas, entrega a Germà Gordó el de-creto de convocatoria de elecciones para el 25 de novembre de 2012. acn

Los vericuetos del Fernandezgate vuelven a encontrarse con los del caso Innova. Las maquinaciones del director de la Oficina Antifrau, Daniel de Alfonso, para derribar a Artur Mas y situar como líder de Convergència a Germà Gordó tienen unas curiosas coincidencias cronológicas con el devenir de la macrocausa sobre el holding municipal de Reus. La llamativa sincronía parte del hecho de que la conversación entre De Alfonso y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se produjo en las semanas previas a la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014.

Vayamos por partes. El que fuera conseller de Justícia de la Generalitat, Germà Gordó, ha estado en el punto de mira de los investigadores del caso Innova desde 2013. Esto es así porque un informe de la Guardia Civil realizado a partir de los correos electrónicos hallados durante el registro domiciliario y detención del exdirector general de Innova y expresidente del Institut Català de la Salut, Josep Prat, denunciaba la posibilidad de que la Generalitat hubiese pagado con fondos públicos el coste de la defensa de Prat.

De confirmarse esta circunstancia, la Guardia Civil consideraba que podía constituir un delito de malversación por parte de los ordenantes de dichos pagos, que serían los receptores de los citados e-mails enviados por el abogado de Prat: el informe los identificaba como el conseller de Salut, Boi Ruiz, y el en aquel entonces secretario del Govern de la Generalitat, Germà Gordó.

El caso salió a la luz pública en diciembre de 2013 a raíz de un levantamiento parcial del secreto de sumario y en enero de 2014 el Juzgado de instrucción número 3 de Reus envió un requerimiento a la Generalitat preguntando si alguno de sus departamentos había costeado los honorarios de los abogados defensores de Prat.

El Govern contestó certificando que ninguna conselleria había efectuado ningún pago por este concepto. Pese a esta negativa, en octubre del mismo año el juez decidió abrir una pieza separada sobre este asunto en el macrosumario Innova –la número 10–, que apuntaba tanto hacia los consellers Germà Gordó y Boi Ruiz como hacia Josep Prat y su abogado Xavier Melero.

Octubre de 2014

Estamos en octubre de 2014, fecha que coincide con la de la conversación grabada entre el ministro del Interior y director de la Oficina Antifrau, en que éste le propone una operación para controlar a Convergència mediante la defenestración del independentista Artur Mas por el moderado Gordó.

Llama la atención que a partir de ese momento no trasciende ninguna nueva investigación de la Guardia Civil o diligencia judicial relativa al asunto, lo que hace suponer que la pieza ha quedado aparcada o es susceptible de ser archivada.

No es hasta un año después que vuelve a reactivarse este sumario, concretamente en noviembre de 2015, cuando el juez cita de nuevo a declarar a Josep Prat. Una vez más, es interesante contextualizar la fecha: un mes y medio antes se habían celebrado las elecciones plebiscitarias del 27 de noviembre, ganadas por Artur Mas al frente de Junts pel Sí, mientras Germà Gordó estaba a punto de abandonar su puesto en el Govern para pasar a ser presidente de la Comissió de Justícia del Parlament.

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