Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Juzgada una mujer por subarrendar un piso en Reus que no era suyo

La perjudicada le adelantó 2.000 euros, que la acusada no le devolvió. El fiscal pide para ella tres años y diez meses de prisión

Àngel Juanpere

Whatsapp
El piso se encontraba en la calle Sant Ferran de Reus.

El piso se encontraba en la calle Sant Ferran de Reus.

Una mujer se enfrenta a tres años y diez meses de prisión por haber estafado a otra persona ofreciéndole un piso para alquilar en Reus sabiendo que no era suyo. La procesada ya había sido condenada en otra ocasión por estafa en Pamplona

La acusada, en septiembre de 2018, contactó con una mujer por estar interesada en el alquiler de una vivienda situada en la calle Ferran de Reus, propiedad de los padres de esta.

El 14 de dicho mes, la hija de los dueños suscribió un contrato de arrendamiento sobre la mencionada vivienda. En dicho documento se fijó como duración cinco años, a contar desde el mismo día 14, cuando se hizo entrega de la vivienda. Se estipuló de manera expresa en la cláusula cuarta relativa al destino y uso de la vivienda que la misma "deberá ser destinada única y exclusivamente a vivienda habitual y permanente de las personas que figuran como la parte arrendataria", careciendo la acusada de facultades de disposición sobre dicha vivienda. 

De esta manera, la acusada, a sabiendas de que carecía de facultades para subarrendar la finca. Concertó un alquiler con otra mujer respecto a la vivienda, haciéndole creer a la misma que era la verdadera propietaria de la vivienda.

Para ello, el 2 de octubre le entregó a la acusada 400 euros en concepto de reserva de vivienda. Al día siguiente, cuando la acusada suscribió el contrato de arrendamiento por tiempo de un año, constando como arrendadora la propia acusada, le hizo entrega la perjudicada 1.300 euros en concepto de fianza.

Asimismo, se pactó que el presente contrato comenzaría a regir el 11 de octubre, siendo la fecha donde la acusada haría entrega de la vivienda. Sin embargo, la acusada, "sabedora de que no iba a dar cumplimiento a lo pactado y con ilícito propósito de enriquecimiento de las sumas de dinero entregadas por la perjudicada", el 10 contactó con la arrendataria y le solicitó la suma de 300 euros, con la promesa de que se descontarían de la siguiente mensualidad, como así hizo.

Llegado el día 11 de octubre, la acusada no hizo entrega de la vivienda, dándole sucesivas excusas en los días posteriores., no devolviendo el dinero a la perjudicada.

La procesada ya había sido condenada el 14 de febrero de 2018 por el Juzgado de lo Penal 2 de Pamplona a un año de prisión por estafa, pena suspendida durante dos años con la condición de que no delinquiera de nuevo.

Temas

Comentarios

Lea También