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Hacer ‘botellón’ y orinar en la calle, las conductas más denunciadas en Reus

El balance de civismo del año 2019 deja más de 3.300 actas por actitudes incívicas

Cristina Valls

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Hacer ‘botellón’, una de las conductas más recurrentes y denunciadas en la ciudad. FOTO: Alfredo González

Hacer ‘botellón’, una de las conductas más recurrentes y denunciadas en la ciudad. FOTO: Alfredo González

Consumir alcohol en la vía pública, orinar y ensuciar las calles son las conductas incívicas más recurrentes y más denunciadas en Reus, según el balance realizado por el Ayuntamiento de Reus de este pasado 2019. De hecho, se registran un total de 1.306, 942 y 125 denuncias, respectivamente. A estos comportamientos les siguen las molestias producidas por el ruido (91) y el ofrecimiento o solicitud de servicios sexuales (118) en la calle. 

Desde el consistorio se reiteró ayer que estas acciones se siguen combatiendo a través de los controles realizados por la Guàrdia Urbana, así como con campañas de concienciación en las que se promueven una actitud sostenible y responsable. Un total de 3.320 actas se levantaron contra actitudes incívicas el año pasado, una cifra que calificaron desde el Ayuntamiento como «récord» y de la que sacaron pecho por «dar respuesta a la demanda de la vecindad». En 2018 hubieron 2.453 actas y, en 2017, 922.

«Los dos últimos años cerrados hemos reforzado los controles de civismo. Las actas hacen referencia a casos que han derivado en accidentes. El ocio nocturno al que van asociadas estas conductas no ha de ir a más, el ocio tiene que ser de calidad. No puede ir ligado a este tipo de acciones no justificadas, no nos hace ningún bien», manifestó la concejala de Seguretat, Convivència i Civisme del Ayuntamiento de Reus, Dolors Vàzquez. Y es que la mayoría de conductas denunciadas se vinculan con el ocio nocturno, no por responsabilidad de los locales, sino por lo que realizan los clientes una vez salen. La Guàrdia Urbana contacta regularmente con los propietarios de los locales con el objetivo de concienciarlos sobre la necesidad de que el ocio nocturno conviva con el resto de actividades que se llevan a cabo en la ciudad.

La concejal pidió, en consecuencia, un esfuerzo por ir todos a una y hacer de la ciudad un lugar mejor. Por otro lado, destacó también la existencia de incumplimientos de la ordenanza de civismo respecto al uso de bicicletas y patinetes en la vía pública, pues se han registrado casos en los que se «pone en riesgo la seguridad tanto del usuario del vehículo de movilidad personal como la del caminante», señaló. La Guàrdia Urbana levantó 11 actas a usuarios de bicicleta y 4 de patinete eléctrico. Además, se han promovido campañas para sensibilizar especialmente a los más jóvenes en las escuelas. 

Reus, una ciudad ‘segura’

«Reus es una ciudad segura», determinó, por su parte, el alcalde de la ciudad, Carles Pellicer. Lo hizo para hablar de que sólo un 15% de las quejas vecinales recibidas estuvieron relacionadas con cuestiones de inseguridad. «Es cierto que el incivismo cuesta mucho dinero, lo que queremos transmitir a las personas incívicas  es que cuiden de la ciudad, que traten las calles como si se tratara de su casa. No podemos dañar el mobiliario urbano, porque lo pagamos entre todos», valoró. En este sentido, recordó la presencia, cada vez más extendida, de cámara de vigilancia en la ciudad.

El incivismo, dijo Pellicer, «preocupa tanto a la ciudadanía como al gobierno, por eso seguiremos luchando contra él, es una cuestión de ciudad». El refuerzo de controles de seguridad por parte del cuerpo municipal ha sido «esencial», para tomar medidas y evitar más molestias. 

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