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Reus Tribunales

La Fiscalía pide once años de prisión por apuñalar a un taxista repetidamente

El acusado sacó un cuchillo y arremetió contra la víctima por la espalda cuando el vehículo estaba en marcha. El hombre disfrutaba de un permiso de un centro de salud mental

ÀNGEL JUANPERE

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El apuñalamiento fue cometido en esta rotonda, en la intersección de la carretera C-14 con la autovía A-7.  FOTO: Alba Mariné

El apuñalamiento fue cometido en esta rotonda, en la intersección de la carretera C-14 con la autovía A-7. FOTO: Alba Mariné

La Fiscalía de Tarragona solicita para un hombre diez años de prisión –la acusación particular eleva la cifra a doce– por un delito de tentativa de asesinato y un año y medio más por atentado a agentes de la autoridad, con la circunstancia atenuante de trastorno mental. El procesado es un hombre que, mientras disfrutaba de un permiso en un centro de salud mental, subió a un taxi y apuñaló en repetidas ocasiones al conductor. El juicio se celebrará los próximos días 30 y 31 de marzo y 1 de abril en la Sección Segunda de la Audiencia de Tarragona.

El escrito de acusación del Ministerio Público recoge que sobre las dos de la madrugada del 1 de abril de 2018 el sospechoso salió de un domicilio de Reus y media hora más tarde llegó a la estación de autobuses. Se acercó a la parada de taxis y solicitó a uno de los conductores un servicio para desplazarse a Salou. Conocía que no disponía de recursos económicos y sabía también de las consecuencias de reacción violenta que para su enfermedad tenía el consumo de cocaína –previamente tomada– y de la falta de seguimiento en la pauta farmacológica.

El procesado subió a la parte trasera del taxi. En un momento dado, cuando se encontraban en la rotonda de acceso a la autovía A-7, dirección Cambrils, el conductor le requirió para que se pusiera el cinturón de seguridad bajo la advertencia de que podía encontrar a la Policía. El procesado contestó: «¿A sí?». Sacó un cuchillo de cocina de 32 centímetros de largo y 20 de hoja. Y sorpresivamente, sin que el conductor pudiera advertir del riesgo, lo atacó por la espalda con el propósito de acabar con su vida. Lo apuñaló en repetidas ocasiones en el pecho, introduciendo el cuchillo en la zona pectoral en la primera de las ocasiones. Le continuó asestando apuñaladas indiscriminadamente en la zona del tronco y brazos, por lo que el taxista finalmente soltó el volante.

Como consecuencia de la agresión, el taxista perdió el control del vehículo y colisionó con la valla de protección de la vía. Una vez detenido, el acusado abandonó el vehículo, cogió su mochila y dejó abandonado el cuchillo.

El agresor se dirigió hacia Salou. Al pasar por una gasolinera, sobre las cinco y media de la madrugada, compró un boleto de lotería. Se hizo con una piedra y siguió su marcha en dirección a Salou. Se encontró con un mosso d’esquadra que vestía de paisano después de haber terminado su turno de trabajo. Había sido requerido para que buscase al responsable de la agresión al taxista.

Intimidar al agente

El agente le mostró su placa y le ordenó que se detuviera. Pero el acusado se acercó a él con la piedra de forma intimidatoria. Finalmente la soltó. Lo amenazó con apuñalarlo pero, al comprobar que no llevaba el cuchillo, marchó del lugar hacia una zona de vegetación, donde abandonó la mochila.

A las seis y cuarto de la mañana fue detenido en la confluencia de la C-31b con la calle Joan Fuster por la Policía Local. Llevaba en el bolsillo una piedra manchada de sangre, al igual que las manos, el pantalón y la chaqueta.

El acusado estaba declarado incapaz por sentencia del 26 de octubre de 2006 y estaba tutelado por la Fundació Nou Camí. Tiene diagnosticado un trastorno esquizo-afectivo, crónico y de larga duración.

Después de un episodio violento con su pareja y manifestar heteroagresividad, fue ingresado en la Unitat d’Aguts del Centre Pere Mata el 20 de diciembre de 2017. En marzo de 2018, fue dado de alta al no poder compartir espacio con su expareja. El día 30, la Junta de Tractament le dio permiso para salir «a pesar de conocer las consecuencias que podía provocar no tomar la medicación suministrada con las pautas establecidas, tomó dicha medicación sin seguir pauta alguna, tomándose a la vez varias doses».

El día antes del apuntalamiento estuvo consumiendo cocaína con sus amigos a pesar de su enfermedad.

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