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La delgada línea roja entre candidatos y alcaldables en Reus

Elecciones. Carles Pellicer y Noemí Llauradó se jugarán la alcaldía tras el estropicio en Cs. El 28-A sabremos si el PSC se suma a la pomada

Josep Cruset

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Noemí Llauradó (ERC), durante su conferencia en la Cambra de Comerç. FOTO: Alba Mariné

Noemí Llauradó (ERC), durante su conferencia en la Cambra de Comerç. FOTO: Alba Mariné

La campaña de las elecciones municipales aún no ha empezado oficialmente –aunque en realidad avanza en paralelo con la de las generales– y ya ha dejado un par de momentos estelares. Ambos en el ciclo de conferencias de los cabezas de lista que organiza la Cambra de Comerç de Reus. El primero, durante la del candidato del PP, Sebastià Domènech, cuando una asistente levantó la mano en el turno de preguntas y le deseó la victoria pese a reconocer que no había entendido nada de su intervención en catalán, debido a que hacía muy poco que vivía en Reus. Las risas y el buen rollo evidenciaron que esto del conflicto lingüístico es, a menudo, una cuestión de actitud.

Sólo 24 horas después, el vicepresidente de la Cambra que abrió la conferencia de la alcaldable de ERC tuvo su minuto de gloria al equivocarse con el apellido de Noemí Llauradó, con el del periodista que la presentaba y con la fecha de la siguiente conferencia. Pleno de errores, signo quizá del barullo que la carrera hacia el 26-M ha desatado en Reus. 

Por la Cambra ya han pasado Ara Reus, PP y ERC. Lo visto hasta la fecha y el devenir de la precampaña ya esbozan las delgadas líneas rojas que separan a los cabezas de lista de los aspirantes reales a la alcaldía. En este sentido, una conclusión evidente es que la candidata republicana Noemí Llauradó ha asumido el rol de alcaldable. La puesta en escena de su intervención en la Cambra ante un auditorio que se quedó pequeño, las tablas que otorga la experiencia de gobierno –en su caso, lidiando con la patata caliente del Hospital– y la conjunción astral de que el acto coincidiese con la encuesta del CIS que disparaba las expectativas electorales de ERC, confirmaron que Llauradó afronta la oportunidad histórica de convertirse en la primera alcaldesa de Reus y de devolver a su partido una plaza que no gana desde los tiempos de la Segunda República

En la parrilla de salida, el rival a batir es Carles Pellicer, que aspira a la reelección para su tercer mandato. El actual alcalde ha ido desgranando la composición de su lista electoral con sucesivas presentaciones públicas de los candidatos, que esta semana cerró con los números 9 y 10, Pere Aluja y Joaquim Enrech, respectivamente. Desconozco si ésta última responde a un optimismo desenfrenado de Pellicer o a una especie de reparación a Enrech, uno de los pesos pesados de sus gobiernos que difícilmente revalidará el acta en un puesto tan alto. Obtener diez concejales parece fuera del alcance de nadie, a no ser que el resultado arroje un ganador claro y una debacle total de los partidos que aspiran a poco más que entrar en el consistorio, de modo que los 27 escaños se repartan entre pocas manos.

La etiqueta de favorito también debería haberla llevado el cabeza de cartel de Ciudadanos, pero el aparato del partido decidió tirarla por la borda al defenestrar a todo su grupo municipal en Reus. Tres de los cuatro concejales expulsados liderarán la lista de dCIDE (Centro Izquierda de España), paso que veremos si les alcanza para entrar de nuevo en el Ayuntamiento, pero que agravará el coste del desaguisado para Cs.

Las conferencias de la Cambra también dibujaron la apuesta por la gobernabilidad de Dani Rubio, que quiere mantener a Ara Reus como el referente municipalista alejado de la polarización del escenario político, y el difícil papel que le toca asumir a Sebastià Domènech en un momento de viento en contra para el PP catalán. El discurso templado de Domènech contrastó con la retórica incendiaria del presidente de su partido, que ese mismo día acababa de acusar a Pedro Sánchez de «preferir las manos manchadas de sangre». Otra coincidencia astral. 

Veremos con qué etiqueta se presenta en la Cambra el próximo conferenciante, Andreu Martín (PSC). La fecha prevista también parece cosa de los astros: 29 de abril, el día después de las elecciones generales. Si Pedro Sánchez se ha salido con la suya la noche antes, el candidato socialista podrá investirse de alcaldable.

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