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La atención de Cruz Roja contra la pobreza alcanza a más de 1.300 personas en Reus

La entidad atendió el año pasado a un total de 3.713 personas y realizó 33.025 intervenciones, con el apoyo de los 215 voluntarios que la organización tiene en la ciudad

Sílvia Fornós

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Imagen de archivo del almacén donde se guardan los alimentos. FOTO: alba mariné

Imagen de archivo del almacén donde se guardan los alimentos. FOTO: alba mariné

La Cruz Roja de Reus atendió el año pasado a un total de 3.713 personas y realizó 33.025 intervenciones, siendo la atención contra la pobreza el ámbito en el cual se atendieron a más personas, alcanzando los 1.365 beneficiarios y las 3.640 intervenciones, según los datos de la memoria de actividad que ayer dieron a conocer el presidente, Josep Miquel Segura, y el responsable de los Serveis Generals, Andreu Ferré. En el conjunto de la demarcación de Tarragona, durante el año pasado, se atendieron hasta 62.582 personas y se realizaron un total de 238.715 intervenciones.
Durante 2017 se repartieron alimentos a 1.116 personas de la capital del Baix Camp y de los otros 14 municipios de influencia, a través del Plan de Ayuda Alimentaria de la Unión Europea y la Xarxa d’Aliments de Reus. Además, 837 personas recibieron productos de higiene personal y del hogar; un total de 354 fueron beneficiarias de ayudas a la escolarización; y 79 de la entrega de productos sanitarios y de parafarmacia. 

La entidad tiene 3.063 socios que colaboran económicamente con la organización

«La cronificación de la pobreza nos obliga a centrar buena parte de nuestros esfuerzos en atender a las personas necesitadas de la ciudad, ya sea suministrando alimentos o servicios básicos», destacan desde la entidad y recuerdan que «un 70% de las personas que necesitan ayuda básica sufren pobreza crónica», según un estudio de la Cruz Roja en Catalunya. En esta misma línea, desde la organización destacan también las ayudas para evitar la exclusión residencial, que incluyen ayudas para pagar suministros como agua, electricidad y gas (204 personas) y para afrontar el coste del alquiler (364 beneficiarios). Sobre este ámbito, y teniendo en cuenta que en los meses de frío la vulnerabilidad es mayor, Andreu Ferré explicó que «el reto actual, y en el que estamos trabajando desde la oficina provincial, es que cualquier persona que necesite ayuda pueda acudir a la entidad a través de un teléfono 24 horas».
Voluntarios

Josep Miquel Segura resaltó la labor que desarrollan los 215 voluntarios y que «sin ellos la Cruz Roja no podría existir, porque son la esencia de la entidad». José Francisco García es uno de los voluntarios que la entidad tiene en la provincia. Su experiencia se remonta siete años atrás. «Me hice voluntario cuando dejé de trabajar, después de un ERE en la empresa en la que estaba. Y me sobraba mucho tiempo», asegura José Francisco. Recuerda que «mis amigos y familia me aconsejaron hacer voluntariado, y como soy una persona a la que le gusta la gente no me lo pensé dos veces». «El voluntariado te permite ayudar a otras personas, que también te ayudan cuando te sientes solo», confiesa. Su labor se centra en tareas de administración y atención al público en el departamento de formación y ocupación.  «A las personas que buscan empleo, mi labor es orientarlas hacia la ayuda que Cruz Roja les puede ofrecer para encontrar un trabajo», detalla. Anima a «todas aquellas personas que tengan empatía con la gente a hacer voluntariado».  
Ayuda imprescindible 

José Francisco, voluntario de la entidad en la provincia. FOTO: cedida

Otro de los ámbitos de actuación de la entidad es la atención a las personas mayores y a la dependencia. «Desde Cruz Roja fomentamos el envejecimiento saludable», destacan desde la organización. Los programas de apoyo a domicilio (287 beneficiarios) y los programas dirigidos a personas cuidadoras no profesionales (64 personas) centran las ayudas. 

En el ámbito de la intervención social, destacó la atención a 76 mujeres en situación de dificultad; 49 personas con discapacidad; y 103 niños acogidos en la Llar d’Infants M. Assumpció Cuadrada, que el año que viene celebrará el 40 aniversario. «Entre los actos de conmemoración, se convocará un concurso para escoger el cartel y el logotipo del aniversario; se realizará una jornada de puertas abiertas para quienes en estos años han asistido a la guardería; y se organizará un acto académico sobre la infancia», explicó Josep Miquel Segura. Por su parte, Andreu Ferré destacó que el centro «surgió en un momento en que había mujeres que no podían acceder al mercado laboral porque no tenían donde dejar a sus hijos». La atención a la infancia es también una de las prioridades. A través del proyecto Infància Hospitalitzada, de acompañamiento a menores que están ingresados en el Hospital Sant Joan, se atendió a 606 niños; mientras que 274 fueron beneficiarios del proyecto Cibercaixa, que introduce las nuevas tecnologías en el proceso de recuperación. Además, se repartieron casi un millar de meriendas a 45 jóvenes a través del Projecte Èxit Escolar.

La formación, un pilar básico
Lograr un trabajo es imprescindible para superar una situación de vulnerabilidad. Los esfuerzos de la organización se centran en la ocupación y la formación de 671 personas, y que fueron beneficiarias de ayudas a la activación y orientación laboral, reinserción laboral y cursos. En el conjunto de la demarcación este servicio alcanzó a 4.750 personas. Como voluntario, José Francisco asegura que «por mucho que oigamos que la situación ha mejorado, todavía hay muchas personas que tienen trabajos inestables y temporales, cuando lo que necesitan es un empleo estable para mirar al futuro con optimismo». 

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