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Grandes coaliciones o incertidumbre en Reus

Sumas insuficientes o complejos acuerdos políticos a varias bandas son los escenarios de todos los hipotéticos pactos para la gobernabilidad de la ciudad.
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Gráfico de los hipotéticos pactos. DT

Gráfico de los hipotéticos pactos. DT

 

La partida para intentar resolver el enrevesado escenario político que las municipales han dejado en Reus ya ha empezado. Cómo era de esperar, Convergència i Unió (CiU) es la que lleva la voz cantante como fuerza más votada. De hecho, Carles Pellicer ya se ha reunido con la mayoría de las siete formaciones –falta el PSC– que han logrado representación en el consistorio reusense más fragmentado de la historia. 
Pero a diferencia de otros municipios, todo parece indicar que en Reus el desenlace va para largo. Esto en caso de que se consiga cerrar algún pacto antes del 13 de junio, fecha límite para constituirse el nuevo ayuntamiento. En caso contrario, los siete concejales obtenidos por CiU harían alcalde a Pellicer, aunque fuera de forma muy debilitada. 
La gran incógnita pasa en estos momentos por conocer si CiU afrontará un mandato con una amplia coalición con otras formaciones o se aventurará a la incertidumbre de ser minoría. Para conocer las opciones reales que existen, el Diari analiza el posible escenario de pactos. 
El primero de ellos pasaría por formar una gran coalición de ciudad que sumaría hasta cuatro partidos. Sería lo más parecido a lo que desea Pellicer, un gobierno estable, en mayoría –15 de los 27 concejales que tiene el ayuntamiento– y con la posibilidad de negociar otros asuntos con los otros actores mediante su «mesa para la gobernabilidad». Pero aún siendo de los escenarios más realistas, también presenta varios inconvenientes. 
Los principales son las tensas relaciones que existen entre socialistas y convergentes en la ciudad, pero sobre todo, entre Pellicer y su homónimo Francesc Vallès. De hecho, si alguno de los dos renunciara a su cargo, seguramente, sería más sencillo llegar a un acuerdo. Tampoco hay que pasar por alto la incomprensión que podría generar entre algunos de sus votantes por los reiterados enfrentamientos en el pleno. En cuanto a Reus Esquerra Nacional (ERC) y Ara Reus, al igual que en cualquier otra negociación, sus concejales no se obtendrán a cualquier precio. 
El ‘Procés’
Al día siguiente de los comicios municipales una de las coaliciones que sonaban con bastante fuerza era la de crear un pacto entre CiU, Reus Esquerra Nacional y la CUP –15 ediles–. Unos días después, la coalición soberanista parece descartada, como mínimo, si se trata de formar gobierno.  I más aún después de que en la reunión de ayer entre convergentes y cupaires no se pusieran de acuerdo en la cuestión independentista. Otra cosa, quizás, será un pacto puntual, aunque el líder de CiU es consciente que cualquier pacto con Reus Esquerra Nacional tendrá como condición la adhesión a los Ajuntaments per la Independència de la ANC y a la Associació de Municipis per la Independència (AMI). 
El pacto soberanista tiene su reverso en el acuerdo unionista, que pasaría por juntar a Ciutadans (C’s), PSC y PP. Éste, sin duda, es el más improbable que se produzca de forma pública. En primer lugar porque no suma mayoría y, por lo tanto, su poder de influencia se antoja de poco recorrido. Y después está la negativa ya anunciada por parte del líder de C’s, Juan Carlos Sánchez, de entrar a formar gobierno. Otra cosa son los posibles acuerdos puntuales. 
ERC - Ara Reus
Tampoco es nada descabellado pensar en un pacto en minoría de CiU y abordar las cuestiones buscando la complicidad de otras siglas o, incluso, con preacuerdos previos. Sin duda, la posibilidad más viable surge de la unión entre convergentes, Reus Esquerra Nacional y Ara Reus. Parece razonable pensar que los tres podrían ponerse de acuerdo, ya que en una hipotética mesa de negociación tanto a Ara Reus como a ERC le interesarían concejalías distintas. Además, esta opción interesa a Pellicer para tener una minoría más representativa que si hace el camino solo. Aún así, un pacto de estas características podría desgastar la imagen de las otras formaciones pensando ya en 2019.  
Y para terminar esta la posibilidad de un pacto anti-CiU con el único objetivo de evitar que Pellicer cogiera la alcaldía. Éste es otro de los que parece improbable ya que las formaciones entienden que debe ser la fuerza más votada la que lidere la ciudad. Además, requeriría del liderazgo de la segunda fuerza, un papel que la CUP parece haber descartado jugar.

La partida para intentar resolver el enrevesado escenario político que las municipales han dejado en Reus ya ha empezado. Cómo era de esperar, Convergència i Unió (CiU) es la que lleva la voz cantante como fuerza más votada. De hecho, Carles Pellicer ya se ha reunido con la mayoría de las siete formaciones –falta el PSC– que han logrado representación en el consistorio reusense más fragmentado de la historia. 

Pero a diferencia de otros municipios, todo parece indicar que en Reus el desenlace va para largo. Esto en caso de que se consiga cerrar algún pacto antes del 13 de junio, fecha límite para constituirse el nuevo ayuntamiento. En caso contrario, los siete concejales obtenidos por CiU harían alcalde a Pellicer, aunque fuera de forma muy debilitada. 

La gran incógnita pasa en estos momentos por conocer si CiU afrontará un mandato con una amplia coalición con otras formaciones o se aventurará a la incertidumbre de ser minoría. Para conocer las opciones reales que existen, el Diari analiza el posible escenario de pactos. 

El primero de ellos pasaría por formar una gran coalición de ciudad que sumaría hasta cuatro partidos. Sería lo más parecido a lo que desea Pellicer, un gobierno estable, en mayoría –15 de los 27 concejales que tiene el ayuntamiento– y con la posibilidad de negociar otros asuntos con los otros actores mediante su «mesa para la gobernabilidad». Pero aún siendo de los escenarios más realistas, también presenta varios inconvenientes. 

Los principales son las tensas relaciones que existen entre socialistas y convergentes en la ciudad, pero sobre todo, entre Pellicer y su homónimo Francesc Vallès. De hecho, si alguno de los dos renunciara a su cargo, seguramente, sería más sencillo llegar a un acuerdo. Tampoco hay que pasar por alto la incomprensión que podría generar entre algunos de sus votantes por los reiterados enfrentamientos en el pleno. En cuanto a Reus Esquerra Nacional (ERC) y Ara Reus, al igual que en cualquier otra negociación, sus concejales no se obtendrán a cualquier precio. 

El ‘Procés’

Al día siguiente de los comicios municipales una de las coaliciones que sonaban con bastante fuerza era la de crear un pacto entre CiU, Reus Esquerra Nacional y la CUP –15 ediles–. Unos días después, la coalición soberanista parece descartada, como mínimo, si se trata de formar gobierno.  I más aún después de que en la reunión de ayer entre convergentes y cupaires no se pusieran de acuerdo en la cuestión independentista. Otra cosa, quizás, será un pacto puntual, aunque el líder de CiU es consciente que cualquier pacto con Reus Esquerra Nacional tendrá como condición la adhesión a los Ajuntaments per la Independència de la ANC y a la Associació de Municipis per la Independència (AMI). 

El pacto soberanista tiene su reverso en el acuerdo unionista, que pasaría por juntar a Ciutadans (C’s), PSC y PP. Éste, sin duda, es el más improbable que se produzca de forma pública. En primer lugar porque no suma mayoría y, por lo tanto, su poder de influencia se antoja de poco recorrido. Y después está la negativa ya anunciada por parte del líder de C’s, Juan Carlos Sánchez, de entrar a formar gobierno. Otra cosa son los posibles acuerdos puntuales. 

ERC - Ara Reus

Tampoco es nada descabellado pensar en un pacto en minoría de CiU y abordar las cuestiones buscando la complicidad de otras siglas o, incluso, con preacuerdos previos. Sin duda, la posibilidad más viable surge de la unión entre convergentes, Reus Esquerra Nacional y Ara Reus. Parece razonable pensar que los tres podrían ponerse de acuerdo, ya que en una hipotética mesa de negociación tanto a Ara Reus como a ERC le interesarían concejalías distintas. Además, esta opción interesa a Pellicer para tener una minoría más representativa que si hace el camino solo. Aún así, un pacto de estas características podría desgastar la imagen de las otras formaciones pensando ya en 2019.  

Y para terminar esta la posibilidad de un pacto anti-CiU con el único objetivo de evitar que Pellicer cogiera la alcaldía. Éste es otro de los que parece improbable ya que las formaciones entienden que debe ser la fuerza más votada la que lidere la ciudad. Además, requeriría del liderazgo de la segunda fuerza, un papel que la CUP parece haber descartado jugar.

 

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