La URV insiste en la necesidad de trasladar la Facultat de Medicina de Reus

El proyecto sigue parado por falta de financiamiento. Piden el apoyo del Ayuntamiento y la Generalitat para realizarlo

C.MARSIÑACH / M. PLANA

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La Facultat de Medicina i Ciències de la Salut se ubica en la calle Sant Llorenç de Reus. FOTO: FABIÁN ACIDRES

La Facultat de Medicina i Ciències de la Salut se ubica en la calle Sant Llorenç de Reus. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El traslado de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut de la URV de Reus al Campus Bellissens sigue parado. Al estallar la pandemia aún se hace más difícil dibujar un calendario claro para materializar el proyecto, pero para la Universidad sigue siendo una «necesidad». Hace años que ponen de manifiesto que las instalaciones de la calle Sant Llorenç se han quedado obsoletas, pero no disponen del financiamiento necesario para construir la nueva facultad. Para ello, desde la URV creen que tanto el Ayuntamiento como la Generalitat deberían implicarse para hacerlo posible.

En 2005 ya se hablaba de que el traslado de los estudios de medicina en Bellissens se materializara en 2010 pero la crisis del 2008 truncó estos planes.

El decano de la Facultat de Medicina, Antoni Castro, pone de manifiesto que «todo el mundo está de acuerdo en qué es una necesidad, pero nadie tomar cartas en el asunto. No se acaba de concretar». En este sentido, Castro señala que «el edificio actual se ha quedado pequeño, es un edificio viejo». Uno de los principales problemas es adaptar los laboratorios de docencia y de investigación a las normativas actuales, ya que el edificio es muy antiguo y las actuaciones implicarían unas obras muy costosas. «Cada vez nos encontramos con más dificultades y esto va en detrimento de la actividad docente y de investigación. No se puede dar el servicio que deberíamos».

Según el decano, no tener las instalaciones al día, supone una pérdida de oportunidades y de proyectos de investigación. «La docencia y la investigación han cambiado mucho, el edificio no permite dar el servicio que tocaría. Dejaremos de ser atractivos si el edificio no acompaña».

La Covid-19 ha puesto aún más en evidencia las carencias de las instalaciones actuales. En el edificio de la calle Sant Llorenç les falta espacio para que todos los alumnos puedan asistir en una misma clase garantizando las distancias. La Universidad considera que es importante que la nueva facultad se plantee con un formato de aulas bien ventilado.

Una ciudad con potencial

Castro defiende que Reus reúne todas las necesidades para tener un entorno académico en medicina y ciencias de la salud muy atractivo. En este sentido, ubicar la nueva facultad en el Campus Bellissens, les permitiría ser más eficientes y poder compartir algunos equipamientos con la Facultat d’Economia i Empresa o la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura.

Tener la facultad cerca del Hospital Sant Joan de Reus también sería otro de los puntos positivos del traslado. «El aprendizaje de medicina se hace al lado de los enfermos, debe estar al lado del hospital», dice Castro.

Tanto en el Hospital Sant Joan, como en el Pere Mata o el Hospital Sant Joan XXIII de Tarragona hay unidades docentes donde se imparten algunas clases teóricas, pero tan solo se hace en los últimos cursos de la carrera.

Desde la URV entienden que ahora es un momento complicado económicamente para todas las administraciones e instituciones públicas que deben dar respuesta también a la crisis de la Covid-19. Pero, aun así, creen que «tenemos un escenario atractivo para investigadores y alumnos que no podemos perder», dice Castro.

La Universidad defiende que tener una nueva Facultat de Medicina i Ciències de la Salut, debe ser atractivo para Reus, así como para todo el Camp de Tarragona por el impulso que supondría del territorio, para crear sinergías entre el conocimiento de la Universidad y la industria del sector.

Lo único que en estos momentos está sobre la mesa es el traslado del estabulario en Bellissens. El nuevo centro de experimentación animal se ubicará en el Centre Tecnològic de Nutrició i Salut de Reus (CTNS), un edificio ubicado delante del Hospital Sant Joan de Reus en el que se reservó una planta con previsión de ubicar laboratorios de la URV. Este podría ser el primer paso para el traslado de la facultad.

Años atrás se confiaba en los fondos FEDER para construir la nueva facultad en Bellissens pero no fue posible.

Por su parte, desde el Ayuntamiento mantienen su postura y aseguran que se trata un proyecto importante para Reus «pero que depende de la voluntad y el financiamiento de la URV». En más de una ocasión, el consistorio ha expresado que tiene planes de futuro en las instalaciones de la calle Sant Llorenç pero aún no se han concretado.

El Diari ha intentado ponerse en contacto con la Generalitat pero no ha recibido ninguna respuesta al respecto.

Los estudiantes

Los estudiantes de Medicina también consideran que sería positivo que su facultad estuviera ubicada cerca del Hospital Sant Joan de Reus. «Los dos primeros cursos no vamos al hospital, sino que todo lo hacemos en la facultad. Es a tercero que a medio curso nos trasladamos al hospital, donde hay la unidad docente», relatan los estudiantes. En este sentido, Mario, estudiante de cuarto curso, explica que no les afecta directamente que la facultad esté alejada del centro hospitalario, «porque no es que tengamos que ir de la facultad al hospital». Aun así, Amalia, otra compañera, comenta que, si estuvieran en Bellissens, «tendríamos mayor interacción con los últimos cursos del grado, porque ahora mismo hay una desconexión total y sería interesante crear más sinergías. Además, echamos en falta el ambiente universitario, que está situado en Bellissens, y aquí sólo estamos Medicina y Ciències de la Salut».

Amalia es de Valencia y expone otra problemática con la que se encuentran los estudiantes que no son de la ciudad: «Inicialmente buscamos piso cerca de la facultad, pero después, a partir de tercero, te encuentras que tienes que desplazarte a las afueras». Ella, como otros compañeros que provienen de otros puntos del territorio, no tiene coche, lo que complica la movilidad hasta Bellissens. «Muchos de nosotros cambiamos de piso en tercero por esa razón», añade Fernando, que es de Elche y, en su caso, actualmente está en el Hospital Joan XXIII de Tarragona, «porque cuando llegamos a tercero tenemos que escoger entre el Sant Joan de Reus o Joan XXIII».

Sobre las instalaciones de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut, ubicada en la calle Sant Llorenç de Reus, Mario opina que está en buenas condiciones: «Por los alumnos que somos creo que hay suficiente, pero sí que hay problemas en la biblioteca. Ahora, tienes que reservar con dos o tres días de antelación porque si no, no hay sitio». Así también lo comenta Amalia, que también añade la cafetería, «que es muy pequeña». «De hecho, no llega ni a cantina. Si quieres un café, hay una maquina», relata por su parte Fernando. Bajo su punto de vista, las clases son lo suficientemente grandes, «pero hay problemas con los enchufes. Es decir, prácticamente todos tomamos apuntes en clase con el ordenador portátil, pero en cambio sólo hay cargadores en las primeras filas, así que es muy justo».

Otra cuestión que señalan es que la ubicación tan céntrica de la facultad dificulta la tarea de buscar parking. «Es que no hay zonas de estacionamiento», exclaman. En el caso de Fernando, él y otros compañeros optaron por desplazarse hasta la universidad con bicicleta.

A pesar de todo, estos alumnos de Medicina de la URV dejan claro que su experiencia con la Universidad está siendo muy positiva.

«Vine a Reus por una cuestión de nota. Tuve después la oportunidad de cambiar de universidad, pero decidí quedarme porque realmente estoy muy contenta con la URV. La relación con el hospital es también muy buena, estamos totalmente integrados y es todo muy familiar. Es una ciudad, una universidad y un hospital pequeños y esto tiene cosas muy positivas», subraya Amalia.

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