Indignación en Reus ante los carriles de uso compartido entre coche y bicicleta

Los ciclistas consideran que están desprotegidos al compartir vial con un vehículo que puede ir a más de 30km/h y ponen en duda que la medida impulse el uso del transporte sostenible

Salvat Jordina

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Una usuaria pasa por uno de los carriles de convivencia de la avenida la Salle. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ.

Una usuaria pasa por uno de los carriles de convivencia de la avenida la Salle. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ.

«¿Quién dejaría que su hijo fuera por medio de la calzada en bici compartiendo vial con decenas de vehículos? Es una estupidez», señala, indignada Ana Olivé, madre de un alumno de la Salle. Con la vuelta al cole, se ha encontrado que el trayecto que tiene que hacer su hijo en bicicleta es, hoy «más complicado que nunca». El pasado 9 de septiembre, el consistorio terminó de señalizar más de 11,5 quilómetros de carriles y carreteras de conveniencia en 36 viales. Son carriles en los que vehículos como coches, motos y autobuses comparten vía con bicicletas o patinetes eléctricos.

«Se ha señalizado la calzada con el dibujo de una bici y una señal de 30km/h. ¿De verdad se piensan que esto va a impulsar el uso de la bicicleta?», se pregunta Jaume Celada, un usuario asiduo de este transporte, que añade, indignado «poner a convivir vehículos que van a 10 por hora con otros que van a 30km/h nos lleva a los accidentes». Con la vuelta al cole también ha se ha abierto el cajón de la nueva Ordenanza de Civismo de la Ciudad, que cambió recientemente indicando que bicis y vmps tienen que ir por la calzada y patinete, patines o monopatines (no eléctricos) por el arcén, a paso de persona y siempre que no haya un carril o vía habilitada expresamente. Unas medidas que, según la presidenta de la entidad Bicicamp, Ester Àvila «no favorecen para nada el uso del transporte sostenible». Por un lado, los usuarios no tienen claro si un patinete no eléctrico tiene que circular por un carril de convivencia si lo hay, por el otro no saben si es legal que un menor circule por estos carriles. «El escrito de la ordenanza es ambiguo», señala Àvila, que asegura que ha pedido al consistorio que le clarifique la normativa y aún no ha obtenido respuesta.

Por otro lado, los asiduos a la bicicleta ponen en duda la seguridad de los niños, máximos usuarios patinetes y monopatines, al utilizar el transporte sostenible para ir a los centros educativos. «Es inseguro. Estos carriles no me dan la confianza. Prefiero que mi hija vaya a pie», valora Ana. «Intentamos ir con mis hijos por los carriles de convivencia y casi somos arrollados dos veces», explica Jaume. «¿Un niño de 8 años solo en bici por ahí? Es una imprudencia», resume Oscar, que suele desplazarse al trabajo en este tipo de transporte. «Si el ayuntamiento obligara a circular a 30km/h en el núcleo urbano, como se ha hecho recientemente en Tarragona, la cosa sería muy distinta», valora Oscar.

Desde Bicicamp insisten que en el Pla Específic de la Bicicleta (PEB), en el que trabajaron junto al consistorio, se estipuló que en las vías con doble carril, las bicicletas tendían un carril propio junto a la calzada: casos como el de la avenida de la Salle o las Rondas. «Nos dicen que es temporal, pero hasta que no lo veamos... Estos carriles solo recuerdan que pasan bicis, no son seguros. La realidad es que Reus necesita un cambio del modelo de circulación en general», señala Àvila. Esta estructura a la que se refiere Àvila también tiene que ver con la estructuras del carril bici. Consideran «inexplicable la inconexión» de algunos carriles bici. «Hay varios que se acaban de repente, otros directamente están aislados, no llevan a ningún lado». Por estos motivos creen que Reus es una ciudad que prioriza el uso del coche. «Hay un 70% del espacio público dedicado a los coches, frente a un 30% para la resta de movilidad», remarcan desde Bicicamp.

Una medida «PostCovid»

Por su parte, el consistorio defiende que estos carriles «son una actuación táctica dentro del marco PostCovid, para favorecer los desplazamientos en bicicleta y la movilidad sostenible». La concejal de Urbanismo, Marina Berasategui, especifica que «con el desarrollo el Pla Específic de la Bicicleta, en el cual se está trabajando, se ejecutarán las segregaciones definidas y previstas en el PEB y se definirá la red de carriles bici».

Desde el consistorio señalan que su apuesta por el impulso del transporte sostenible es firme. De hecho, esta semana actualizaron el Geoportal con la red de carriles de convivencia y carriles bici de la ciudad y, coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad Sostenible.

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