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Intentan vender el banco de Gaudí al Rey para que lo regale a Catalunya

Los propietarios de la obra enviaron una carta a Felipe VI y desde la Casa Real respondieron que no correspondía a su ámbito de actuación

S.F

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Imagen de archivo de Antoni Sentís (izq.) y Francesc Riera, junto a la obra del arquitecto catalán, en la época en que se exhibió en el Gaudí Centre. Foto: DT

Imagen de archivo de Antoni Sentís (izq.) y Francesc Riera, junto a la obra del arquitecto catalán, en la época en que se exhibió en el Gaudí Centre. Foto: DT

Después de cuatro años el futuro del banco de Gaudí sigue siendo incierto. Por el momento la pieza modernista se encuentra a resguardo en la casa de su propietario, Francesc Riera. Allí ‘descansa’ la obra desde el año 2012, fecha en la que el banco abandonó el Gaudí Centre.

Desde entonces su propietario no ha cesado en su empeño de intentar vender la obra gaudiniana, pero los esfuerzo no han dado su fruto. Kuwait, Japón, Rusia y París han sido algunos de los destinos que se han barajado, pero por el momento el banco del arquitecto catalán sigue sin encontrar comprador.

A pesar de estos ‘fracasos’, Francesc Riera ha querido intentarlo de nuevo. En esta ocasión, Antoni Sentís, quien actúa como representante y coordinador de la pieza gaudiniana, ha enviado una carta al Rey Felipe VI con el objetivo de venderle la obra y por lo tanto «pidiéndole ayuda para que el banco de Gaudí se quedara en España». «Sería posible que su majestad regalara a la Generalitat de Catalunya el banco de Gaudí que está catalogado por la Generalitat como parte del Patrimonio Cultural Catalán, pero no puede tenerlo por falta de dinero?», recoge la carta enviada por Antoni Sentís el pasado 26 de febrero.

Sin esperárselo demasiado, Sentís recibió respuesta a la misiva apenas unos días después, el 9 de marzo. Cordialmente desde la Casa Real, el jefe adjunto de la Secretaría de Despacho, José Luís Verdú Carrasco, le aseguraba en el documento que «su Majestad el Rey ha dispuesto que por esta Secretaría se estudie con el mayor interés el asunto, por si existiera posibilidad de ayudarle».

A pesar de esta buena predisposición inicial, la carta confirma que «finalmente no va a ser posible atender su petición, ya que la cuestión que se plantea se encuentra fuera del ámbito de actuación de esta Casa». Así pues las esperanzas de Francesc Riera y de Antoni Sentís para que la Casa Real comprara el banco de Gaudí y la pieza se quedara en Catalunya se han desvanecido.

Sigue a la venta

La respuesta ha disgustado a Sentís, ya que según recuerda en una visita a Barcelona el Rey Felipe VI afirmó que «el camino es trabajar juntos por el bien común». Estas palabras dieron pie a Sentís para enviar la carta. «Quería comprobar la realidad de las palabras de Su Majestad el Rey Felipe VI, y conocer si sería capaz de comprar la pieza para regalarla a Catalunya, teniendo en cuenta que el banco de Gaudí forma parte del patrimonio cultural catalán, tal y como certificó la Direcció General del Patrimoni Cultural», afirma. Por todo ello el banco sigue a la venta.

Durante todos estos años las posibilidades de vender la pieza de Gaudí se han ido agotando poco a poco. El precio de la obra, tasada en 2 millones de euros, ha sido uno de los principales inconvenientes a la hora de exportar el banco. «Sabemos que es una cantidad elevada, pero por nuestra parte hemos puesto todas las facilidades posibles, como pagar la obra modernista a plazos o incluso un alquiler con opción a compra», detalla Sentís. Cabe recordar que antes de que la pieza abandonara el Gaudí Centre en el año 2013, donde estuvo expuesta durante cuatro años, el propietario del banco intentó llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento de Reus para comprar la obra modernista. La situación económica del momento impidió que la transacción culminara.

Paralelamente, la burocracia requerida para poder exportar la pieza también ha impedido que su destino sea internacional. «Son muchos los papeles y documentos que nos solicitan y que debe tramitar la Generalitat, que no está por la labor», asegura el representante de la pieza gaudiniana. Aun así Sentís todavía mantiene viva la llama de la esperanza. «Es más que conocido que Japón tiene un gran interés y admira la obra de Antoni Gaudí», afirma. Así pues, en su mente está poder vender en un futuro próximo el banco de Gaudí al país nipón.

 

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