La cesión de tributos del Estado compensa el impacto de la plusvalía en Reus

El gobierno impulsará una autoenmienda al presupuesto de 2022 para arrancar en equilibrio

REDACCIÓN

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Una imagen del balcón de un piso que está en venta en un edificio del centro de Reus. ALFREDO GONZÁLEZ

Una imagen del balcón de un piso que está en venta en un edificio del centro de Reus. ALFREDO GONZÁLEZ

El gobierno municipal de Reus presentará una autoenmienda al presupuesto de 2022 para iniciar el ejercicio en equilibrio. La modificación de las cuentas incluirá la disminución de los ingresos como consecuencia del nuevo sistema de cálculo de la plusvalía y, también, el incremento como resultado del aumento de la participación de Reus en la cesión de los tributos del Estado. 

El Ayuntamiento prevé que la modificación del impuesto de la Plusvalía supondrá una disminución de ingresos del 36,23%: 1,4 millones de euros del presupuesto 2022. El nuevo sistema de cálculo que ha impulsado el Estado ha coincidido con la notificación, por parte de la Intervención General del Estado, de un incremento de la participación de Reus en la cesión de los tributos del Estado, con un importe coincidente, de 1,4 millones; con lo cual el impacto en las finanzas municipales es neutro.

La concejala de Hacienda, Mariluz Caballero, explicó ayer los detalles de la autoenmienda y cómo afectará al contribuyente la modificación del impuesto de la plusvalía. En el supuesto de que el contribuyente acredite que no ha habido incremento de valor en la transmisión del inmueble –diferencia entre valor de compra y venta–, no tendrá que liquidar el impuesto. Si ha habido incremento de valor, el contribuyente podrá optar a dos sistemas para calcular la cuota final: uno, a partir de los incrementos que resultan de aplicar los nuevos coeficientes aprobados por el Gobierno del Estado; y el otro, a partir del incremento real obtenido en la transmisión. El contribuyente siempre se podrá acoger al sistema de cálculo que le resulte más económico.

Se ha fijado un periodo transitorio entre el 26 de octubre y la fecha de la entrada en vigor del nuevo real decreto (10 de noviembre) en que no se podrá liquidar la plusvalía. El contribuyente podrá calcular la cuota del impuesto a partir de los incrementos que resultan de aplicar los nuevos coeficientes, los cuales se relacionan con los años transcurridos entre la compra y la venta del inmueble.
En los casos de inmuebles vendidos hasta cuatro años después de la compra, el porcentaje de cálculo aumenta, y el Ayuntamiento incrementa ingresos. Pero en los casos de inmuebles vendidos a partir de los 5 años de la compra y en lo sucesivo –que son la gran mayoría–, el porcentaje de cálculo disminuye; y el Ayuntamiento reduce ingresos.
Para explicar el funcionamiento, el Ayuntamiento pone como ejemplo un inmueble con un valor catastral de 20.000 euros, que es el importe medio de Reus. Si este hipotético inmueble se vendiera un año después de la compra, con los coeficientes del sistema antiguo, la cuota del impuesto sería de 222 euros; y con los nuevos coeficientes, sería de 780. Es decir: 558 euros más, un aumento del 251,35%. En cambio, si el mismo inmueble se vendiera diez años después de haberlo adquirido, con el nuevo sistema de cálculo pasa de un importe de 2.100 euros a 480 euros. Es decir: 1.620 euros menos, lo que representa un 77,14% menos de ingresos para el Ayuntamiento. Si el inmueble se vende 15 años después de la compra, la plusvalía pasa de 2.880 a 720 euros, 2.160 euros menos; una bajada de ingresos por el Ayuntamiento del 75%. Si se vende 20 años después de haberlo comprado, el impuesto pasa de 3.600 a 2.700 euros. Es decir, 900 euros menos; una reducción del 25%.

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