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Jóvenes sobre ruedas, una nueva forma de moverse por Reus

Movilidad. Los patinetes eléctricos se han convertido en uno de los medios de transporte más utilizados por los adolescentes durante los últimos meses

JOEL MEDINA ROMERO

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Un usuario de patinete eléctrico cruzando un paso de peatones en el Paseo Prim. FOTO: F. ACIDRES

Un usuario de patinete eléctrico cruzando un paso de peatones en el Paseo Prim. FOTO: F. ACIDRES

Los patinetes eléctricos forman parte de nuestra vida. Desde hace ya muchos meses, estamos acostumbrados a ver a personas de diferentes edades circulando a todas horas con este vehículo de movilidad personal.

El experto de la URV en política ambiental, Toni De la Torre, afirma que los patinetes eléctricos han nacido «en un momento en el que tienen más facilidades de ser adoptados por la sociedad», a causa de una coyuntura económica, ambiental y sanitaria. Además, añade que estos vehículos «tienen una buena oportunidad» para asentarse durante los próximos años. Sin embargo, De la Torre expresa que el éxito de los patinetes eléctricos dependerá de cómo las ciudades los incluyan, ya que «la convivencia en la calzada con los coches es dificilísima, y en la acera con los peatones no se puede permitir».

Uno de los perfiles que más utiliza este vehículo es el de los jóvenes. Moha, Raúl, Paula, Òscar, Carlos y Christian son seis adolescentes de entre 17 y 25 años que hacen uso del patinete. Pero, ¿por qué este boom?, ¿cómo empezó todo? Christian y Carlos no tenían la intención de comprarse uno, pero se lo regalaron por la compra de un coche. Por otra parte, Moha, Paula y Òscar sí que querían uno y su familia se lo regaló. Por último, Raúl lo compró con sus ahorros después de ver a los primeros usuarios de patinetes eléctricos circulando por la ciudad: «Me pareció un vehículo muy sostenible que te podía llevar a los sitios rápidamente y casi sin hacer ruido».

La facilidad para transportar este vehículo y el hecho de poder ir donde sea a la hora que sea también es una de las causas de que se vean tantos patinetes. Paula afirma que lo empezó a utilizar para «volver a casa después de trabajar, ya que a esa hora no había autobuses y me daba miedo ir sola por la calle tan de noche». Òscar tiene clase en Barcelona, por lo que el patinete le sirve para «no utilizar el metro y evitar aglomeraciones». Por su parte, Christian lo usa para hacer recados de forma más ágil: «Voy a sitios que están ‘cerca’ pero que si tuviera que ir andando tardaría mucho», comenta. El caso de Raúl es distinto: tiene un taller de venta y reparación de patinetes eléctricos, y por tanto, este vehículo forma parte de su vida desde hace casi tres años.

Los usuarios suelen estar en el punto de mira por cometer infracciones. Moha expresa que está acostumbrado a ver personas que «circulan por la acera o en sentido contrario». Christian argumenta que «para llevar un patinete hacen falta conocimientos en seguridad vial». Sin embargo, los usuarios también sufren infracciones de otros vehículos. Paula explica que suele ver muchas acciones que ponen en peligro su seguridad porque el conductor de patinete eléctrico es «el eslabón más débil». Asegura que lo más común son los adelantamientos indebidos. Òscar, por su parte, piensa que muchas veces se peca de generalizar indebidamente: «Hay gente que lo hace mal, pero también somos muchos los que lo hacemos bien».

Para solucionar este problema, Raúl apuesta por crear más carriles bici. Además, cree que es necesario «concienciar a la gente para que se acostumbre a los patinetes». Paula, Carlos, Christian y Moha coinciden: hay que regular su uso de manera concreta cuanto antes. Paula afirma que, si se hiciera, sería una forma de «ayudar a conocer de qué manera es más seguro circular».

Todos estos jóvenes están contentos con el uso que le dan a su patinete, e incluso alguno cree que podría utilizarlo más a menudo. Ya no hay duda: existe una nueva forma de moverse.

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