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La ampliación del CAP Sant Pere de Reus sigue paralizada

Desde el sindicato USITAC insisten en que el nuevo equipamiento es «una necesidad» 
para la ciudad y recuerdan que el actual centro ya estaba saturado antes de la pandemia

C. MARSIÑACH / J.SALVAT

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El CAP Sant Pere ayer por la mañana. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El CAP Sant Pere ayer por la mañana. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El CatSalut, Incasòl y el Ayuntamiento de Reus siguen trabajando en las negociaciones para desencallar el desdoblamiento del CAP Sant Pere. Está previsto que el nuevo equipamiento se ubique en el barrio del Carme pero aún no se ha detallado dónde. De hecho, hace años que trabajadores del centro y vecinos de la zona reclaman que se desdoble para descongestionarlo. Y es que se trata de un proyecto que está sobre la mesa por lo menos desde el 2012.

Fuentes del Departament de Salut, señalan que en el caso de Reus el Ayuntamiento propuso que se ubicara el nuevo CAP en unos terrenos de Incasòl en el barrio del Carme. En este sentido, exponen que Incasòl y el consistorio deben llegar a un acuerdo para la utilización de los terrenos.

Desde Catsalut explican que el plan parcial de la zona contempla la construcción de un parking y se está estudiando que sea subterráneo, debajo del edificio del nuevo CAP. El Departament de Salut, aunque recuerda que no es su competencia, asegura que se han comprometido a participar en el proceso técnico para la construcción del nuevo parking.

Por su parte, el concejal de Salut del Ayuntamiento de Reus, Òscar Subirats, incide en que tiene que haber un acuerdo a tres bandas, entre los tres actores implicados. Y de hecho, asegura que aunque se pusieron a trabajar en ello a principios del mandato, desde el consistorio no habían percibido «un interés real» por parte del CatSalut e Incasòl en tirar hacia adelante el proyecto. «Celebramos que ahora, sí que haya este interés y el proyecto pueda ser una realidad», dice, e insiste que el proyecto puede avanzar si hay voluntad de las tres partes.

Subirats explica que en estos momentos están en negociaciones con Incasòl sobre las permutas de los terrenos. El concejal, apunta que el desdoblamiento del CAP Sant Pere «es una cuestión que nos ha preocupado desde el inicio del mandato y hemos estado trabajando de manera muy intensa para localizar los terrenos idóneos».

El sindicato USITAC insiste en que el desdoblamiento del CAP Sant Pere sea una realidad ya. «Nos dijeron que estaba todo en marcha pero que a raíz de la pandemia estaba todo parado. No entendemos por qué está todo parado, pero en cambio sí que se ha realizado el traslado del CMQ durante la pandemia», explica el secretario general de USITAC, Josep Tutusaus. Los representantes sindicales lamentan que durante la campaña electoral, ERC vendiera el desdoblamiento del CAP como una realidad «pero vemos que no avanzan». Tutusaus considera que «falta voluntad» por todas las partes.

Los trabajadores del CAP Sant Pere denuncian que los lunes se siguen formando aglomeraciones en la entrada del centro sanitario. En estos momentos, el equipamiento está atendiendo a dos áreas básicas de salud (ABS), de las cinco que hay en la ciudad. En concreto, absorbe la población de la ABS 1 y 2, lo que en total serían alrededor de 40.000 reusenses. El área básica 1 corresponde al centro de Reus. «Para las personas mayores o con problemas de movilidad, es muy importante que haya un CAP en el centro de Reus (…) la población está sin tener el CAP que les pertoca cerca de su casa», dicen desde USTITAC.

Tutusaus considera que si el CAP Sant Pere ya hubiera estado desdoblado, con la pandemia no habrían tenido tantas aglomeraciones de gente. Pero recuerdan que el centro, ya estaba saturado antes de que estallara la Covid-19.

En estos momentos, las líneas telefónicas del CAP Sant Pere siguen saturadas. «No es que los trabajadores no cojan el teléfono, sino que al estar atendiendo a usuarios de dos áreas básicas se acumula un gran volumen de gente esperando», dicen los sindicatos. Y es que con la pandemia la atención telefónica se ha incrementado, aunque poco a poco, cuando los médicos lo consideran necesario, se han ido recuperando las visitas presenciales.

Desde USITAC explican que durante la pandemia también han faltado médicos, enfermeras y las Urgencias del CAP Sant Pere se han desbordado. Señalan que todas las personas con problemas respiratorios o con síntomas de Covid debían ir a parar a Urgencias, lo que «generó una sobrecarga de trabajo y mucho estrés entre el personal», dice Tutusaus, y recuerda que en Urgencias también pasaron por momentos difíciles cuando hubo una treintena de contagios.

La reforma del barrio del Carme

La llegada del CAP Sant Pere daría fuerza a la dinamización que esperan los vecinos del barrio. Desde la asociación de vecinos L’Harmonia del Carme llevan tiempo exigiendo una reforma urbanística en un barrio que pese a estar ubicado en el centro de la ciudad, consideran que está desaprovechado y abandonado. Ejemplo de ello son los problemas de incivismo y de ocupación que presenta.

El presidente de la entidad, Josep Machado, explica que las conversaciones con la Generalitat le hacen pensar que la llegada del CAP será una realidad más pronto que tarde. La rapidez del proyecto, sin embargo, depende de dos factores clave: por un lado, la formación del gobierno autonómico. En este aspecto, Machado señala que «antes de las elecciones sabíamos que el proyecto saldría adelante», pero ahora hay cierta incertidumbre en un calendario que dependerá de la repetición o no de los comicios.

Otro aspecto determinante es la modificación del Plan de Obres del Barrio del Carme. Un documento que data de 2003 y busca reformar el barrio, pero que, según el líder vecinal, «ya se ha quedado obsoleto». A raíz de ello la asociación de vecinos presentó un seguido de propuestas al consistorio que ayudarían a actualizar las necesidades urbanísticas de la zona. Una de las principales es la de construir distintos pasos y pasajes, como el de la calle del Vent y la calle Sant Joan procurando que afecte al mínimo de familias y comercios posibles.

Según Machado, el consistorio ha estudiado las ideas y dará a conocer las modificaciones finales el próximo mes de junio. El documento final deberá ser aprobado por el pleno municipal, algo que considera que ocurrirá sin problema porque «tanto el gobierno como la oposición ven con buenos ojos que el barrio mejore».

Así pues, si todo va según lo esperado, este año 2021 se conocería el proyecto de modificación urbanística del barrio. Un paso previo esencial para la construcción del CAP Sant Pere en el Carme puesto que implicaría la construcción del parking subterráneo con 100 plazas en el actual solar de la calle Sant Benet y Sant Francesc, dónde ahora hay una zona azul y se proyecta el nuevo edificio sanitario. Aún así, fuentes oficiales no han querido confirmar que sea esta la ubicación definitiva.

Según aseguran los vecinos del barrio del Carme, el proyecto está muy avanzado y de los cuales ya se han hecho los primeros bocetos. Una vez se termine esta obra subterránea, la Generalitat podría proceder a la construcción del CAP y el bloque de pisos en el que habrá vivienda social, algo que no se espera que empiece a prepararse hasta 2022.

El concejal de Salut, Òscar Subirats asegura que el planeamiento urbanístico de la ciudad, en ningún caso podría suponer un impedimiento para que se pueda colocar un CAP en el barrio del Carme.

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